3.31.2007

El libro mágico


La versión de un apócrifo libro de mutaciones corporales ha caído en manos de un oscuro personaje, un hombre excesivamente tímido, indiligente, anónimo. Se sabe que el hombre es peligroso porque secretamente, este narrador tierno que cuenta esta historia, conoce su pasado. No vamos a decir qué es lo que tiene detrás porque eso no nos importa en estos momentos. El libro vino a parar en su poder después de haber sido dado a la venta en un mercado de pulgas.
El hombre, sin pestañar, acarició el lomo viejo y desteñido, rozó las páginas con sus dedos, al principio sin ningún fin, luego, con una tenebrosa motivación. Después de pagarle al gordo pelirrojo y fastidiado que lo tenía en venta, lo tomó entre sus manos (ya sabiéndolo suyo) y lo llevó a su casa sin siquiera otorgarle una escueta mirada.

Aquella noche encendió la lámpara y leyó las primeras páginas. No podía creer lo que estaba leyendo. Allí, se exponían las recetas más extravagantes y jamás vistas para cambiar de sexo, de cuerpo y de mente con un arcano conjuro. El hombre pensó y advirtió que para él no habría problema de llevar a cabo tal proceso.

Continuará…

Y ahora qué hay para estudiar...



Después de haber pasado la mayor parte de mi vida estudiando, ayer, finalmente, terminé de hacer mi último trabajo de pregrado. Yo sé que tal vez esto sea algo sin importancia para muchas personas que han pasado por esto. Para mí sí lo es. Estuve estudiando psicología durante cuatro años, antes, y luego de un fracaso estruendoso en las asignaturas, tuve que abandonar la carrera.

Después tuve que mudarme de una gran ciudad como Caracas a un triste pueblo, debastado por la incultura, la ignorancia y la excesiva tranquilidad: Cumaná. Aquí, luego de pensarlo (la verdad es que no quería seguir estudiando nada más), elegí estudiar una carrera, carrerita, por así decirlo, Licenciatura en Educación mención Castellano y Literatura. La elegí sabiendo que nunca iba a ganar dinero con eso, pero teniendo en cuenta que mi vocación, desde niña, siempre había estado orientada al placer de escribir y a la lectura.
Allí pasé cinco años exactos, sacando buenas notas, sin preocuparme mucho por lo que me iban a evaluar, sólo estudiando porque me gustaba y porque descubría cosas que me hacían más culta. Y ahora, luego de cinco años, he terminado mi último trabajo de seminario de grado (no tuve que hacer tesis de grado, a cambio hice cuatro seminarios con sus respectivos trabajos de investigación) y bueno, aquí estoy, finalmente, con un vacío inmenso porque la verdad es que me quedé como esperando ...¿y ahora qué tengo que estudiar?. Lo sé, existen los postgrados, las especializaciones, pero eso es otro nivel al cual no puedo acceder por razones económicas, al menos en un futuro inmediato.

Y ahora, no sé qué estudiar, qué pensar y qué decir. Me he quedado un poco en blanco, esperando la próxima etapa, que no sé cómo será, pero está claro algo, eso sí, que cambiar es un poco complicado, y que siempre los comienzos son duros.

3.20.2007

ESA MANÍA DE PENSAR QUE TODO ES PARA SIEMPRE

Es curioso, pero cuesta. Realmente cuesta. Aceptar, internalizar instropectivamente acerca de las cosas que estarán con nosotros y las cosas que no. Realmente nada estará con nosotros, porque nosotros mismos no estaremos con esas cosas que pensamos que estarán con nosotros. La condición para estar con algo o alguien debe ser que ambas partes, eso o ella/el, eso-eso, ellos- el, etc, estén juntos, en el mismo espacio geográfico al mismo tiempo. Entonces, tenemos una verdadera historia de reciprocidad. Para que dos cosas estén juntas tienen que estar las dos, o las tres, las cuatro, o las miles. En fin...

¿Qué manía tenemos de pensar que todo debe ser para siempre? Si nada lo es ¿Por qué nos empeñamos en revivir recuerdos de lo pasado, en creer locamente que los seres queridos nunca morirán o que nunca moriremos nosotros? ¿Por qué pensar que todo estará siempre en el mismo lugar, a la misma hora, así todo aquello esté en completo desorden, así lo que haya no nos guste o no nos agrade?

Pero, siempre, sabemos decirles a todos que no nos importa, y sin embargo, pues si, nos importa. A nadie le gusta cambiar. Y a veces, las cosas son inconvenientes, pero no podemos, hay algo más fuerte que nosotros que nos impide hacerlo.

Y nos aferramos y aunque no haya compatibilidad geográfica y temporal, recordamos y traemos a colación algo que no queríamos que cambiara, porque queríamos, vuelto y repito, que todo fuera para siempre.

Es difícil dar el paso, no digo que no lo hagamos, simplemente, señores, que cuesta, cuesta.

3.18.2007

Lecturas Nuevas

Hola,

Quisiera recomendar la lectura del poeta colombiano Álvaro Mutis. Estoy trabajando sobre él y me parece interesante su poesía, exótica y llena de imágenes deslumbrantes y extrañas. No pueden perderse sobre todo el poema "Programa para una Poesía", "Caravanzary" y la "Nieve del Almirante", porque están realmente excelentes. Espero tengan en cuenta mi sugerencia aquellos que decidan leerla.

En la próxima entrega, cuando tenga un poco más de tiempo haré un comentario acerca de la lectura de "LA TIA JULIA Y EL ESCRIBIDOR" del escritor peruano-español, Mario Vargas Llosa, así como la relación con el libro que luego escribió la Tía Julia, en respuesta a este excelente libro de Vargas Llosa, que se llama "Lo que Varguitas no dijo", los dos están muy interesantes, pero lo mejór sería comentar un poco lo que dijo Varguitas y lo que dijo Julia, y relacionarlo. Les prometo un buen y largo comentario cuando tenga tiempo. Un saludo a todos!!