12.29.2011

Nicolás y su primera visita al pediatra en Alemania

http://tarantulaliteraria.blogspot.com/2011/12/nicolas-y-su-primera-visita-al-pediatra.htmlHoy tengo que llevar a Nicolás al pediatra. Esto parece un acto tonto, pueril, de lo más normal ,vamos, a excepción de un pequeño detalle: No hablo alemán. No puedo sino comprender palabras sueltas y menos hablar, el alemán se declina, en fin, ya expliqué más o menos en qué consistía. La visita es necesaria, porque lo tienen que ver para decir que está bien y poder pedir una ayuda que da el Estado a las madres de niños pequeños. Como nunca he trabajado en este país solo corresponden para Nicolás 200 euros mensuales, pero es una ayuda que se agradece. Aquí en Alemania cuando buscas un médico te dicen abajo qué idiomas habla, hay muchos que hablan español, pero no trabajaban en fiestas, así que nos decantamos por uno que estaba abierto y hablaba inglés. Con el cuento de que estoy aprendiendo el alemán he olvidado un poco mi titánico esfuerzo, construido con dos años de estudio diario del inglés, puedo comunicarme, está claro, pero siempre es incómodo cuando no tienes tanta destreza (¿Quién dijo que sería cómodo comunicarse?)-

Me gustaría saber alemán y no tener tantos rollos mentales con el aspecto de la comunicación, seguramente mi perspectiva sería otra. Pero todo cuesta y si no cuesta cuando se consigue, no satisface, yo sigo estudiando declinaciones, casos y mirando religiosamente mi diccionario ilustrado de alemán, vamos, que a veces me siento tan bebé como Nicolás. 




12.27.2011

El alemán y yo

Confundo la culpa con la pena. A veces quisiera que el tiempo se detuviera y yo apareciera, de pronto, en el bucle del pasado; en Madrid. Mi mente dice ¡Epa, back!, no, no es Madrid, a Madrid le dijiste chao y lo dijiste con todo el conocimiento de causa. Ya Madrid no era para mí.

Entre los muebles que ocupan mi cabeza estoy intentando encontrar la aguja escondida del idioma alemán. No la encuentro, me parece imposible, todo el mundo me dice que al final acaba apareciendo, en la rendija del hilo de una alfombra peluda, en un espacio casi invisible de la mirilla de la puerta.

Me gusta escuchar mi idioma y ahora solo escucho fonemas del alemán, fonemas que no tienen ningún significado para mí pero sí para los demás, en parte es divertido porque termino fabricando múltiples telenovelas, a todo tengo que ponerle yo significado un significado que ya venía conmigo, acorde con mi cultura y mi vida en español.  Me monto mil telenovelas al día y todas se pagan y se dan el vuelto, todas terminan felices, todo es genial.

Cuando tengo que enfrentarme al idioma sin saberlo, sufro, no puedo hablar, no puedo, no sé el pasado y no acabo de pillar el rollo de la sintaxis.

Pero sigo con mis historias que me invento en un mundo en alemán, que por el momento, carece de significado para mí. 





12.20.2011

Está nevando en Karlsruhe, por lo menos puedo pronunciar el nombre de la ciudad donde vivo casi sin acentro; mi aprendizaje del alemán se me hace un poco raro, por momentos me siento contenta y por otros desaminada.Es una lengua difícil. Tienes que declinar las palabras según su función sintáctica, casi todo se declina, ahora mismo me estudio los adjetivos (que tienen terminaciones dependiendo de la posición que ocupan en la oración). El otro problema, es que se han de aprender las palabras con su respectivo género para poder declinarlas. Esto dificulta mucho las cosas. No he podido todavía hablar bien ni entender bien lo que me dicen,  lo único que alcanzo a entender son palabras sueltas y cosas que, por el contexto, son obvias. Es un poco extraño vivir en un país sin hablar la lengua, no te enteras de nada, por un lado es horrible, por otro está bien; no terminas de ser un inmigrante porque no te terminas de enterar nisiquiera si eres tratado como tal. Vives en tu nube, en tu caja de espejos con girasoles que brillan, aún en un invierno blanco. La vida es traslúcida y está poblada de reminiscencias. Es hermoso construir tu mundo, vivir en él y poder compararlo con una realidad muy distinta de la que has tenido hasta ahora. La otra cara te ofrece un plano angustiante porque te sientes como un extraterrestre, se te hace todo tan ajeno...

España es agradable, los españoles son más simpáticos, divertidos y pasionales que los alemanes, sin embargo, los alemanes son más educados que los españoles, seguiré contando.