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Mi crítica : "El guardián invisible" de Dolores Redondo

  No sé por dónde empezar; este libro ha sido la absoluta decepción del año junto con "Persona Normal" de Benito Taibo. Mi malestar empezó con los diálogos... Llegado un momento de la trama uno de los inspectores que hacen el séquito a la inspectora Salazar se lanza con una exposición de cita de libro sobre las leyendas vascas y sus criaturas ancestrales. La exposición, ausente de cohesión con el ritmo anterior de los diálogos, se me antojó un corte y pega de Wikipedia difícilmente catalogable ; penoso para ser este un libro leído y celebrado por tanta gente. Lo voy a decir y lo siento por los fans acérrimos de Dolores Redondo: Los diálogos son acartonados, impostados, manidos, faltos de fuerza y vivacidad, en algunos momentos me parecen absolutamente naivs propios de una parodia de lo que debe ser un libro policíaco, con búsqueda de asesino incluido. Pongo un ejemplo, por favor, para continuar con mi indignación; llegado el momento la inspectora sale a buscar a unos doctores
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¿Cómo conseguir trabajo en Alemania?

Hola, Escribo este post porque creo que ahora mismo con el coronavirus hay mucha gente en situación desesperada, buscando trabajo.  Supongo debe ser sumamente desesperante y puedo ponerme en el lugar de muchas personas hispanohablantes, que no ven salida a sus situaciones laborales en sus países.  Yo soy una persona que podría decirse tenía todas las cartas perdedoras: 1. Soy mayor (cumplo 42 años en una semana). 2. No soy buena para los idiomas (sí, me chocan esos cerebritos en internet que con esa actitud de arrogancia te dan lecciones para que aprendas alemán tán fácil que se me da a mí, mira cómo pronuncio... cuando tus talentos para los idiomas son escasos). Yo me frustro aún más cuando los veo y me siento más miserable.  3. Me gradué de literatura y docencia en Venezuela. Eso  es un título que no es reconocido en casi ningún país porque con la educación los gobiernos son muy delicados para meter a inmigrantes. Ah, vengo de un país arruinado, por cierto, con dictadorzuelo incluido

¿Cómo enamorarse? Cecelia Ahern

Tardé mucho en leer este libro. Me gustan las historias de Cecelia Ahern porque, aunque en apariencia desarrolla historias de amor empalagosas, tiene párrafos que impregnan una caracterización veraz de las contradicciones del alma humana. Sus personajes protagonistas no son las típicas caricaturas de las novelas románticas, que terminan cayendo en un cliché aburrido. Ahora bien esta historia desarrolla el profundo drama interno de una psicóloga que pierde a un paciente y de pronto la vida le ofrece el reto de salvar a toda costa a un hombre suicida, y aquí acabamos con un tema peliagudo, pocas veces tratado en las novelas románticas; el suicidio. Las casualidades a veces nos llevan por caminos crueles de los que no nos percatamos hasta que estamos dentro, con mucho trecho caminado, sin posibilidad de devolvernos. Por eso Ahern plantea la inestabilidad psicológica sin perder de vista el amor que se va fraguando entre Adam, el apuesto y rico suicida, y Christine, nuestra protagonista. En

¿Por qué las cosas duelen y cómo pasar el tiempo para que duela menos?

Durante mucho sufrí bastante. Me comía mucho la cabeza, pensaba en las reacciones quelas personas tenían hacia mí. Muchas veces no estaba contenta con cómo el mundo me veía. Me sentía pequeña, ensimismada. Me entristecía con frecuencia. El año 2017, concretamente el día de navidad, descubrí que mis piernas estaban rojas como la sangre.  Decidí ir al hospital. La doctora que me vio se horrorizó. Me dijo que lo que tenía era grave y me mandó a la clínica dermatológica. En la clínica , un doctor novato vio mis piernas con horror, grandes manchas rojas y moradas cubrían mi piel. Estaba muy débil. El doctor no podía hacerme exámenes porque era navidad y me mandó a mi casa con una prescripción de un antialérgico, ya que sospechaba que podía ser una intoxicación. Mandé las fotos de mis piernas a mi prima, que es médico y me recomendó que fuese inmediatamente médico. Me dijo que podía ser una enfermedad que se llama Vasculitis, que es incurable, pero puede tratarse. Volví al hospital y estaba

Este año

Este año mi marido tuvo dos embolias pulmonares y una trombosis. Estuvo a punto de morir, igual que yo el año pasado. Cuando lo miraba en esa cama en el hospital, sin poder hablar, con montones de cables, con humor de perros y despontricándome a mí por estar postrado en la unidad de cuidados intesivos de cardiología al lado de muchísimos ancianos de 80 años, me pregunté realmente por qué habíamos tenido tantas crisis. Había gritado durante muchos años por ridiculeses del tipo: no hemos comprado pan, llegamos 5 minutos tarde, nos perdimos la reunión de padres que hablaba de cómo queríamos el Kindergarten del futuro. Allí, en ese hospital, solo podía llorar, pensando en el abismo posible, el abismo era infinito, el dolor era como un cubo de basura de paredes negras sin bolsa, sin fondo, anclado en el justo centro de la tierra. Podía ocurrir, era cierto, pero no sucedió. Ahora está mejor que yo, que me mato en las complicaciones cotidianas de mi trabajo. Mi jefa de pronto se queja po

Té helado.

Hoy me acosté en la cama todo el día. Después de estas semanas de locura en el trabajo, donde me apetece realmente mandarlo todo a la mierda. Mi marido se llevó a los niños todo el día. Me he quedado sola en casa. No tengo que trabajar, no tengo que vestirme, no tengo que cocinar, no tengo que buscar a ningún niño a ninguna parte. Probablemente soy una de las pocas privilegiadas en el mundo que durante un día domingo se puede dar el lujo de quedarse en cama. Ha sido tan fantástico que me he puesto agua en una jarra, hace un poco de calor, he cortado unas rodajas de limón y he sacado los pocos escuálidos cubos de hielo que quedaban en el frigorífico. Los puse en la jarra y pasada una hora me eché té. Sabe bien. Es una sensación refrescante sentir el agua ni dulce pero con sabor a té correr por mi garganta. Quizás me he vuelto loca después de tanto tiempo de escribir y venir a decir estas tonterías. Pero creo que cuando luchas el día a día son estas tonterías las que te salvan re

un espejo

Se me antoja todo lo que he escrito aqui tan diferente a lo que soy ahora. Busco libros sobre inmigrantes amargados y frustrados con su vida. Estoy leyendo unos 5 libros sobre la estupidez de la excesiva burocracia, los desechos humanos (que vienen a ser los refugiados, asi los define el libro); Simone de Beauvoir, un libro de como entender el cerebro del nino y como inventar juegos para ninos de edad escolar, otro sobre un marinero que ya no recuerdo. Mi disposicion de tiempo libre es tan escasa que ultimamente solo veo portadas de libros, titulos y autores. Me he dado cuenta que cada vez mas libros tienen Cup Cakes y flores en sus portadas. Vaya. Maduro parece un Wackelzähne, lo que traducido al espanol viene a ser como un diente flojo que se mueve y tambalea pero sigue alli. Mi padre llego de Venezuela y parece un esqueleto. Intento darle magdalenas, yogures grasos, mucha mantequilla, pero ha perdido hasta el apetito. Pronto tendre una prueba practica muy importante, soy