2.29.2012

El machote man y las generalizaciones

Machote man: poster de la obra de teatro.
Al lado de mi casa hay un teatro, aún no he ido a ninguna de las presentaciones, pero cada vez que paso por allí veo los posters de las obras que ponen en estreno. la primera se titulaba "Machote, man" y supongo que hablaba del machismo. Busqué en el diccionario si existía la palabra Machote en alemán y me salió esto lo que quiere decir que el término tiene una traducción pero no existe como tal en alemán sino que se apela a la palabra Kerl. 

Deduzco que lo alemanes tienen muy internalizado que los machos solo son latinos y los Machotes, específicamente, solo son llamados en el idioma español. Entonces, porqué no, he  de pensar que los alemanes creen que los hombres españoles y lationamericanos son todos unos machistas.

La forma en que los tópicos dominan el comportamiento de las masas no deja de sorprenderme. La caricatura del machista que seguramente era el objeto de esta obra que no voy a ver (porque no me voy a enterar ni del 5%), no solo prodiga maneras de persuación sino también estimula la creatividad, la burla, la admiración y el recelo.

Cuando eres inmigrante  compras todos los tickes de lotería para que la gente te categorice por el sitio de dónde provienes. La vida es más compleja, según mi experiencia. Esa sensación de categorización la sentí mucho en España. En Alemania, hasta los momentos, no. Supongo que la gente categoriza para ahorrar tiempo, dinero, y energías, me pregunto yo cuántas cosas buenas podríamos perder, sencillamente por estos ejercicios del ahorro.


2.22.2012

Freiburg

Frei= Libre

Burg= Ciudadano



No hay grandes edificios en esta parte de la ciudad, sin embago en las afueras hay muchos.

 Posee un casco histórico bastante conservado, lo que quiere decir que no fue tan castigada en la segunda guerra mundial. Este fin de semana estuvimos en Freiburg para ver los carnavales. No son los más aclamados de Alemania ( los mejores, supuestamente están en Köln= Colonia, para hablar en cristiano). Me comí unos donouts chiquiticos sin crema alguna, solo un poco de azúcar y estaban deliciosos. A mí la comida alemana no me gusta pero esto se sale.

 Ahora mismo continúo con mi propósito de estudiar alemán y ponerlo en práctica, me siento contenta porque ya puedo pedir cuando salgo a comer con mayor propiedad, y si me concentro mucho, puedo entender los ininteligibles sonidos que emiten los cajeros de los supermercados cuando te dicen la cuenta final que tienes que pagar.  Del resto, intento mantener conversaciones totalmente imposibles con mi cuñada (que vive en Alemania desde hace 10 años, por lo tanto, habla alemán perfecto), ella pacientemente me mira y espera, pero mi vocabulario se me queda trancado y paso inmediatamente al inglés o al español (Me siento un poco frustrada por esto).

 Siento, que para tres meses que tengo aquí, debería hablar mejor, pero, seamos francos, yo no puedo estudiar ni salir a conversar porque el bebé me lo impide mucho, pero ahí voy, intento tratar de entender lo que dice la gente en la calle, hago el esfuerzo, lo juro, pero, es complicado.

Mis conclusiones, por los momentos son:

1) Necesito 10 años para aprender alemán.

2) Seguramente mi criatura sabrá hablar alemán mejor que yo.

3) Tendré que dedicarme 3 horas diarias para que en un año se note.

Mis planes:

1) Poder llegar a un B1, esto lo veo así como escalar una montaña y arañar la última piedra que te dice vale, ya estás en el B1 es decir, medio hablar con muchos errores , ofrecer mis maravillosos conocimientos en mi lengua materna y agarrar a alemanas/anes que estén sufriendo con el español y que quieran hablar conmigo a cambio de su alemán.


¿Cuándo llegaré al B1?

En realidad tocaban canciones de bandas y nada apropiadas al carnaval, pero la gente muy animada
Freiburg es la tierra de Heilderberg y Max Weber, yo hubiera querido, de nuevo, estar más tiempo y haber podido explorar un poco más. Lo que pude ver vale la pena, sobre todo su iglesia que tiene unas gárgolas de lo más curiosas (no les tomé fotos por decoro).



Había muchas brujas y todas tenían una barriga presumiblemente cervecera.
Hacía esta vez menos frío y sí pude sacar la mano y apretar Click

2.15.2012

Estrasburgo

 Este fin de semana nos fuimos a Francia. Karlsruhe es una ciudad tranquila, bonita, pero sin nada más allá que recorrer (supongo) una vez tienes unos meses viviendo aquí. Y como ya hemos visto lo mismo y lo mismo porque no viajamos ni salimos mucho, te provoca ir a otra cosa y vas a Estrasburgo, que queda cerquita de Karlsruhe.


única foto que pude tomar porque había un toldo y no hacía tanto frío. Saqué mis manos de los guantes y con aquel frío apreté click, no tuve el valor de tomar más.
 Cuando se tiene un niño pequeño, un bebé, tu vida social se ve ostenciblemente mermada. No puedes coger el bolso, abrir la puerta y salir a la calle, así, sin más. Lo que antes se daba por supuesto, con un niño pequeño, un bebé, es algo titánico. Darle de comer, para que aguante sin llorar unas cuantas horas, cambiarle el pañal y la ropa si está manchada, mojada, etc. Puede ser que después que le cambias el pañal, echa unos pedos y te asustas porque resulta que se ha hecho caca y tienes que volverle a quitar la ropa (Y estamos en invierno, señores) para limpiarle, lavarle el culete, echarle crema y volverle a poner la ropa (Estamos en invierno, repito).

En fin, que a pesar de todas estas cosas incontables, una vez que lo has metido en el saco de invierno, le pones la bufanda, el gorro, la manta encima del saco; le has preparado ya la  comida que puede necesitar, los utencilios para cambiar los pañales, la toalla, el biberón de agua, el biberón de leche, el termo, y ya, que me canso...: PUEDES SALIR. Entonces ¿ puedes salir? NO, porque te das cuenta que tú misma estás como una loca, no te has peinado, no te has maquillado ¿Qué es eso?, no te has puesto los calcetines, lasb otas y la bufanda, porque, repito, estamos en invierno.

En fin, sales. Y vamos a Estrasburgo. Cuando llegamos a Estrasburgo buscamos un parking y no hay. Nos metemos finalmente en un estacionamiento sabiendo que ya hemos cruzado la frontera francesa y que todo, por supuesto, se pone más caro.

Y entonces sales a la superficie y hace -8 y entonces te provoca llorar porque tienes años que no sales y lo que quieres es ver gente, mirar tiendas y cosas distintas a las que ves todos los días, uno detrás de otro, pero hace -8 y tus ganas de ver mundo se agotan, carraspean, vacilan, porque -8 es algo más poderoso que tu propio encierro, tus propias fuerzas, tu propio estudio aislado del idioma alemán.

Pero vale la pena, porque al menos, escuchas hablar francés, que es más bonito que el alemán, y te dicen que no saben hablar alemán, aunque Estrasburgo es casi mitad Alemania y mitad Francia en una misma ciudad. Miras a la gente y te das cuenta que están mejor vestidos que en Alemania, pero los alemanes son más simpáticos y sonríen más (aunque parezca increíble).  Entonces dices, ya , qué bonito, quiero venir aquí de nuevo, y es el mayor deseo que tienes porque con semejante frío no se puede disfrutar, ni ver, ni pensar en lo bonitas que son las calles, las tiendas, las cosas.

Y cuando regresamos, tristemente, sin haber visto mucho, deseas con toda tu alma que Dios te de vida, salud, dinero y disposición de tiempo para volver a ir, pero esta vez, en verano, claro.

2.08.2012

Nieve

Ahora mismo cuando hace más frío (somos contradictorios, creo) apetece más y más salir a la calle, comerte un helado y ponerte la ropa de verano que no te pones desde octubre. En agosto deseas el frío y ahora solo deseas que llegue el calorcito. QUIERO UNA PLAYA,por el amor de Dios!!!!!!!



La nieve, a pesar de todo, es bonita, provoca revolcarse en ella ¿A que sí?




karlsruhe en invierno desde mi ventana de la cocina (sitio estratégico)

2.03.2012

CIUDAD CONGELADOR

Karlsruhe está hecha un congelador. Hace ya tres semanas empecé mi curso de alemán grado 0.0.0. y salgo a las 9. 00 pm.  He comenzado (me siento muy orgullosa de decir esto) de no enterarme de absolutamente nada a enterarme de qué va la cosa, aunque la mayoría de la información la obtenga del contexto. Este contexto puede decirse que puede venir del guiño del ojo de la tía al tío, del pelo y aspecto de la persona que habla (Friquis, señoras respetables, viejos malhumorados, niñas en minifaldas), del clima y de los bebés. Como siempre ando con bebés, cuando alguien me habla y pone cara de ñoño, yo sé a qué se refieren y entonces, casi sin que me pregunten digo: achs monate (ocho meses). Entonces quedo muy bien porque esbozo una sonrisa de perrito que no ha roto un plato y me sonríen hasta que digo, Guten Tag (Buen día), y se acabó el asunto. A pesar de todo esto, salir con el bebé es algo para pensárselo. Hace mucho frío.
Ayer, por primera vez en mi vida, viví la experiencia se sentir que en mi cara se posaba una bandeja de acero inoxidable, vacía, que había estado metida en el congelador por lo menos dos años. Es algo así, pero es interesante, porque como he vivido en tierras tropicales, para mi -10 es un acontecimiento que me gustó vivir y para repetirlo, aunque suene suicida, salgo recurremente a la terraza en guardacamisa, con en fin no sé si de  enfermarme o sencillamente vivir una vez más esa  ignota sensación de ser un pedazo de carne que se congela y está vivo, afortunadamente. Recomiendo ampliamente esto a todos los que vivan en clima tropical y nunca hayan vivido esta experiencia, porque más que la nieve la sensación insoportable de entumecimiento es maravillosa de ser vivida, siempre cuando a solo 150 cm de ti, te separe una puerta, que tras ser cerrada, te haga sentir con sus 25 grados, a salvo.