3.15.2013

Mis bollos de azafrán

No voy a poner la receta pero quien esté interesado me escribe y le digo de dónde la saqué. Me encanta admirar últimamente la hermosa forma de los bollos que saco del horno. Creo que la belleza está en todas partes y mis bollos son, para mí, claro, son casi como mis hijos, los bollos más serafines del mundo.
 Alemania es un sitio ordenado, bastante limpio, las casas están dispuestas en progresión de altura, no hay esa diferencia de forma, tamaño y material que podemos ver en América Latina. A veces lo improvisado y lo diferente que convive en un mismo sitio es lo más bonito del mundo, tal vez por eso los alemanes se consideran a sí mismos aburridos. Yo creo que habrá de todo, igual que en América Latina y en España existirá gente aburridísima.

 En estas últimas semanas creo que van moviéndose muchas cosas a nivel mundial. Ya había empezado todo a arrancar desde que muchos jóvenes árabes se hartaron de aquellos dictadores que por décadas hacían lo que les daba la gana, hundiendo a la población en una vida reprimida, pobre, sin esperanza. He conocido a muchos aquí en Alemania, creo que habrán sido vencedores de muchos controles para poder finalmente tener el derecho de vivir en un país cuyas fronteras han de restringirse. Después de los triunfos, de la visa, del permiso de refugiado, finalmente, Alemania. Y entonces ¿Qué? Al final yo no veo a ningún inmigrante feliz y pleno.

No sé si los inmigrantes de alguna forma nos encontramos con una calle sin salida, cuando, tras años pernoctando en un país que no es el nuestro, nos damos cuenta que pocos sitios en el mundo son ahora nuestros sitios.

El mundo siempre está en otra parte para mí ¿Y dónde sino?