8.31.2009

CARTA A LOS MALOS AMIGOS


Pensé escribir hace unos días un post sobre mi inquina febril hacia cierta actitud que algunos amigos me profesaron al llegar a Venezuela. Nunca he sido de esas personas que a flor de conversación sacan a relucir sus logros académicos, los libros leídos, los viajes hechos, los lujos permitidos, las bondades de la pareja de turno. No me gusta, aparte me parece aburrido y turbio teniendo en cuenta que muchas veces, a mis ojos, quedas más por un charlatán que por una persona digna de admiración. Por la misma razón no puedo soportar que gente insolente y desprovista de cualquier brillo intelectual tenga que remarcar a diestra y siniestra sus orgullos académicos, mirándote con aquella suficiencia perdona vidas, montados en el pedestal de su ilusoria superioridad. Esta descripción de personaje no la hago ciertamente por mis malos amigos, aquellos que inconsciente (o conscientemente, ¿por qué no?) me odian; sino porque después de estar aquí dos meses, metiendo SOLO la barbilla en el mundillo académico, me he dado cuenta que todo es un revoltijo de egos exacerbados, junto con envidias y malas intenciones. Que he sido maltratada por mis malos amigos es cierto, que en mi más recóndito escondrijo han herido mi orgullo, cierto es también, que los perdono a todos es cierto, porque al fin y al cabo, he descubierto que una habilidad imprescindible de la vida es saber quién te quiere bien.

8.19.2009

intención liberadora

Ultimamente he pensado en liberarme del blog, dejarlo a la deriva como un barco en alta mar.
Considero que la vida algunas veces es aburrida, tanto, que el blog se ha transformado en obsoleto o así lo pensé yo en algún momento.

He pensado en muchas cosas inútiles a lo largo de mi vida y las conclusiones a las que he llegado no pueden generalizarse porque tal vez la especie humana no pueda generalizarse, aún y cuando haya cosas que nos equiparen. Ahora leo a Proust y a Marlaux; los dos construyen un rompecabezas que cobra sentido a medida que avanzas sus páginas, un sentido que no se torna meramente una conclusión, sino, una conciencia profunda de un espacio con esquinas, perímetros, círculos y radios. La profundidad a veces no se ve colmada solo con metáforas, sino con la demostración de una extención que por exhaustiva termina orquestando todas las metáforas posibles; el chelo y el contrabajo, el violín. El universo Proust y Marlaux es como la galaxia, distancias luz de significados, signos, y encima, palabras que construyen universos capaces de inducir al regocijo.

8.13.2009

La experiencia de despedirse


En la película "Y tu mamá también" dos amigos se encuentran después del tiempo vivido y las verdades dichas en un café de ciudad de México. Prometen encontrarse,pero, como dice uno de ellos en una narración en off, ambos saben que no lo harán. El ejercicio de la conciencia engañada que tantas veces ponemos en práctica, y que hace que cada vez que lo repitamos, sintamos, sin darnos cuenta, que los placebos de las promesas hechas son un aliciente que nos permite vivir. Sabes que no me despido de verdad pero lo hago: Hasta luego, ya te veo pronto, sí, haremos ese viaje juntos, adiós, adiós y sé, en el fondo, que nunca volveré a verte. ¿Con cuántos habremos sido así, despidiéndonos?