9.21.2013

Un cuento de fantasmas

Ya que estamos con los fantasmas, contaré la única cosa paranormal (o eso creo yo) que en realidad he experimentado.

Una vez, cuando era pequeña, acompaña a mi abuela por un camino lleno de árboles que daba a casa de mi bisabuela. Las dos vivían muy cerca y mi abuela llevaba a mi bisabuela, como era ya muy vieja y no podía cocinar, café con leche (que metía en un vaso de plástico), pedazos de pan cortados rústicamente con mantequilla, algún golfiado (este es un dulce típico que tenía un sabor parecido a la miel con caramelo) , pan dulce.

Y caminábamos por  ese camino ancho en el que sobresalían en sus lados unos cerros amarillos llenos de ranchos en la parte más alta, la calle solo tenía una escuela y una fábrica de refrescos abandonada donde vivían, en una casa continua, unas dos familias.

La escuela, como es natural, tenía un palo de hierro muy alto y fuerte donde se izaba la bandera del colegio y donde los niños, probablemente,cantaban el himno por la mañana.

El día estaba limpio, no se movía ningún árbol, el sol ya había dejado de arder, como es normal es esos pueblos costeros de Dios. Mi abuela y yo íbamos cogidas de la mano y yo pensaba que nunca en la vida las cosas dejarían de ser como eran en ese momento.

El palo de la bandera empezó a moverse justo cuando nosotros pasamos enfrente, al principio fue un movimiento tenue, para transformarse, poco a poco, en un violento vaivén que hacía que el hilo de la bandera y una borla de metal en su extremo sonaran con fuerza. Mi abuela no dijo nada, yo me quedé mirando aquél movimiento durante un rato, maravillada, buscando una explicación que no había porque en realidad, ninguna hoja de árbol, ninguna rama se movía. Pensé que alguien, abajo, en una cavidad subterránea podía mover el palo, pero luego pregunté y no había conexión ninguna entre ese palo de bandera con su base de cemento y alguien abajo azotando los cimientos. Alguien movía aquél palo de un lado a otro, con fuerza. A nadie podía ver yo.

El movimiento no cesó, ni siquiera cuando mi abuela y yo, agotadas del simple pero inquietante espectáculo, decidimos que era hora de llevarle café con leche a la abuela.


9.16.2013

las sombras

últimamente veo sombras en la casa. Esquivan mis ojos cuando las miro de frente. Creo que ya le perdí el miedo a los fantasmas. A medida que va pasando el tiempo man hat so vielen Problemen und  ein Geist ist nicht so relevant uno tiene muchos problemas y un fantasma no es muy relevante.

A veces pienso que me gustaría conocer en profundidad a un fantasma.

Pero no porque me sale un muerto que conocía de vivo ya muy bien, sino porque se me presenta, me dice que tal y en su condición de presencia se sienta con las piernas cruzadas y me empieza a contar su vida.

Repaso mentalmente todas las historias de fantasmas que he leído y todas me gustan.

Creo que por eso mi genuino  ídolo de adolescente siempre fue Poe.
Escribía tan bien sobre ellos...

Creo que el fantasma más digno de la literatura es Baterbly:

Yo me lo imaginaba mientras leía el cuento, tal cual así. Tal vez sí con la variante de una camisa gris con un discreto bolsillo de pico en la parte izquierda.




Aquí  no me gusta:

1. El chaleco rojo, le da una vivacidad de la que carece.
2. La vela apagada...las velas siempre son un puente cuando están encendidas, entre la luz del aquí y el más allá.
3. Aún tiene carne en los carrillos, Baterbly comía poco, galletas de jengibre...




 


Aquí no podemos ver su cara bien. El cuerpo carece de detalles, tiene un borde de trazos fuertes y sus rasgos son solo matices de marrones. La vela, en esta ocasión, sí está encendida.

Los fantasmas necesitan de al menos una pequeña luz para poder ser reconocidos. Supongo que por eso serán más frecuentes al amanecer con luz clara del alba. Así pueden ser visibles. Distinguirse de la negrura de la noche.


Imagino que sería curioso encontrarlos en botellas y poder comprarlos en una tienda, los venderán por ebay?

9.13.2013

La felicidad

Me gustaría definir un poco este sentimiento o estado de ánimo:

"No pensar que se está hambriento o enfermo, tener algo interesante que hacer, sentirse cómodo, compartir, amar",




No somos felices. Yo creo que la vida moderna con la sociedad occidental y la que no, han tejido el hilo con unas madejas confusas para la gente, le regalan mucha información para aprisionarlos, les marean y les prometen el perfeccionamiento de su especie a través de los teléfonos móviles, de la velocidad, de los trabajos de esclavitud que prometen hacerte mejor, de los sueldos miserables, de la desolación de mirarte ante la pantalla de facebook buscando amor.

Yo francamente me he resitido a comprarme un teléfono con pantalla grande y táctil, podría hacerlo, pero creo (y perdónenme porque puedo parecer una testigo de Jehová) que los tiempos actuales necesitan un frenazo. No hay equilibrio y las desigualdades son injustas para los diferentes competidores (ahora puedo parecer una luchadora sin aforo).

Entiendo lo que es la soledad. Me gusta en su justa medida, ahora todos somos unos solos, nosotros y nuestro teléfono, nosotros y la pantalla, ¿cuándo habíamos estado más rodeados rodeados de gente?

Pero nos gusta la gente. A mí también me gusta la gente. Pero vivo en Europa ( a mi pesar, juro que me gustaría irme a vivir a Trinidad y Tobago y dejar certificados, pruebas, alemanes, títulos, inalcanzables requisitos ¡ay, las estrellas y sus distancias luz! )

Si escribo ahora más a menudo es porque he terminado el curso de alemán, he buscado trabajo sin éxito, he solicitado una plaza en un master de español para extranjeros (me la han negado porque no me gradué en España), me he tenido que joder en grande y lo único que me quedan son los libros, sus mensajes, una bicicleta que manejo, mi familia (esto es muy importante y soy feliz de tenerla), una computadora donde escribo una novela, y mis propias piernas para hacer jogging.

Cuando salí por primera vez a correr (jamás había corrido en mi vida más de dos minutos) lo hice porque sabía que sino corría me iba a volver loca. Metida en una casa, sin amigos con los que te puedes echar unas cervezas sintiéndote en confianza, me dije que era mi única salvación así dejara el bofe en la acera y me descompusiera de cansancio.

No sucedió. Corrí escuchando música alemana bazofia, corro feliz, cantando en voz alta, bailando cuando la canción no es bazofia.

Me redimo con cada paso que doy y mi salud mental es sólida ( o eso parece).

Ahora leo una novela de Fante y me río con sus cosas, qué cosas las de los inmigrantes, o los hijos de estos.

9.09.2013

Por las cebollas



Ayer domingo leía el periódico alemán que llega gratuitamente a nuestra casa. Generalmente no lo leo pero ayer me llamó la atención la noticia de la acusación a Steinbrücks, el competidor de Merkel, sobre el grave delito de haber contratado ilegalmente (o en negro, supongo) a la señora que le limpia la casa.



En noticias cortas, un poco más abajo Egipto (me gusta esto de interpretar las noticias cuando no me entero mucho de lo que dicen porque estimulan mi imaginación, le pongo otra noticia más):


Un hombre que vende frutas en un mercado de Egipto, podría ser en cualquier calle del Cairo, se encuentra, al meter la mano entre un grupo de robustas cebollas, una granada calibre 7,5.


Me pareció tan poética la comparación y la imaginación que tienen algunos criminales, comparando cebollas con granadas, metiéndolas en el mismo saco de verduras, es un acto inspirador digno de cualquier reverenciado escritor.

Los traficantes de drogas son otros artistas de la poesía y quien piense lo contrario, que lo demuestre...

9.06.2013

Por los espacios vacíos o Francesca Woodman

Cuando hice mi tesis en el CSIC, se suponía que debía hablar de algo que me apeteciera, escribir sobre un libro, comprenderlo, relacionarlo con teorías, decir algo nuevo.
De allí se me ocurrió que Álvaro Mutis era el autor sobre el que trabajaría. Leí todas sus novelas, sus libros de poemas, siempre maravillándome de su exotismo, de su capacidad de condensar la filosofía con lo caribeño, el melancólico estado de ánimo con el sol denso, furibundo que traspasa los árboles, y llega como sombra de luz a los cáñamos de los ríos profundos y majestuosos de Suramerica.
El personaje Maqroll el Gaviero se encuentra al final del libro "La nieve del Almirante" con el espacio destruido, inhabitable nunca jamás de aquella choza con la que había compartido momentos memorables con su gran amor. Después de un viaje casi suicida, solventando miles de obstáculos, solo se mira ante el desastre y las ruinas.
Yo no me acuerdo totalmente de mi tesis, tengo ya tres años alejada del mundo académico, pero sí me acuerdo de la sensación de lectora al entender la transcendencia del significado de los espacios escamados por el tiempo, pero donde aún queda un sedimento de los rastros dejados por los antiguos habitantes.
Conecté aquello con la tragedia de Chernobyl, e incluso, me vi un vídeo donde se mostraban los espacios afectados por la radiación, absolutamente vacíos, allí me maravillaron las escuelas llenas de muñecas, cuadernos, pupitres rotos, las casas llenas de objetos para tomar el café, intactos aún, llenos de polvo, de abandono.

Y por mera casualidad fui a Madrid y leí un artículo de Vila Matas que recomendaba una exposición de fotografía. Decía encarecidamente "vayan", y entonces me di cuenta que podía ir, podía verla, y me encontré que el  Círculo de Bellas Artes de Madrid tenía una exposición adicional a la que Vila Matas había dicho,   sobre fotógrafas de vanguardia de los años 70. 


Entonces miré las fotos de Francesca Woodman,




La Francesca era una chavala cuando hizo estas fotos, una muchacha intensa, enamorada de la fotografía. 

Maneja el concepto poético y surrealista de los espacios abandonados y se coloca entre ellos, invirtiendo el abandono, transformando su significado.

Se hace fantasma, se difumina. Y a mi me fascinan también las fotos del siglo XIX, la recuperación de los que antes ocupaban nuestros lugares, porque todos somos suplentes de los idos.

Y a pesar de todo está la luz, incólume entre la inevitable tragedia que llegamos a ser siempre.
Y vuelve aparecer, con cubiertos heredados, que han sido lamidos por los que no están.

  y finalmente ella, desaparecer entre la luz.

Francesca Woodman 1958-1981



8.07.2013

Katherine Mansfield



Katherine Mansfield, 1916
Ahora leo a Katherine Mansfield. A medida que avanzo en su lectura puedo sentir sus palabras, creo que podemos llegar a amar verdaderamente a un discurso escrito, tanto como a una persona. No es fácil describir la fascinación pues se presenta de tantos modos... Admiro esa capacidad para enaltecer los detalles que nos rodean, no es la cotidianidad lo que impacta en su escritura sino la observación de aquello que normalmente pasa desapercibido, esa observación suya, tan acorde a algo personal e íntimo, reconstruye el detalle, lo razona, lo viste de una particular importancia y revela sorpresivamente el secreto de una repentina epifanía. Por haberme otorgado, a cada paso de su diario, las majestuosas maneras de lo minúsculo, yo me envuelvo en ella, siento que está allí a mi lado, contándome todas sus inseguridades, ingenuidades, pasiones arrebatadoras, remembranzas.

La leí en inglés en “A German Pension”, y también me gustó. Supongo que no tanto como su diario, porque creo que tal vez la pena es que mi pobre conocimiento del inglés no me permitió poder introducirme en su gracia. Creo que es una escritora mágica, injustamente olvidada y sin duda, desde que por casualidad la descubrí a raíz de una nota en internet, mi escritora preferida. Sus cuentos son sencillos pero pienso que tremendamente difíciles de escribir y emular. Murió con 34 años, la edad que tengo yo ahora mismo, a raíz de una sífilis que se transformó en tuberculosis, la cual contrajo producto de sus muchas relaciones con amantes. En su diario se puede descubrir esa intensidad por la vida, la búsqueda de lo irresoluto a través del amor, del sexo.

Mansfield descubre a cada paso el dolor del amor, y la muerte es para ella un medio de vivirlo, comprender el valor que tienen los fantasmas, los suyos, que son prácticamente todas aquellas personas a las que quiso, porque pienso que Mansfield siempre estuvo rodeada de espíritus vivos y muertos, y todo ese conjunto de emociones eran los ausentes, la mayoría las personas que alguna vez pasaron por su vida.

Creo que si hubiera conocido a Katerine Mansfield, habiéndola leído previamente, hubiese tenido ganas de abrazarla y pedirle que por favor estuviera sencillamente un rato en silencio a mi lado. Creo que tal vez haríamos algo parecido si tuviésemos la suerte de leer los diarios íntimos de muchas personas, acompañar en el silencio, porque sabiéndolo todo, podemos sentir lo hermoso de ser un ser humano teniendo la conciencia de un cuerpo cuyos padecimientos conocemos.

No me quiero ir, sin antes dejar un fragmento de su diario.


Esta tarde volví a casa y llegó F. Yo estaba de pie en el estudio y alguien silbó en el sendero. Era él. Salí y compré leche, miel y pan Veda. En seguida nos sentamos a tomar el té y charlamos. Este hombre es en muchos sentidos extraordinariamente como yo. Me gusta tanto: me siento tan honesta con él que se convierte simplemente en una de mis verdaderas alegrías, una de las verdaderas alegrías de mi vida, que él venga a charlar y a estar conmigo (…) Existe un división: la gente que es mi gente, la gente que no es mi gente. El es mío. Le regalé mi ranita.
(…)
Es sorprendente la violencia con que se sacude una gran rama cuando un tonto pajarito la abandona. Supongo que el pájaro lo sabe y se siente inmensamente arrogante...

7.03.2013

el día de hoy

Hoy me levanté temprano y no dormí mucho por la noche.
Estoy trabajando en unas solicitudes de empleo para Alemania. Necesitan toda mi atención. Me piden muchas cosas, unidades didácticas, cartas en alemán (esta las he hecho con ayuda), fotos de estudio. No tuve ganas de pagar a ningún estudio fotográfico, como tengo una buena cámara que me regaló mi padre la acomodé como pude y me puse la única camisa formal que tenía. Registrando mi armario me di cuenta que no tenía blazers ni chaquetas elegantes, también advertí  que casi toda mi ropa era vieja. Me sentí bien por no haber deseado durante mucho tiempo comprarme ropa. Saqué entonces esa camisa azul de Benetton que me regaló mi mamá en diciembre y como pude, después de secarme la pollina, me tomé una foto un poco artificial. No me gustaron las fotos que salieron, pero tenía prisa y las edité como pude para ponerlas en el currículo.
Estoy contenta porque me he podido concentrar estos días.
Había mandado una solicitud y no me llamaron.

Para esta solicitud he sido sencillamente yo misma. Sin falsedades y pretenciones, me he mostrado con toda la sinceridad. No pretendo ser lo que no soy. No quiero maquillar nada. Quien vea lo que pinta mi hoja curricular verá que no hay nada del otro mundo. Yo solo quiero una oportunidad para trabajar.
5 años en Europa y hasta ahora pago másteres y cursos, pero nadie me paga a mí.
Creo que España me infectó de ese drama que tiene ahora y que yo sin ser de allí tuve que sufrir, pero bueno, ahora me he pasado a otro país, estoy en Alemania, a ver qué pasa.
Ya este post se viene convirtiendo en una hoja de recursos humanos. Paro aquí.
Buenos días.

6.13.2013

Aborto espontáneo

Mucho tiempo con ganas de crear una entrada. Estar en Alemania me ha alejado un poco de internet, de la vida que es vivida  con rápidez, al calor de los otros seres y sus voces y sus miradas. La soledad es para mí un tesoro, que aprecio, pero a veces se desplaza y se restriega y rueda como la pintura que se cae en el suelo, y la ves deslizarse con calma.

Hace algunas semanas esperaba un nuevo bebé y hace exactamente 16 días lo perdí. No es una linda experiencia cuando de verdad has decidido por voluntad hacer un espacio en tu cuerpo, en tu tiempo, en tu vida, en todo lo que eres tú como ser individual para compartirlo con otro, para dárselo todo a otro, que será parte de ti y te hará feliz.  Fue hace 16 días pero pensé que eran más porque he tenido que estar en casa y se pierde un poco la noción del tiempo.

Supongo muchas mujeres han perdido fetos en un aborto espontáneo, muchas muchas han tenido que saber que alguien ha muerto dentro de ellas, no de manera emocional, sino sentir que absolutamente algo muerto está dentro de ti y si lo dejas tu cuerpo lo rechazará, lo expulsará sin contemplaciones. Sé que la mayoría decide cortar con el embarazo porque su vida se ve afectada, por juventud o por sus aspiraciones y creo que esa situación es igual de traumática que aquella en la que se deseaba al bebé. Creo que somos mamíferos salvajes y animales naturales y es normal que alguna parte de todas nosotras haya deseado contener a la parte suya que crece y así, siempre habrá una culpa infinita que no se irá nunca.

Y yo no escribía porque la verdad había tenido un emabarazo horroroso. Abrumadoras cantidades de saliva venían a mi boca. Todo me sentaba mal, siempre tenía revuelto el estómago, y lo peor, tenía que comer de manera desaforada para amainar la desagradable sensación de tener que campear saliva que incluso rebosaba mi boca. Andaba con un trapo todo el día porque las servilletas eran insuficientes y ante olores más o menos desagradables, tenía que correr a vomitar.

Había tenido mucho dolor de caderas y espalda aquél día que ocurrió el aborto  y de pronto el montón de líquido que me corría y sangre.Pero lo peor apenas comenzaba; me quedé en un hospital donde nadie hablaba mi lengua, tuve que escuchar y tratar de entender que me decían que el bebé había muerto. Tuve que pasar una noche entre dolores horribles, sola, sin conocer mucho cómo funcionaban las cosas. Y luego expulsé la mayoría de todo y me bañé en sangre y una enfermera alemana muy eficiente y humana me acompañó y me pasó la mano por el hombro cuando finalmente hube de tirar a un cuerpo incipiente, aún deforme; la forma del humano que alguna vez hemos sido todos cuando no éramos nada. Qué poco poder hemos llegado a tener alguna vez, qué nada somos realmente cuando apenas comenzamos a vivir.

Tuve lo que supongo fue una hemorragia. Pero ahora que lo veo desde la distancia creo que compensa  el endemoniado alemán con el privilegio de poder disfrutar de una atención médica tan maravillosa y profesional. Son robots del trabajo y del deber, por eso me siento agradecida cuando debo utilizar un servicio, porque yo vengo de un país donde nada sirve porque la viveza y la usurpación han sido valores morales que durante décadas se han ensalzado y valorados como preciados tesoros, tesoros malditos.

A los dos días estaba en casa nuevamente tras una operación menor. Me hicieron unas pruebas y dijeron que estaba anémica, así que debo tomar diaramente hierro por un período de tres semanas. Me quedé con un montón de kilos demás y ahora intento vivir una vida redirigida.

Antes de salir del hospital una enfermera vino a mí y me mostró un catálogo donde me mostraba una foto con un jardín lleno de molinos multicolores, pájaros de cerámica en nidos de paja, rosales incipientes. Me explicó bastante despacio, para que yo pudiese entenderle, que el feto, tras ser analizado, tenía una patología, no me dijo qué y me dijo que en Deutschland se entierran a todos los fetos abortados de más de 10 semanas. Yo no quería saber nada más de aquello, quería irme y pensar en la gente que ha sufrido más que yo, en el fondo, agradecí profundamente que todo hubiese sido así, nunca estuve de acuerdo con traer a una vida dura a un ser frágil y enfermo, que probablemente hubiese sucumbido por obra y gracia de la azarosa y muchas veces caprichosa naturaleza.


4.17.2013

Chavistas que no votaron por Maduro

Diálogo de los millones de Chavistas que no votaron por Maduro: Chávez te lo juro... ¿Chávez? ¿Chávez? ¿Dónde está Chávez? ...una voz de ultratumba que sale de la poceta: haaaaaaaa reeencarnadoooo en un pajariiiiiitoooooooooo... Ay no, a mi esa vaina de pajaritos no me gusta, (se queda pensando un rato y recuerda a Chávez con los angelitos allá con San Pedro, por supuesto, porque se fue el cielo y allí está jugando con los ponys, y los tres reyes magos...hasta que...luego, el ceño se le frunce, la imagen de Maduro aparece en su mente...)  ¿Que Maduro es el hijo de Chávez y hay que votar por él? Otra vez la voz: siiiiiiiiiiiiii....Y entonces ¿por qué no votamos mejor por el pajarito?, tú me vas a perdonar pero a mí Maduro me parece un bobolongo, La voz, otra vez, pero con un tonito que parece mamadera de gallo: Es tu líiiiiiiiiiiiiideeeeeeeeeeeeeeeer, ACÉPTAAAAAAAAAAAAALO, pero vamos a ver...¿No hubiese sido mejor que hubiesen puesto a Chávez de muñeco ventrílocuo en la silla presidencial, amarrado con unos mecates desde el techo.., al menos muerto no roba tanto, estaría más allá del bien y del mal...: NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO (la voz siente que le están faltando el respeto ) El chavista se queda pensativo y consigue la solución...:
¿Cuánto hay pa eso? Porque tú sabes que Chávez era chévere, dicharachero, le gustaba condonguear a las viejitas, pero... ¿ Maduro? No sabe ni siquiera que donde queda Margarita...La voz tarda en contestar porque está sacando cuentas con una calculadora de bodeguero que le prestaron; a ver... a verr (piensa)...no hay mucho real para pagarle al chavista, es más, parece que más bien hay que pedirle prestado, pero se nota que no lo hemos hecho un hombre nuevo, míralo siempre con la misma camisita roja  ¿No la lava? ¿ Tiene 20 igualitas? ¿Cuánta plata nos habremos gastado en camisas? Bueno, lo voy a soltar, ya que no hay para darle, recurriremos a su emotividad.
Finalmente se decide: NECESITAAAAAAAAAAAMOOOOOOOOS TU AMOOOOOOOOOR, CHÁVEZ ES AMOOOOOOOOOOOR , TÚ ERES CHÁVEZ, TÚ EREEEEEEEEEEEES MADURO, AMOOOOOOOOOOOOOOR, LA LUCHAAAAAAAAAAAA SIGUEEEEEEEEEE. El chavista no ve real por ningún lao, solo amor, tu eres Chávez, con amor no puedo comprar la carne y la harina pan, mijito...necesito reallllllll, yo así no voto por Maduro...aunque se lo haya jurado a Chávez, al fin y al cabo ¿No fue el mismo Chávez quien rompió casi todos sus juramentos? porque yo me quedé esperando la casita, Lestibilis Cecilia se quedó esperando el carguito en la gobernación , mi beca no me alcanza pa' comé y el rancho donde vivimos se inunda cuando llueve, yo con eso en qué amor del coño puedo pensar... la voz se frustra, no sabe por dónde metérsele, en este caso, no quiere ser repunante, vulgar y grosera como los chavistas, es una voz, tiene que tener cierto estilo, un cierto decoro, aunque sea  revolucionaria... NIIIIII SEEEE TE OCURRAAAAA VOTAAAAAR PORRRR MAJUUUUUNCHEEEEEEEE... el chavista reflexiona y saca la cuenta... No pana, yo lo que ando es siempre cagao con los malandros, yo malandro no soy pa votar por Maduro. Majunche presidente y se acabó la vaina, si no me das real mi dedito engrasado de tinta chimba servirá para votar por Majunche,¡¡¡¡ así como lo oyeeess!!!!

Noooooooooooooooooooooooo, la voz se va disolviendo como si le hubiesen echado criptonita...el chavista la ve con un poco de lástima, pero se envalentona cuando se acuerda de que no le dieron la casita, se prepara para imprecar unas groserías y de repente, otra vez la voz vuelve, como si viniese de Cuba:

Volvereeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé...

3.15.2013

Mis bollos de azafrán

No voy a poner la receta pero quien esté interesado me escribe y le digo de dónde la saqué. Me encanta admirar últimamente la hermosa forma de los bollos que saco del horno. Creo que la belleza está en todas partes y mis bollos son, para mí, claro, son casi como mis hijos, los bollos más serafines del mundo.
 Alemania es un sitio ordenado, bastante limpio, las casas están dispuestas en progresión de altura, no hay esa diferencia de forma, tamaño y material que podemos ver en América Latina. A veces lo improvisado y lo diferente que convive en un mismo sitio es lo más bonito del mundo, tal vez por eso los alemanes se consideran a sí mismos aburridos. Yo creo que habrá de todo, igual que en América Latina y en España existirá gente aburridísima.

 En estas últimas semanas creo que van moviéndose muchas cosas a nivel mundial. Ya había empezado todo a arrancar desde que muchos jóvenes árabes se hartaron de aquellos dictadores que por décadas hacían lo que les daba la gana, hundiendo a la población en una vida reprimida, pobre, sin esperanza. He conocido a muchos aquí en Alemania, creo que habrán sido vencedores de muchos controles para poder finalmente tener el derecho de vivir en un país cuyas fronteras han de restringirse. Después de los triunfos, de la visa, del permiso de refugiado, finalmente, Alemania. Y entonces ¿Qué? Al final yo no veo a ningún inmigrante feliz y pleno.

No sé si los inmigrantes de alguna forma nos encontramos con una calle sin salida, cuando, tras años pernoctando en un país que no es el nuestro, nos damos cuenta que pocos sitios en el mundo son ahora nuestros sitios.

El mundo siempre está en otra parte para mí ¿Y dónde sino? 


2.28.2013

Lista de fracasos cotidianos

Hoy parecía que me levantaba con el pie que no es. Ayer fue un día cansado y dormí mal. Las noches últimamente para mí son un trecho sin mucho significado que trata de ser descanso y se interrumpe frecuentemente por mis ganas de ir al baño. No sé qué me pasó, desde que estuve embarazada voy al baño una, dos y hasta tres veces por noche. Antes era la sensación de descontrol al tener a un recién nacido muy cerca de mí, la conciencia de ser una nueva madre, de que estuviese respirando, que el vientre se moviera. Luego los llantos, los berrinches exigiendo compañía, y ahora, que duerme plácidamente, yo sigo yendo al baño, sin saber mucho porqué, perseverando en la dolorosa costumbre del descanso interrumpido. Así todos los días y mi cabeza se merma, lo percibo. He dejado de recordar incluso nombres de personas que recién conozco (antes era infalible con esto); caras, novelas que leí, palabras en alemán a las cuales les dediqué un espacio precioso de mi tiempo en aprenderlas. Como vienen se van, sin siquiera saludar, sin dejar su estela en mi cabeza en ruinas.

Hoy parecía que todo salía mal, mi composición en alemán, a la que le dediqué una hora de tiempo, estaba absolutamente errada, mi incomodidad al llegar a la guardería a recoger a Nico y no poder saludar bien, preguntar bien, despedirme bien. Mi clase con mi alumno americano, que pintaba ser un desastre hasta que me valí de preguntas más o menos creativas, que no sé si lo eran, pero dieron resultado.

Sigo sintiéndome minúscula, temerosa, dominada por el torrente de lenguaje que escucho y no entiendo, que quiero expresar y no puedo, la forma que no alcanzo a abarcar, a entender, la torpeza que a veces es intermitente, a veces constante. Mis renuncias diarias me duelen y me hacen pensar en la punta de los dedos de una que fui  y que se despidió por un tobogán oscuro a un destino incierto.

Todo esto y pienso que mañana es viernes y he sacado de la biblioteca unas revistas de cocina. Pienso en ellas. Ahora es de noche, Nico duerme, Raúl está en el curso de alemán, y yo pienso en la comida que vamos a disfrutrar mañana, en ese acto estratégico, logístico, creativo, que es cocinar para alguien, con cariño, para disfrutar del momento en la mesa, mirando Karlsruhe desde la ventana, sin sol, pero los tiempos cambian y el sábado promete salir, venir a nosotros después del frío invierno.

2.10.2013

La mirada de las palabras

Pensando en las cosas chiquiticas, en los seres pequeños, las mujeres menudas con piernas delgadas, hijares puntiagudos.

Supongo que lo más menudo en realidad es lo que pretende ser grande.

Los mares sí son ininteligibles, por su inmensidad.

Ellos sí.

Pero se hacen los chiquitos con sus lenguetazos perennes.

Las cosas chiquitas son para mí una palabra nueva aprendida en alemán. Es una cosita, claro, entre
la inmensidad del lenguaje, entre las infinitas formas que permiten los elásticos materiales del tiempo
del habla.

Las cosas chiquitas, para los pobres, siguen siendo chiquitas, jamás van a ser grandes, aunque
con ahínco junten un centavo, y otro, y otro.

Es así para mí y la mirada que anhela poseer esa inmensidad, que es como los cinco océanos juntos, que está llena de palabras compuestas, que empiezan por SCH,

nunca reparé, nunca, antes de venir a esta tierra sombría.

1.10.2013

My first lady

El nombre de esta película me sonó en el momento en el que decidí hacer este post.

Quiero desear a tuti mundache feliz año nuevo.

Hoy me monté en el tranvía y empecé a mirar a la gente, en realidad los alemanes no son muy dicharacheros que digamos, no te miran a los ojos, esquivan a cualquier desconocido que quiera establecer un contacto con ellos.

En esta jungla a la cual no pertenezco en lo más mínimo después de un año de convivencia he decidido pernoctar.

 Me quedaré tal vez por la malsana ansiedad de saberme constante y triunfadora, ganándole el pulso al alemán (Este parece un plan de esos de los malos de los dibujos animados, falta que me brille el ojito).

Me dio hoy un ataque de miedo;  pienso en los males del mundo y sus injusticias y  cualquiera se escuece en su salsa, yo siempre he querido ser supermana ( Aquí soy la buena de los dibujos animados), pero resulto ser una mieduca arrinconada por un idioma H.-P.

Pues bien, decido pernoctar, de eso iba contando y es precisamente eso lo que me da miedo, pienso que estoy en este país ¿Y si me pasa algo? Y ...¿Si me ...? pues así casi me da un soponcio y un soponcio inoportuno porque estoy con el bebé y el no tiene conciencia de mis suprarealidades, espero, ey,  cinco segundos más y digo: ¿ Pero yo que hago metida en esta casa? Voy a salir a incordiar alemanes y a preguntarles cómo se dicen las cosas en su mundo. Me cansé de tenerles miedo. Hurra.
Después de esto miro a la ventana y  está lloviendo, claro, con -4 no es muy bonito salir a incordiar alemanes en la calle. A pesar de esto, me meto en la piel de todos esos locos sin oficio que salen a la calle a fastidiar a la gente y saco valor, el suficiente para entender que el cuero me va a doler cuando mi cachete tenga el primer contacto con el mundo exterior. A preguntar se ha dicho, ya tengo un  nivelito para hacerme pasar por una extranjera que no habla mucho pero puede fastidiar. Me meto en la primera tienda y una gorda me dice schaques guardm, teil schrimmittararbeiten ( esto no es alemán verdadero, advierto, pero se le parece). Yo no entiendo, me hace señas y me dice que la puerta algo, pero no sé si está abierta, cerrada, o si puedo pasar o que me vaya. Decido irme, pero me digo otra vez "Ya sabes, valor, incórdiala, estás aquí para eso" le digo eröffnen que es algo así como que si está abierta, me dice otra cosa que no entiendo y le vuelvo a preguntar, y así como 5 veces hasta que finalmente con gestos me explica muy bien que sí que están abiertos pero que la puerta se queda abierta. A todas estas no necesité el alemán para nada, pura mímica.Después de 30 minutos en la tienda, la pobre gorda me tuvo que hacer hasta dibujitos de las cosas para saber qué eran, cierto es que aprendí como 4 palabritas y eso se agradece, pero seguro cuando me vuelva a ver llegar a su tienda saldrá corriendo a cerrarme con llave y a hacer presión del otro lado con su culona humanidad para que yo no entre.

Este mismo proceso lo repetí otra vez más pero en el tren, le hice la misma pregunta a 5 personas sobre el destino de un tren y 3 me mintieron. Al final vino un señor que se la echaba de sabiondo y recitó como si fuera una cartilla las rutas de todos los trenes y los destinos hasta que fui yo la que me fastidié y casi lo dejo hablando solo.

Y así, so on, mis aventuras apenas comienzas, cha chan.