12.15.2008

invierno

Al principio todo era muy extraño, las cosas tenían formas, gustos y dimensiones diferentes. El aire era distinto, los árboles, las voces y sus tonos. En medio de todo esto trataba de conocer y familiarizarme; sobre todo con el gris del ambiente, la ausencia del sol, la tonalidad extensiva de todo cuanto veía. Aún intento entender el invierno, verlo como a alguien que ha vivido conmigo desde mi infancia y a quien le conozco todas las manías y exentricidades; pero el invierno o otoño ( estas distinciones aún no puedo percibirlas) se me muestra esquivo, como alguien extranjero con quien tengo que convivir. Yo sé que tarde o temprano terminaremos hablando el mismo idioma y este entendimiento seguro tendrá aun especial descubrimiento, porque tal vez sea este el único invierno que viva.

A veces sueño con el trópico, saboreo el calor de la arena y el manso sonido de las olas. Estos sueños, aclaro, no son nostalgia, sencillamente son una parte de mi identidad, aquella de quien me he separado teniendo que seguir siendo yo misma. Pero al igual que con las playas, o lo que quiera pensarse también he perdido muchas cosas importantes porque se me ha dictaminado a mí y a los demás.Así siempre todos fingimos que seguimos siendo iguales aunque la marca del tiempo demuestre lo contrario.

Así que están bien las playas en los sueños y el sentir el presente de otoño-invierno, ese extraño con quien convivo, y al que me apego, debe de reconfortarme. Y así está bien, no he de quejarme, siempre es bueno la irrupción de lo nuevo, el divertimento de la inexperiencia, la sensación de vitalidad producida por la certeza de que la vida no se ha acabado,´que aquello y esto no lo son todo.

19 comentarios:

PIER BIONNIVELLS dijo...

Ho!!..
Cuantas veces no he soñado con el aroma del mar. Con el sabor del agua del coco recien cortado, con la alegria de mi gente, con mi isla con Venezuela..
Me has hecho recordar estos sentimientos.. estos momentos..
Bendita y hermosa melancolia.
un abrazo,

hombrepez dijo...

¡Será que el invierno, al fin y al cabo, es sólo un estado de ánimo?


Abrazos.

Kay dijo...

El invierno en Madrid tiene su aquél... Aunque yo también añoro el trópico en el que nunca viví... La nostalgia de aquello que nunca sucedió: saudade según los portugueses...

Arcángel Mirón dijo...

Lo bueno de esto es que podés volver al trópico en cuanto lo desees. Nadie te lo impide.
Eso es libertad.

:)

Te mando un abrazo.

Tarántula dijo...

Gracias a todos por sus comentarios.

También se añora lo que nunca ha sucedido, pero...¿Es parte de nuestra identidad aquello que no hemos vivido?

Un beso y un abrazo a todos, gracias nuevamente por pasar.

Rodrigo dijo...

saludos cariñosos...que interesante la pregunta que pusiste...a veces nuestra identidad se funda en hechos o situaciones que otros nos instalan y nos vamos haciendo a la idea que es tan nuestra como la piel...me parece que la única respuesta posoble está en las venas propias...nadie más podría entenderlo.

te envio un gran abrazo desde el sur del mundo.

Elisa dijo...

si, es parte de nuestra identidad lo que no hemos vivido. encontre tu blog en un forode yahoo donde hacias una preg. y decidi entrar aqui y esta muy bueno... pasa por el mio, incluye fotos, reflexiones personales, espero te interese
besos
elisa
pd: pasare tu direccion a otros blogers por si quieres qe te firmen y tu haz lo mismo

Noemí Pastor dijo...

El invierno es muy europeo y elegante. Te beso.

Ophir Alviárez dijo...

Creo que la identidad es un todo y nosotros, gústenos o no, eso somos; un todo que nos habita y en el que a veces, sólo a veces, habitamos...

Te leo, Ma Inés y me da el frío que sentiré mañana.

Un abrazote!

OA

Elisa dijo...

gracias por pasar!! cuando tenga nuevo post te aviso! tenemos cosas en comun..... cortázar, edgar allan poe, shakespeare..... me impactaste!! besos!

Petrusdom dijo...

Amiga Tarántula, a mi también me ha pasado muchas veces la falta de motivación, de curiosidad, por ver anotados mis experiencias, mis creaciones literarias, sentirme desnudo como tu dices.
Pero el invierno pasa pronto y tengo la sensación de que a una persona como tu acostumbrada a un clima, a una atmósfera, el frío Madrid te afectará y tendrás añoranza si no encuentras tiempo para recrear tus vivencias.
Yo siempre he procurado escribir, casi como una terapia y creo que lo estoy alcanzando porque ahora tengo más tiempo para ello.
Ah, tu no me abrumas, me produces admiración.

Un abrazo

La Gata Insomne dijo...

Feliz Navidad
un abrazo

de una Gata Melancólica

Elisa dijo...

hola... tengo un post nuevo... quizás un poco gráfico.
espero tu visita y tu opinión, besos
elisa

Leyd dijo...

No se si se trata de alguna figura mal pintada (O bien pintada) para hacernos comprar el producto capitalista, que a veces somos nosotros mismos en otro nivel de "iluminacion", mas cuanto quisiera sentir ese europeo y elegante invierno...

(Pero prefiero no renunciar a mi ambiguo Otoño-Invierno fucionado)

Preciosisimas las fotografias del blog y lo que escribes!!

Elisa dijo...

feliz 2009
espero que sea el año que deseas
besos
elisa
pd: no t he visto mas por mi blog o actualizando el tuyo, estas disfrutando de unas vacaciones??
espero que si

Flores de su pena dijo...

Hola, Tarántulita. Qué bueno que estés viviendo ese invierno, debe ser muy interesante.
Gracias por tus críticas en mi blog, tomaré en cuenta tus recomendaciones.
Un placer leerte. Yo estoy bien, gracias por preguntar.
Un abrazo.
María Elisa.

Agustin dijo...

A mí me encantan los inviernos europeos. Me encanta salir de clases y que ya sea de noche, vivir muchas horas cobijado por la oscuridad, la nieve, las muchachas que parecen princesas de cuentos eslavos con sus abrigos largos, el vino caliente, las castañaas asadas... todo eso.

Sirena Varada dijo...

Querida María Inés, cada día me convenzo más de que el mejor sueño es el que jamás soñamos, el que no imaginamos, el más insólito. Si el azar quiere, ese extraño sueño irrumpe el día menos pensado y nos revela que desconocíamos nuestra verdadera identidad; y entonces atrapamos otra realidad a la que seguimos llamando sueño, pero es algo mucho más cálido y hermoso.
Y el caso es que a mi siempre me gustaron los inviernos gélidos.

Ahora ya no dudo que, algunas veces, lo mejor estaba por venir.

Un abrazo y mucho ánimo.

La Gata Insomne dijo...

ando desaparecida de los blogs
vuelvo ahora con calma

tienes una manera de ir haciendo la vida que me encanta
no sé si será melancolía, nostalgia, morriña o saudade

acaso sientas de otra manera porque sabes que probablemente volverás

un beso