12.29.2011

Nicolás y su primera visita al pediatra en Alemania

http://tarantulaliteraria.blogspot.com/2011/12/nicolas-y-su-primera-visita-al-pediatra.htmlHoy tengo que llevar a Nicolás al pediatra. Esto parece un acto tonto, pueril, de lo más normal ,vamos, a excepción de un pequeño detalle: No hablo alemán. No puedo sino comprender palabras sueltas y menos hablar, el alemán se declina, en fin, ya expliqué más o menos en qué consistía. La visita es necesaria, porque lo tienen que ver para decir que está bien y poder pedir una ayuda que da el Estado a las madres de niños pequeños. Como nunca he trabajado en este país solo corresponden para Nicolás 200 euros mensuales, pero es una ayuda que se agradece. Aquí en Alemania cuando buscas un médico te dicen abajo qué idiomas habla, hay muchos que hablan español, pero no trabajaban en fiestas, así que nos decantamos por uno que estaba abierto y hablaba inglés. Con el cuento de que estoy aprendiendo el alemán he olvidado un poco mi titánico esfuerzo, construido con dos años de estudio diario del inglés, puedo comunicarme, está claro, pero siempre es incómodo cuando no tienes tanta destreza (¿Quién dijo que sería cómodo comunicarse?)-

Me gustaría saber alemán y no tener tantos rollos mentales con el aspecto de la comunicación, seguramente mi perspectiva sería otra. Pero todo cuesta y si no cuesta cuando se consigue, no satisface, yo sigo estudiando declinaciones, casos y mirando religiosamente mi diccionario ilustrado de alemán, vamos, que a veces me siento tan bebé como Nicolás. 




12.27.2011

El alemán y yo

Confundo la culpa con la pena. A veces quisiera que el tiempo se detuviera y yo apareciera, de pronto, en el bucle del pasado; en Madrid. Mi mente dice ¡Epa, back!, no, no es Madrid, a Madrid le dijiste chao y lo dijiste con todo el conocimiento de causa. Ya Madrid no era para mí.

Entre los muebles que ocupan mi cabeza estoy intentando encontrar la aguja escondida del idioma alemán. No la encuentro, me parece imposible, todo el mundo me dice que al final acaba apareciendo, en la rendija del hilo de una alfombra peluda, en un espacio casi invisible de la mirilla de la puerta.

Me gusta escuchar mi idioma y ahora solo escucho fonemas del alemán, fonemas que no tienen ningún significado para mí pero sí para los demás, en parte es divertido porque termino fabricando múltiples telenovelas, a todo tengo que ponerle yo significado un significado que ya venía conmigo, acorde con mi cultura y mi vida en español.  Me monto mil telenovelas al día y todas se pagan y se dan el vuelto, todas terminan felices, todo es genial.

Cuando tengo que enfrentarme al idioma sin saberlo, sufro, no puedo hablar, no puedo, no sé el pasado y no acabo de pillar el rollo de la sintaxis.

Pero sigo con mis historias que me invento en un mundo en alemán, que por el momento, carece de significado para mí. 





12.20.2011

Está nevando en Karlsruhe, por lo menos puedo pronunciar el nombre de la ciudad donde vivo casi sin acentro; mi aprendizaje del alemán se me hace un poco raro, por momentos me siento contenta y por otros desaminada.Es una lengua difícil. Tienes que declinar las palabras según su función sintáctica, casi todo se declina, ahora mismo me estudio los adjetivos (que tienen terminaciones dependiendo de la posición que ocupan en la oración). El otro problema, es que se han de aprender las palabras con su respectivo género para poder declinarlas. Esto dificulta mucho las cosas. No he podido todavía hablar bien ni entender bien lo que me dicen,  lo único que alcanzo a entender son palabras sueltas y cosas que, por el contexto, son obvias. Es un poco extraño vivir en un país sin hablar la lengua, no te enteras de nada, por un lado es horrible, por otro está bien; no terminas de ser un inmigrante porque no te terminas de enterar nisiquiera si eres tratado como tal. Vives en tu nube, en tu caja de espejos con girasoles que brillan, aún en un invierno blanco. La vida es traslúcida y está poblada de reminiscencias. Es hermoso construir tu mundo, vivir en él y poder compararlo con una realidad muy distinta de la que has tenido hasta ahora. La otra cara te ofrece un plano angustiante porque te sientes como un extraterrestre, se te hace todo tan ajeno...

España es agradable, los españoles son más simpáticos, divertidos y pasionales que los alemanes, sin embargo, los alemanes son más educados que los españoles, seguiré contando. 

11.20.2011

Tal vez estas dos fotos no tengan mucho en común, el caso es que finalmente me decido a presentar a mi pequeñín. 
No me gusta mucho colocar fotos de mi pequeñín en la red, pero es que...no me he podidio resistir a compartir la hermosa candidez de su mirada y sus gordos manzanosos y jugosos mofletes. Los cachetes más ricos de la historia de todos los tiempos (para su madre, claro).  Mi pequeñín, que será probablemente un privilegiado y un esforzado desde su tierna infancia, pues vivirá en un país donde se habla una lengua diferente a su lengua materna. Creo que es un sacrificio el hecho de tener que ser una inmigrante redoblada, pero el esfuerzo espero valga la pena. 

Otra vez una mudanza. En esta parte de mi vida ya me he mudado mil quinientas veces, esto me da qué pensar, o soy una cojonuda que sabe ser una errante y adaptarse a todo, o soy una inadaptada que no sabe adaptarse a nada, para mí siempre el mundo está en otra parte.

Mudarse a otro país de Europa, cuando tienes papeles europeos no supone un cambio muy grande. Creo que en ese sentido el mundo por aquí está bastante bien, aunque aun no me he topado con la real burocracia alemana, que aunque más eficiente, supongo será más de lo mismo. Lo bueno de haberme mudado tantas veces es que experimento cada vez un grado de des-pasión, no me hago ilusiones falsas y sí, se disfruta la aventura, la emoción, la promesa de aprender cada día, otra vez.


11.08.2011


Cuando era niña

Cuando era niña, siempre quise vivir en Londres. Yo, que vivía en una ciudad de cerros amarillentos, pastosos; que miraba el mar en mi recorrido diario para ir a la universidad, que detestaba caminar a las dos de la tarde con un sol furioso encima mío. Y en esos tiempos siempre quise vivir en Londres porque imaginaba delicioso el clima nublado de nubarrones perennes y  lluvia refrescante. Claro, siempre la lluvia es refrescante en el trópico pero nunca en sitios nublados por naturaleza, como Alemania, que no es Londres pero algo parecido.

la semana pasada conocí por primera vez Karls-ruhe. No me gustó. Me pareció poco estimulante y bastante aburrida, adoré más Madrid mientras estuve allí, sin enterarme de nada de lo que decía la gente. Ya en Madrid, enterándome de todo, me dije que no debo ser tan pesimista. 

Me guta Madrid, siempre lo he dicho, pero sin trabajo y sin perspectivas de conseguirlo creo que no vale tampoco mucho la pena.

No me gusta mucho estudiar alemán (Ilusa, tendrás que estudiar alemán hasta ..., en fn)

Me aburre ponerme en serio a estudiar, además, con un bebé de sesis meses ¿quién tiene tanto tiempo?


Lo dicho, aquello fue una semana de clima de Londres y dije: "Al fin mi sueño se hizo realidad, pero me deprime". Yo soy así, un ramo de flores de contradicciones, quién puede aguantarme.

Supongo que el mar, Londres y Karls-ruhe tienen sus encantos, todo hermoso y feo, los ángulos tridimensionales jamás dejarán de mostrarse.

Y todos tenemos que verlos.

11.04.2011


La ciudad donde voy a vivir es nublada, y yo, acostumbrada siempre al sol...No sé si pueda soportar la neblina, la melancolía, pero es una aventura y las aventuras vienen bien siempre, qué aburrimiento no tenerlas. Esa foto fue tomada  las 4 pm. La alegría del sol nunca fue cuestionada por mi, supongo no se valoran las cosas hasta que sabes serán parte del pasado.

10.06.2011

Go to...

Ahora estoy entregada a la difícil tarea de aprender alemán. Soy una afortunada, tengo la oportunidad valiosa de aprender otro idoma por inmersión. Me voy a Alemania a vivir, y ya prometo cambiar un poco este blog contando un poco cómo me irá en mi nueva ciudad; Karls ruhe, a la cual no le he tomado ninguna foto porque no la conozco. Pero voy a vivir allí.

En mi afán de enterarme de qué va el mundo cuando llegue, me pongo a ver la tele en alemán, pero me quedo más china todavía. Me parece un idioma intrincado, como con mucho pasto, y yo, que después de tanto darle al inglés ya lo iba comprendiendo y hasta me resultaba sabroso ponerme a escuchar a los norteamericanos hablar, me desiluciona volver ser bebé otra vez. 

Me asustan los relatos de gente que vive allí años sin enterarse de nada. Yo sé que soy muy currante y estudiaré en la ducha, en la cocina, mientras doy pecho al bebé, cuando camino. Pero no sé hasta dónde se puede llegar.
De la cultura alemana, por supuesto, no me entero. Solo sé que se pueden sentar en tu misma mesa en un restaurante si hay asientos vacíos. Y no pasa nada. Eso sí, siempre tan educados te preguntan antes si pueden acompañarte. También sé que son cuadriculados, muy puntuales  y todo es muy ordenado y nada se improvisa. Yo, como latina , desconozco qué camino tomaré para adaptarme.


Ya he emigrado y a España. jajaja
Soy escéptica con todo, inclusive, con mi propio país donde de alguna forma era otra inmigrante. Si volviera allí lo volvería ser de una forma más poderosa. Tal vez sea una inadaptada social, pero me gusta vivir en los bordes, en las ramas de los árboles, sin bajarme, como el barón rampante.
A ver cómo se suceden mis aventuras.








9.15.2011

la timidez

Tengo vergüenza de todo ¿Por qué será que Dios me hizo tan obscena?
(Según mis creencias)
Cuando pregunto algo a la vieja nariguda de labios pintados de rojo cobrizo
Quiero llorar
Y esconderme detrás de la cortina
Será que crecen mis pechos desmedidamente
Y mis pies tienen uñas descarnadas
Aireadas al sol
Sola, entre un montón de gente,
Crezco y me deformo
Y mi ropa se va desgajando
Los tupidos estampados pierden su color
Y me quedo con una ropa interior de encajes
Y nadie puede verme, excepto yo,
Mi cabeza me ve, al fin y al cabo,
Y los pelos de mis brazos salen volando
Y yo desplumada, me prometo, una vez más
Cantar en voz alta aquella canción.

8.17.2011

cita (Lord Byron)

"Cuanto mayor es la igualdad, mas impacientemente se distribuye el mal, y más liviano se vuelve al ser dividido entre tantos"...Qué prodigio era Lord Byron, yo maravillada leyendo la biografía del personaje.

8.10.2011





Estoy leyendo ahora a Jonathan Frazen con Las correciones.

No conocía a Jonathan Frazen, es divertido aunque le encuentro algún parecido con el libro de La conjura de los necios.

A veces me provoca fumar, lo dejé hace 4 años y aún me provoca nostalgia la sensación de poseer la pequeña caja cuadrada con 10 pitillos de pequeña lonjitud adentro. El estar pendiente del yesquero, el encender el cigarrillo y ver cómo se consume mientras aspiro, extraña sensación que he olvidado y está mejor así, como dice Andrés Eloy Blanco La renuncia es el viaje de regreso del sueño, y yo sueño con fumar...

En sustitución del cigarrillo he puesto a la comida. Los dulces me pierden, adoro los helados, las tortas con mucha crema, me encanta la crema, el merengue; es la dulzura que a veces la vida te niega.

Ahora estoy un poco gorda, como es lógico. Qué pesado en el tener que correr y privarse del placer de comer para poder caber en los pantalones ¡SIEMPRE! qué pesado es el metabolismo, es nuestro tirano, nos obliga a correr y a privarnos...

Dichosos aquellos que comiendo, no engordan.

7.30.2011

Byron


Ahora mismo estoy leyendo los diarios de Lord Byron.

Mis primeros conocimientos sobre Lord Byron datan de las anécdotas de mi padre, que decía orgullosamente que tenía una embarcación a la que había llamado "Bolívar".Al leer sus diarios he vivido, junto con el significado que transmiten sus palabras, un derroche de vida enmarcada en un entusiasmo melancólico.

No pretendía divertirme con su lectura, sencillamente saqué el libro del estante para documentarme un poco sobre la vida de escritores célebres. Y me he llevado una sorpresa. Lord Byron es un desatado de las emociones. Un desatado visceral, paradógicamente.
Quien no conozca su vida podría divertirse leyendo su biografía, yo solo daré datos azarosos, que no guardan una relación temporal encadenada: Aristócrata cuyo padre solo pudo dejarle deudas, vivía con su madre, y entrado ya en años conoce a su hermanastra Augusta, de quien se enamora perdidamente. Este episodio lo marca de forma profunda.El amor desenfrenado por Augusta colma las líneas de sus diarios, la belleza de sus palabras apasionadas hacen al lector enamorarse leyéndolo.

¿No es fascinante la combinación de la belleza, pasión y la inteligencia que roza la genialidad?

Dicen que las mujeres que lo conocían se rendían a sus pies. Hacía dietas muy estrictas (dejaba de comer durante 48 horas para adelgazar), fumaba para engañar al hambre, practicaba boxeo y esgrima. Era un poco promiscuo, eso sí, ¿Pero no se lo perdonaban las múltiples amantes que tuvo? Todas, según se dice, sucumbían a sus encantos.Lord Byron viajó por toda Europa y terminó muriendo en la mitad de la treintena a causa de un ataque de epilepsia mal tratado por los médicos.

La vida según Lord Byron es definitivamente una vida donde las pasiones y los verdaderos sentimientos bullen a través del significado que trasmiten las palabras. Su diario evade totalmente la hipocresía, allí no hay convenciones morales y karmáticas promesas de resurrección religiosas, la vida se vive en el presente y resulta ser no tan exitante por lo que respecta a la interacción los hombres, sí por lo que respecta a las pasiones del corazón y a la sapiencia y el goce que generan los libros y el acto de comunión solitario de la lectura.

Quien crea que leer a Byron es poco divertido se equivoca, yo no he podido dejar sus páginas, pensar en cómo un espíritu tan exitante pudo vivir en medio de su época, en como viviría si estuviera ahora entre nosotros.

Culmino con algunas de sus citas, aún vigentes:

"Y así andamos, retrocediendo hacia un orden anticuado, embotado y estúpido,--El equilibrio de Europa---poniendo palitos sobre las narices de los reyes, ¡En lugar de retorcérselas!"

6.27.2011

El falso Padrino


Volver a reflexionar sobre el pasado, sobre las raíces preñadas de complejos de la adolescencia. Constatar mi acento originario, la forma de pronunciar las palabras, atesorar los modismos lingüísticos venezolanos que tenía tanto tiempo sin escuchar. Ahora que se han ido mis padres a ese país que ya me suena lejano, pero sigue siendo mío, escucho la voz de mi madre, en mi mente, repitiéndose en aquellas frases que aquí no entienden y que evidentemente me recuerdan a mi vida de allí.

No es que yo quiera volver, siento nostalgia por ese país en el que viví y ahora no existe. Supongo siempre hay momentos de fatiga cuando estás en tierra ajena. Cuando estás allí, cuando vives allí todo es como una carretera lisa en la que te desplazas sin problemas, lisa como un disco de vinilo, con marcas que producen sonidos y transmiten significados.

Yo no sé si debo ir. Es que sé que no me reconoceré, y no tengo muchas ganas de ir para entender que el mundo que dejé es un mundo que no ha dejado de sonar, de hornear el pan, de dar marcha con la palanquilla a la rueda. Tengo la fotografía fosilizada, el momento detenido, y sin embargo no poseo ninguna imagen en marcha, y eso me da incertidumbre.

Como la película que se repite una y mil veces, pienso en mi tierra como algo que no se detuvo cuando la dejé. Ahora pienso en aquella calurosa noche en la que vi, muchos años después de haber sido filmada, la película EL Padrino I.

Imagino ahora mismo a Marlon Brando, después de muerto, siendo capaz de cambiar sus ojos y su sonrisa en cada transmisión, presto a los caprichos de cualquier expectador.

Imagino que algún día un japonés, o un Indio que vive en los Estados Unidos ideará una máquina (que seguro ya está inventada) que pueda ordenar a Marlon Brando animar un poco más sus ojos cansados en aquella grandiosa escena de la cena familiar con Al Pacino.

No me gustan las películas de gansters (El Padrino me encantó, es una excepción), pero esta asociación tal vez la haya hecho mi inconsciente furibundo, que culpa con una irremediable justicia al hacedor de nuestros males, el mafioso redoblado, enfermo en su propia película, tratando de proyectarse obligatoriamente con todos los gestos posibles de la enfermedad, del drama, de la heroicidad impostada.

5.30.2011

Un poco perdida

Hola, había pensado en dejar el blog por incompatibilidad de tiempo, pero he decidido, como siempre, continuar.

He tenido unas semanas un poco difíciles, mi parto de adelantó dos semanas por una complicación de los vasos sanguíneos del cordón umbilical de mi bebé. La cosa es que fue una experiencia un poco extraña, porque rompí la bolsa de aguas con sangre y placenta y tuve que ir corriendo al hospital. Me examinaron inmediatamente y por las caras de los doctores algo malo estaba ocurriendo. Yo la verdad no sentía un dolor insoportable, ese que se supone deben tener las parturientas, y esa, tal vez, era también una razón de preocupación porque lo cierto era que no estaba de parto pero sí había roto la bolsa con algo que no era definitivamente bueno ni para mí, ni para el bebé.

descanso y aparte:

(Esto de tener bebés te pone al día en una variedad de términos difíciles de memorizar para alguien a quien no le interesen los partos, los bebés, etc: yo misma hace unos años).

***

Pues después me trataron de inducir el parto pero no dilataba (otro término de estos que solo interesan a las madres con bebés, etc) y pasado el tiempo una enfermera se montó en mi barriga mientras diez más trataban de tomar muestras a la cabeza del bebé porque necesitaban mirar su bienestar fetal. Las constracciones se iban haciendo muy muy dolorosas pero a mi no me importaba tanto el dolor como mi bienestar y el del niño que iba a nacer.

Al poco rato, pasando un dolor que francamente confieso como insoportable, llega una doctora y me dice que lo siente mucho pero que deben hacerme una cesárea porque el niño corre peligro y yo también. Me llevan corriendo al quirófano, yo casi lloro de la desesperación, aquí los médicos no te dan muchas explicaciones, lo cual es bueno y malo a la vez. En fin que en 10 minutos mientras yo creía que mi bebé y yo moriríamos, escuché su llanto y solo pude mirarlo de lejos porque lo estaban examinando, teniendo en cuenta las complicaciones que habiamos tenido.

Al rato yo sentía que el corazón estaba lento, una enfermera me dijo (Sentirás que tu corazón está lento), eso me tranquilizó, me dieron mil calmantes que hicieron que me quedara frita y luego me llevaron a una sala de observación donde permanecí dos horas en un estado aletargado, de profunda confusión. Temblaba como alguien con Parkinson, me desvanecía en un sopor extraño, y tenía ganas de ver a mi bebé y tocarlo, como no había podido hacerlo desde que había nacido. El dolor era muy fuerte y encima las enfermeras empeñadas en tocar mi barriga para saber dónde estaba el útero, qué horrible dolor. Pensé mucho en la gente que tiene accidentes de tránsito, que debe pasar períodos de recuperación muy largos y supremamente dolorosos, pensaba en ellos, y en todos los que han tenido que soportar dolores insoportables y cómo se habían recuperado, y me pregunté hasta dónde llega realmente el umbral de sufrimiento y de capacidad de soportar el dolor del ser humano.

Los dos días siguientes fueron con mucho, mucho dolor (No he sentido en mi vida tanto) y estar con mi príncipe azul, que francamente nació sanísimo, y mi esposo y yo super felices, montados en una nube llena de pañales de caca y lloriqueos nocturnos, ver los amaneceres de Madrid porque no nos deja dormir, pero felices, no nos importa nada, está aquí con nosotros y no hay vuelta de hoja, y es inmensamente tranquilizador suponer que es alguien que afortunadamente no morirá (por ley natural) antes que tú mueras y que serás viejito y esa persona seguirá teniendo importancia en tu vida. Algo, de verdad, para siempre. Y entonces, el dolor desaparece y te queda solo la ilusión de planificar su compañía en el futuro.

5.14.2011

Erick Satie

Me he puesto a ver youtube y a buscar música que me pacifique. Ayer vi Alicia en las ciudades de Win Wenders, película que realmente recomiendo para quien no la haya visto. Creo que ante tanta información excesiva, que a la larga termina por repetir lo mismo, me he dado cuenta de que es necesario llenarse más bien de información inmersa en la categoría tipo punta de ICEBERG. Necesitamos como lectores del mundo que nos rodea redescubrir los laberintos y trazar los mapas de salida, sin que nos señalen las flechas.

En este video, hay fotografías muy hermosas, envueltas todas en una bruma que seguramente envuelve a los objetos de las respuestas.

4.24.2011

36 semanas de embarazo

No quiero parecer de verdad una quejica pero tengo miedo. Mañana lunes 25 voy a cumplir 36 semanas de embarazo y estoy un poco asustada. Supongo que es normal. Esta semana santa, la he pasado como nadando en una carrera contra el tiempo, como en un río que va al revés y que tiene un color distinto, tal vez rosado con piedras amarillas. Es como estar así, en medio de un mundo alucinante, en un planeta distinto, en un país diferente, ir andando a través de las semanas que se acercan a la semana 40, y no saber qué te espera.

Entonces estoy sentada la mayoría del tiempo, con poco aire para respirar, haciendo de manera automática y desesperada una tesis que no sé si llegue a terminar. Es una locura de varios días lo que me espera, tener que hacerlo todo antes de que nazca el bebé, tener que explicar la vida de Emilio Salgari a unos pequeños de 12 y tenerlo todo encima. La verdad estoy cansada, y mientras camino en ese planeta diferente, me adormezco porque estar todo el tiempo pensando en las consecuencias de todo me pone de mal humor.

Y estoy de mal humor.

Madrid está vacío y la ciudad despojada de sus habitantes se me hace triste, pero contradictoriamente más habitable.

Han sido unos días de lluvia y la lluvia me gusta. Me ayuda a imponerme el tecleo frenético de la máquina mientras las horas pasan y un desconocido visitante protesta y se mueve dentro de mí.

4.20.2011

Para esta semana Santa


Para los amantes del bolero y del amor!!

Ya que alguna vez ( o eso espero) todos nos hemos enamorado, yo me acordé de esta canción más vieja que Matusalén, pero tan entrañable.

Espero que sus motivos sean buenos y particulares, de eso se tratan los gustos ¿O no?

Porque las motivaciones están regidas por los motivos (o gustos) y los castigos. Pero a nadie le gustan los castigos, así que quedémonos con los gustos, tan apropiados para esta época de vacaciones.

Si tienen dos minutos escuchen la canción ¿Quién se acuerda de que existía? Aunque no me gusta Vicente Fernández, la canción es tan vieja que no encuentro ninguna buena versión, y para qué, al final canta bien el Vicente.

Pincha aquí para ver el video

4.08.2011

La necesidad de la poesía...




Quiero decir que ayer, sin razón alguna, he sentido la necesidad desesperada de buscar un libro y leer poesía. Tenía mis libros de la bibliotecas retrasados, pero no tanto, me fui hoy a la biblioteca del municipio de Salmanca (que es la que me queda más cerca de casa) y entregué la biografía de Erasmo escrita por Stefan Zweig para buscar libros de poesía. Como es de esperarse, en las bibliotecas municipales y del ayuntamiento de Madrid no hay Literatura Hispanoamericana, mucho menos contemporánea, alguna que otra antología y nada más.

Respiré tres veces porque aún no me siento del todo montada en el autobús de la ebriedad gozosa de lo que hay en materia de poesía aquí y saqué a Rosalía de Castro, un libro que se llama En las orillas del Sar.

No me gusta leerme las reseñas ni los estudios previos de un autor cuando leo por placer, así que me he metido en esta trayectoria de lectura tratando de profundizar, de verdad meterme, apagando todo aparato electrónico que exista en mi casa.

Creo que solo la poesía hará retroceder nuestras almas en esta ingente contaminación de sobre estímulos e informaciones abrumadoras.

*** La calidez de la llama...tenue...

*** Un silencio necesario una tarde de viernes...

*** Sin electricidad, haciendo uso únicamente a la luz del día.

*** El regocijo de atesorar el momento (que puede alargarse)


Para no perderme en tonterías, mientras mi barriga da tumbos y se retuerce, dejo esta miel del poeta mexicano Rubén Bonifaz Nuño



Qué llenará mis ojos, al abrirlos...

¿Qué llenará mis ojos, al abrirlos
desde el fondo del miedo; de qué trémula
boca salió la lengua que me lame?

¿Y habré de ver, si vuelvo la cabeza
de prisa, quién respira a mis espaldas?

Sólo de ácida sal, sólo preñada
acidez, mi bebida. Y lo que viene,
aquello que se acerca,
lo que camina en torno y embistiendo.

Cantando estoy, haciéndome
de valor con cantar bajo lo oscuro.
La pobreza, y el paso uniformado,
y el cartel de protesta.

Acaso inofensivo, acaso inútil,
no defensivo acaso. Y es un soplo
de burbujas quebrándose, un callado
grito de bestia bajo el agua,
un rescoldo de cuerpo que se ahoga.

Y suéltase la sangre convocada,
y su antídoto estrépito graniza,
crece por dentro de la oreja,
contra la mordedura de un silencio
que mata en tres segundos.

Bienvenido el que llega, si en las manos
tiene la sal augusta para el hueco
de mis cimientos despojados.
El caballo homicida, bienvenido
sea, con el galope mariguano
y la huella cuádruple hendida;
y el sueño adverso en orden de batalla,
y la saliva atroz que sobrevive
al suntuoso desorden del combate.

Y algo como el amor de mis hermanos
se despliega en mi contra, se abandera,
en contra mía prevalece.
Y lo que soy mañana, me recibe.


Y que sacie a quien lo necesite!

3.27.2011

Los libros que no he leído

A veces me pregunto por qué he sido tan floja y no me he puesto a leer esos libros cuyos argumentos me llegan de repente, y me dejan deslumbrada, haciéndome comprometerme (en un arrebato mentiroso y casi canalla) a leerlos.

Mientras hacía un pollo con tomate al horno y escuchaba la radio una mujer hablaba del nuevo libro de Philiph Roth a quien alguna vez he reseñado en este blog. Me dieron tantas ganas de leerlo, de correr a la librería a buscarlo,de pagar los posibles 15 euros de su valor en tapa blanda, de llevármelo a mi casa. Conseguida la anterior proeza, sin ningún reparo, sentarme en mi butaca accidentada de la terraza y gozar, solo gozar.

Ahora, leo algo sobre un libro que me he prometido leer tantas veces, ¡Oh cruel mentirosa!, José María Arguedas, el zorro de arriba y el zorro de abajo.

Pienso que los libros no los leemos en realidad porque los queramos leer sino porque la vida nos pone; por ejemplo, vemos el título en un anaquel y de repente nos gusta, estamos en la librería, tenemos el dinero, lo compramos, y llegamos a casa con ánimos de sentarnos en nuestras butacas accidentadas. Si en esa misma circunstancia, no tenemos el anaquel,ni los 10 euros que vale el libro, lo dejamos para después, y así, hasta que el libro de pierde en el universo de objetos perdidos de la sobreinformación...*** hasta el infinito.

Me gustaba cuando tenía una bibliotca con muchos libros (que no era mía) y los veía a todos ordenados como soldados de batalla, invitándome, para que yo ¡Dulce lectora emperatriz! pudiera elegir a mi disposición y capricho. Ahora, puesto que me he cambiado de país, mi biblioteca se ha reducido a lo que con paciencia y pulso he conseguido reunir en 3 años.

Me he prometido buscar el libro del Zorro de arriba y zorro de abajo. Leer otro más de Phillip Roth, ver por fin de qué va la famosa Caperucita en Manhattan, conseguir por fin leer algo del teatro de Lope de Vega.

Y los días pasan, y yo sigo deseando alejarme del ordenador, tener el dinero suficiente, el tiempo, lanzarme. A veces es solo eso, lanzarme, sé que todo luego es más fácil y conseguiré ser un poco más fiel a mis promesas.

Arrivederchi!

3.17.2011

Dudas...¿Seré normal?

Hola, quiero saludarles ya que tengo un tiempo perdida del ambiente internáutico.

Solo decir que ya que voy a tener un bebé se me antoja un poco contar cuánto miedo tengo del parto. Al principio era positiva y pensaba muchas cosas, pero me he puesto a ver videos donde la cabeza asoma envuelta en una inmensa masa de sustancias gelatinosas y no he podido lograr otra cosa que sentir una catástrofe existencial de magnitudes importantísimas.

Ahora que todo el mundo está tan preocupado por el bienestar mundial, como en japón, yo, que sigo preocupada, me pregunto qué ocurrirá de aquí en adelante con mi próximo alumbramiento. Supongo es normal imaginarte a ti misma, sufriendo dosis extenuantes de dolor, mientras un montón de gente observa tus partes púdicas, sin pudor alguno. Todo esto en el mejor de los casos culminaría con la salida de un bebé al que tienes que recibir con alegría mientras, recubierto de esa sustancia gelatinosa tan asquerosa como poco estética, el bebé empieza a llorar y yo solo imagino que ese es solo el comienzo de largas e interminables noches en vela, en donde tendré que finalmente perder mi sueño, mi individualidad, mi independencia para darle todo al pequeño y rechoncho ser que ha nacido.

No soy cruel.

No soy una mala madre.

Estoy muy emocionada.

Pero es que no puedo evitar pensar en los sacrificios y peligros que me esperan.


Sé que me vienen años maravillosos. Me encantan los niños y su inocencia.
Además creo que lo mejor es vivir una segunda niñez, volver a ir a las sesiones de cuentacuentos, a la parte infantil de las bibliotecas (sin vergüenza alguna de sentarme en las sillas diminutas), mientras leo y miro embobada los libros de Teo, las nuevas ilustraciones que me fascinan. Volver a ir al circo, ir a obras de teatro infantiles, frecuentar de nuevo los parques, inventar juegos tontos, canciones, corretear, la verdad es que me la pasaré genial y me encantará, ya quiero que tenga tres años para empezar a hacer todo eso.


Pero.

Ya nacerá y veré, algo así como ya amanecerá y veremos.

Es bonito ser madre. A mi me gusta.

Pero...¿Será normal pensar en estas cosas monstruosas, en estos sacrificios interminables para los cuales me siento un poco cansada YA:...?

Ya llegará el día decisivo, qué nervios!!!

2.22.2011

Mi casa

foto hecha por N. Pérez Bahía de Mochima, Edo. Sucre, Venezuela.


No sé cuál es mi casa, a menudo pienso que esta, en Madrid, sin embargo, nos sentimos tan solos, tan ajenos a veces, que entonces aparece el impulso inconsciente que me dice que mi casa está allá, cerca de la playa, que es la casa en la que viven mis padres, a la que siempre pertenecí.

Ahora tengo una panza de 6 meses de longitud y es muy grande, me cuesta moverme. Tengo los impulsos contradictorios de pensar que mi pequeño que no ha nacido va nacer aquí, en este sitio y que esta será su casa, pero no la mía.

Cuesta mucho pensar en las distintas realidades probables que hubiéramos podido vivir, como en el cuento de Borges de Jardín de los senderos que se bifurcan.

A veces no es bueno pensar tanto, de cualquier forma, mi casa es esta, siempre es la que ocupas.

2.08.2011

Cómo se enseña literaura en España




Nota: En la foto, Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad de Madrid visitando una escuela.


No sé si les he contado que estoy haciendo un máster infernal aquí en España en la Universidad Complutense. A pesar de tener dos años de experiencia en mi país nadie me contrataba así que decidí hacer un máster del profesorado, que antes era una cosita de nada, un niñito pequeño que se llamaba CAP. Lo que hasta hace un año representaba un saludo a la bandera, un "Si te he visto no me acuerdo de tres meses, 300 euros y 300 horas hipotéticas" ahora es nada más y nada menos que un máster oficial de aproximadamente 2500 horas de trabajo en apenas escasos nueve meses.

Mi vida se ha transformado desde que empecé en un hacertrabajosinútiles.com sobre cosas que pudiste haber pensado en la tranquilidad del baño, o la ducha, o en un viaje largo y aburrido, sin necesidad de tener que perder tu tiempo (porque la vida es tan corta, señores) leyendo aburridísimas y escuetas lecturas sobre educación, promoción a la lectura y gramática que se le ocurrieron a otro seguramente en la comodidad de su baño (también) o de su coche.

El cómo es el máster de eficaz en el mandato de perder el tiempo no es lo que me mueve a escribir este post, sino algo que he observado ( y , pensándolo bien, tal vez para esto sí sirva el máster) de la educación española e incluso de los literatos españoles, académicos, profesores de colegio y demás acólitos. A nadie, excepto a aquella gente que por curiosidad intrínseca se interesa por la leer la literatura hispanoamericana se le obliga a leer en la ESO y en el bachillerato UN SOLO LIBRO de literatura hispanoamericana.

Pareciera que la literatura se reduce para el sistema educativo español en Emilia Pardo Bazán, Miguel Delibes, Carmen Martín Gaite (entre otros). Que yo no dude de la calidad literaria de estos señores es un hecho. Pero me parece que en el sistema educativo deberían interesarse un poco más por leer a escritores del otro lado del charco, francamente interesantes y, con el perdón, de igual o más valía que los arriba mencionados.

El programa educativo español no contempla un absoluto y escueto libro de español de América, cosa que a mi me parece aberrante, teniendo en cuenta que como venezolana, a mí se me hizo leer a a Lorca, Unamuno, y pare usted de contar hasta llegar a la generación del 50. (1)

En América, y es mi percepción, no se desdeña a la literatura española, al contrario, se le ensalza,y por una razón de justicia no entiendo porqué hablan con aquel despectivo dejo de superioridad al referirse a "Esa literatura que escriben los suramericanos" comparándola en nivel y calidad al bagaje cultural que posee el ecuatoriano o boliviano que les sirve el café por las mañanas ( con el perdón y el respeto de todas estas buenas personas).

Me cabrea y molesta mucho que en los manuales de español no se toque ni un poquito a gente tan interesante como Feliberto Hernández ¿Quién es ese? o algún cuento de Julio Ramón Ribeiro, o que el que no sea extraordinariamente culto no tenga ni pu... idea, por ejemplo, que en Venezuela Rómulo Gallegos escribió "Doña Bárbara".

No me extiendo más porque es solo pensar quién pudo hacerles perder horas tan agradables de lectura nueva, con colores, nuestra literatura de América Latina (con esto incluyo a Brasil que también tiene lo suyo aunque no sea nuestra lengua).

(1) Cuando leí el Quijote, me dije:"Este es un libro que nadie tiene que dejar de leer" No entiendo como hacen que mucha gente aquí "Deje de leer" a escritores hispanoamericanos, simplemente por continuar con un concepto tan etnocentrista en lo que a literatura se refiere.

1.29.2011

¿Debemos algunas personas salirnos del facebook?

No podía dejar de saludar y pasar por aquí, al fin y al cabo, la internet me quita el poco tiempo que tengo para concentrarme. Hoy he leído un artículo interesante que les recomiendo pincha aquí y trata sobre cómo la información sobrecargada de la internet nos está haciendo perder el norte de la concentración en cosas en las que no bastan unos breves segundos de lectura. He pensado en salir del facebook, lo pienso al menos una vez a la semana, pero finalmente siempre sucumbo y vuelvo a entrar para enterarme de esas fotos (llenas de cotidianidad) de mis contactos.

Si me pongo a analizar qué he sacado de facebook, probablemente no tenga ninguna respuesta en limpio, nadie me ha aportado nada interesante y me empiezo a cansar de ver a la misma gente poniendo mensajes que circundan sobre lo mismo. Es un pesimismo, ya sé, pero creo que facebook para mi es una máquina diabólica que me quita al menos media hora de mi tiempo.

Lo sigo pensando y supongo que es probable que termine permaneciendo y por inercia desertando, pero en mis sueños, juego con la posibilidad de cerrar mi cuenta permanentemente y olvidarme de que facebook existe.

Yo creo que valdría la pena ¿Tendré el valor?

Por aquí les dejo el trailer de la película candidata al oscar la red social, Aún no la he visto, dicen que es interesante... habrá que verla.