
El año pasado me encontré en una calle del centro de Valencia (España) 5 euros. Mi felicidad fue infinita. Si los hubiera ganado con mi trabajo, si me los hubiesen dado en la mano, si me los hubiese regalado un amigo, familiar o mi novio, no me hubiera sentido tan bien; en realidad, lo que me hizo feliz fue la afortunada cocincidencia de que mi caminar y mirar por un determinado sitio me hubiera dado aquel maravilloso regalo fruto de la fortuna.
Pensé, poco después de manosear con cariño el billete que en realidad solo era de cinco euros, que tal vez yo le estaba usurpando un café, una copa, un pan, o un pedazo de carne a alguien. Entonces, me sentí culpable. No sé porqué en ese momento aquél sentimiento de felicidad se transformó en culpa y luego en curiosidad. Aquella persona olvidadiza y despistada estaba dejando en mi su recuerdo anónimo para siempre. Guardé el billete en un libro jurando no gastarlo nunca, lo tengo de amuleto, a veces funciona frotarlo y soplarle un poquito, es infalible, lo juro.
11.16.2009
Objetos perdidos
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11.12.2009
váter
a veces no me siento del todo bien, supongo que es una catarsis tener este espacio y expresarse; yo lo veo bueno, porque te permite desconectar de todo. En fin...
Hoy doy el saludo a la bandera de mi país aprovechando estas nostalgias y recuerdo mi amada tierra a la que no quiero volver, porque me parece feo Chávez, con esa verruga y esas ganas de quererse meter en todo, hasta en la intimidad más profunda de cada vzolano, es decir, el encuentro puro, íntimo e inviolable de cada quien con el váter.
y eso es todo, no quiero volver porque me parece que chávez se quiere meter hasta con las costumbres culturales de algo tan íntimo con lo que cada quien hace con y en el váter.
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Etiquetas: Venezuela
11.05.2009
la mujer y el perro
Una persona que pasa todo el día en casa de algo tiene que ocuparse. Por circunstancias me ha tocado ser testigo de un hecho trágico ocurrido justo en el parquecito que da a la ventana de mi cuarto. Día tras día, a las 10 de la mañana o algo así, una mujer sacaba a pasear a su perro al parque. Si el perro echaba sus mojones, la mujer le daba un conglomerado de carne que tiraba a un metro de distancia para que el perro lo devorara. El problema ocurría si el perro no echaba nada; la mujer, presa de una furia atroz, agarraba la cadena por la que sujetaba al perro y empezaba a dar vueltas como Conan la Bárbara mientras el perrito chillaba. La situación no hacía más que pasmarme. Me desesperé mucho y pensé en llamar a una sociedad protectora de animales, no sé si tenían policías, pero tal vez hubieran podido apersonarse y linchar a la vieja. Por cobarde, no hice nada. Día tras día deseaba que el perro cagara y que la vieja no hiciera su acto acrobático. Pero creo que el acto que producía el refuerzo o el castigo cada vez estaba menos sujeto a las condiciones. Fui advirtiendo en mi muda y pasiva actuación que la vieja castigaba al perro sin ton ni son. Advertí también que sus actos acrobáticos cesaban justo antes de ahorcar al perro; tenía una habilidad, un don para controlar su furia precisamente cuando el perro estaba a punto de morir, así, le dejaba garganta para el día siguiente.
Ayer ocurrió lo que temí, la vieja empezó a jugar sádicamente con el perro hasta dejarlo malherido. Chillaba de tal manera que temía hubiera muerto. Llegaron unas vecinas con bastón y la vieron torturarlo, fue lo que impidió que muriera ahorcado; una mujer que pasaba llamó a la policía, las viejas retuvieron a la mujer del perro y empezaron a pegarle con los bastones en la cabeza, la mujer gritaba insultos. El perro malherido estaba acostado en la tierra. Yo solo miraba. Llegó la policía, hablaron con la señora, las viejas gritaban y chillaban pidiendo justicia. A la mujer solo le escuchaba que decía “Cabrones, me cago en su puta…”. La discusión se sostuvo por varios minutos, nadie reparaba en el perro. Las viejas se despidieron de los policías mientras educadamente metían a la señora en el coche. Al perro nadie lo recogió, Al cabo de un rato un niño ecuatoriano vio al pobre malherido en la tierra: llamó al papá para que lo mirarse. El padre le dijo que no podían llevárselo, el niño empezó a gritar, se tiró en el suelo y convulsionó, hizo un escándalo inmenso hasta que el padre aceptó de mala gana. Levantó al perro que gemía desde el otro mundo o de éste. Los vi perderse, desde el ángulo limitado de mi ventana; el padre cargaba al perro como a un bebé y el niño a su lado daba saltitos de contento.
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11.01.2009
Primo Levi "El sistema periódico"
Quiero solo recomendar el libro de Primo Levi "El sistema periódico" lo acabo de leer por recomendación de un amigo, a quien el tema alemán le apasiona, y sobre todo, lo referente a Hitler. Primo Levi, para quien no lo conozca es un escritor judeoitaliano, vivió en los tristes y convulsos momentos históricos del siglo pasado en Europa e Italia; deportado a Auschwitz, su estilo escritural es atemperado, directo y , añadiendo cualidades subjetivas, genuinamente entrañable.
"El sistema periódico" se repasa por cada uno de los elementos de la tabla periódica, y cada uno de ellos es la excusa de un relato que se adentra por medio de anécdotas en la vida de Levi y su oficio de Químico. Cada elemento sostiene un momento hermoso, triste y revindicador de la vida de un químico escritor que había tenido que sobrevivir esos momentos de la dictadura fascista, segunda guerra mundial y los tiempos posteriores a la guerra; esos en los que Levi de una manera franca repasa sus experiencias.
No quiero extenderme, y para terminar, puedo recomendar, que al terminar la última página se quedarán gratamente satisfechos, admirando a Levi, y dándole las gracias por regalar el precioso momento que conjuga nuestra disposición a la lectura y su obra.
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Etiquetas: Reseñas
10.26.2009
crisis

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Y es que escuché tantas veces la palabra: crisis, crisis, crisis, que salí temerosa, con el corazón palpitante a esconderme debajo del edredón de mi cama, una vez allí cerré los ojos y me esfumé sin saberlo por un túnel estampado por cuadros rosados y naranjas, cerré los ojos lo más fuerte que pude y grité algo que no tenía forma ni motivo, entonces me sentí tranquila, mi palabra gritada no se parecía a ninguna otra y era el saumerio perfecto, el arcano que ahuyentaba todos mis males. Ahora, cada vez que escucho la palabra crisis se me antoja algo parecido a la alegría, es como una especie de samba, que trato de bailar aunque no tenga sazón en las piernas.
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10.19.2009
EL PUNTO INCIERTO
ESTA SOY YO
EN EL PISO EN EL QUE VIVO CON MI NOVIO.
LA VERDAD, NO ESTÁ TAN MAL VIVIR SOLA, LEJOS DE MI PAÍS; HASTA UN PUNTO INCIERTO... ESE EN EL QUE EXTRAES INCONSCIENTEMENTE TUS RAÍCES,
EL PUNTO INCIERTO
NO TIENE FORMA, NI MODALES, APARECE DE REPENTE Y SE PLANTA COMO UN INFANTE MALCRIADO
Y ENTONCES... NO PUEDES HACER NADA PARA QUE SE REPRIMA. EN EL FONDO QUIERO MUCHO A LA NOSTALGIA/ PUNTO INCIERTO QUE ME VISITA DE VEZ EN CUANDO...
AHORA SOY MÁS FELIZ QUE ANTES, PERO ESO NO VIENE PORQUE ESTÉ AQUÍ SINO PORQUE TAL VEZ HE PODIDO MADURAR.
SIENDO JOVEN AUN ES UN SUCULENTO ORGULLO.
ASÍ QUE CON LA NOSTALGIA JUEGO SIEMPRE Y LA SOBORNO (NUNCA HA TENIDO PRINCIPIOS MORALES MUY ARRAIGADOS, ES COMO LOS POLÍTICOS...)
PARA SER FELIZ HAY QUE ENGAÑAR Y SER MALVADO. ESO ES VÁLIDO. ¿nO?...
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9.25.2009
los avioncitos
A mi y creo que a todos nos fastidian los viajes largos, esos que se prolongan por horas y horas interminables. Esta semana he hecho un viaje largo, desde Cumaná hasta Caracas (donde dormí) pasando por Sao Paulo--- a cinco horas de distancia de Caracas en avión--- luego esperar allí 3 horas para montarme en otro avión que me llevaría ( con bastantes turbulencias) a Madrid. Mi miedo a los aviones antes era ínfimo, solía reírme de la gente mofándome de aquellas calenturas y mareos irraciones ante la posibilidad de abordar un medio de transporte que se considera muy seguro.
Ahora, atacada por el terror, me monto en aquellas sillas en donde antes del despegue una aeromosa raquítica y vertiginosa me recita como una tabla de multiplicar lo que hay que hacer en caso de un desastre (póngase la mascarilla, agarre el salvavidas por si se cae el avión en el mar, como si fuera esto útil si el avión se cayera al mar).
No sé de dónde viene el terror, si de los anteriores accidentes del año pasado o el miedo al aleatorio destino fatal, si de la sensación---que aumenta con la madurezz-- de sentirse menos infalible; o, yo creo es también una posibilidad, de la incomodidad extrema de las sillas de la clase turista.
Para mi, ahora, viajar en avión es un mal necesario porque cada día me encoge y me hace mirar con envidia a esa gente tan tranquila, displicente,pendiente de la comida sintética que sirven en el avión, qué envidia, ya no soy tan fuerte como antes.
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9.08.2009
Cuidado con prender un cigarro para ir al baño

Estuve escuchando en el History Chanel que los siete pecados capitales se habían delimitado con Gregorio I quien, siendo papa de la Santa Iglesia Católica, ideó un artífice que estableció, a través de siete categorías, las maldades y malversaciones humanas. No sé si la expiación o el chisme podrían inmiscuirse en algunas de estos estándares (sino pregúntale a FACEBOOK); la Iglesia, que siempre se encarga de medir hasta lo inmedible, inmiscuye en el estándar de pecado cualquier cosa. Me han dicho algunas enteradas personas que tienen unos posticks clasificatorios (esto es un secreto, por favor) de escalas cromáticas infinitas, que ejecutan la función de etiquetar las actitudes, conversaciones, miradas, roces, fornicaciones, mentiras blancas, negras, amarillas, actos obscenos, frivolidades y picadas de ojo de cualquier mortal. Los posticks tienen censores de movimiento y de pensamiento, son asombrosos, y el servidor que los programa está en el vaticano, de hecho, los curas tienen un número secreto de agentes informáticos que identifica estas lavativas pecaminosas. Un pajarito me dijo que todos estamos siendo controlados por la Iglesia sin saberlo y desde ese entonces me he asustado una barbaridad: duermo con un ojo abierto y otro cerrado.
De cualquier manera, y viajando a mi nuevo continente, hay pecados que nacen de nuestros ancestros, inocentes seráficos de la lista de Gregorio I. Me refiero con esto a la historia del tabaco (objeto pecaminoso), que data 3000 años antes de Cristo. A decir verdad nuestros antepasados Incas fumaban de lo más tranquilos, ofrecían su caladita a los dioses y hasta se echaban humo en la cara, no para incitar sexualmente a las féminas, sino para darse valor antes de las batallas. Así estuvieron de lo más relajados hasta que los españoles llegaron y descubrieron que aquellas hojitas se podían fumar ¡Oh Sorprise! Trayendo como consecuencia que algunos, mejor llamados, conquistadores come flor, disfrutaran de sus veleidades y se quedaran obnubilados con ellas. El pobre Rodrigo de Jerez, un españolito con aspiraciones de yonqui, que se fumaba su cigarrito para hacer la digestión, pasó las de Caín cuando la Iglesia lo acusó de brujo metiéndolo a la cárcel. Así que, imaginen ustedes cómo la Iglesia siempre se ha metido donde no la llaman juzgando a la gente hasta por...fumar, de esta manera queda establecido que con sus prácticas censoras contradijeron a los Incas, unos sabios señores que sí sabían menear la vida.
Ahora, después de siglos sin querer recapacitar, fumar no es un motivo para penitencia, sin embargo, no se crean, estos posticks lo anotan todo y Dios tiene una computadora mejor que la de Bill Gates donde registra los emails que le manda el vaticano, incluso, los paquetes que, por débiles mortales, nos hemos osado fumar creyéndoos corderos, sufrientes y santos.
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8.31.2009
CARTA A LOS MALOS AMIGOS

Pensé escribir hace unos días un post sobre mi inquina febril hacia cierta actitud que algunos amigos me profesaron al llegar a Venezuela. Nunca he sido de esas personas que a flor de conversación sacan a relucir sus logros académicos, los libros leídos, los viajes hechos, los lujos permitidos, las bondades de la pareja de turno. No me gusta, aparte me parece aburrido y turbio teniendo en cuenta que muchas veces, a mis ojos, quedas más por un charlatán que por una persona digna de admiración. Por la misma razón no puedo soportar que gente insolente y desprovista de cualquier brillo intelectual tenga que remarcar a diestra y siniestra sus orgullos académicos, mirándote con aquella suficiencia perdona vidas, montados en el pedestal de su ilusoria superioridad. Esta descripción de personaje no la hago ciertamente por mis malos amigos, aquellos que inconsciente (o conscientemente, ¿por qué no?) me odian; sino porque después de estar aquí dos meses, metiendo SOLO la barbilla en el mundillo académico, me he dado cuenta que todo es un revoltijo de egos exacerbados, junto con envidias y malas intenciones. Que he sido maltratada por mis malos amigos es cierto, que en mi más recóndito escondrijo han herido mi orgullo, cierto es también, que los perdono a todos es cierto, porque al fin y al cabo, he descubierto que una habilidad imprescindible de la vida es saber quién te quiere bien.
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8.19.2009
intención liberadora
Ultimamente he pensado en liberarme del blog, dejarlo a la deriva como un barco en alta mar.
Considero que la vida algunas veces es aburrida, tanto, que el blog se ha transformado en obsoleto o así lo pensé yo en algún momento.
He pensado en muchas cosas inútiles a lo largo de mi vida y las conclusiones a las que he llegado no pueden generalizarse porque tal vez la especie humana no pueda generalizarse, aún y cuando haya cosas que nos equiparen. Ahora leo a Proust y a Marlaux; los dos construyen un rompecabezas que cobra sentido a medida que avanzas sus páginas, un sentido que no se torna meramente una conclusión, sino, una conciencia profunda de un espacio con esquinas, perímetros, círculos y radios. La profundidad a veces no se ve colmada solo con metáforas, sino con la demostración de una extención que por exhaustiva termina orquestando todas las metáforas posibles; el chelo y el contrabajo, el violín. El universo Proust y Marlaux es como la galaxia, distancias luz de significados, signos, y encima, palabras que construyen universos capaces de inducir al regocijo.
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