8.03.2010

la contradicción

Cuando un violín hace ruido, y la cuerda se tensa, y entonces se prolonga durante mucho tiempo un ahogado chillido, un pellizco al tímpano, el estiramiento imposible del cuerpo, la disfonía.Así creo que muchas veces el dolor físico y espiritual de la soledad de muchas cosas hacen que muchos se comporten en contradicción con su sentido del desprecio.

En el hondo y oscuro lecho del corazón, donde descansan las pasiones, se albergan entonces los resentimientos. Despreciamos a los ángeles y a los demonios, cortamos las cabezas de los niños, empieza entonces a cocinarse en nosotros cierta maldad. Andamos así por la calle,con una bolsa de cuero cosida a nuestra piel, de nuestro mismo color, nadie sabe que la llevamos, allí se conservan refrigeradas las municiones de contradicciones, dispuestas a rescatarnos noblemente ante el contacto con el otro, igual de opaco y cansino que nosotros, con la misma bolsa,o distinta, pegada al cuerpo, lista, presta, esperando solo la señal que marca el ataque.

¡Un saludo!

5 comentarios:

Belén dijo...

Lo malo es que muchas veces, de no querer pensar en nadie, nos damos cuenta que estamos muy a gusto sola... ais eso no sé si es un error o que...

Besicos

Winnie0 dijo...

En mi el resentimiento no tiene cabida.....Un beso enorme

Tarántula dijo...

Sé que es malo el resentimiento en soledad pero...¿No es imposible a veces evitarlo?

Yo tal vez sea demasiado rencorosa.

TORO SALVAJE dijo...

El resentimiento solo se cura con el olvido.
Doy fe.
Pero el mío es un olvido sin mérito personal, tampoco es alzheimer ni nada parecido, es un olvido que se ha instalado en mí como un milagro.
Un olvido que me ha hecho darme cuenta de que todos los resentimientos que yo tenía solo me hacían daño a mí.
Y que lo que mejor era eliminarlos de mi memoria. El tiempo obviamente también ayuda.
No sé, es como si hubiera renacido y todo lo que dañó tanto no lo relacionara ya con mi persona.
Repito que no tiene mérito alguno, sino que simplemente ha sucedido.

Saludos.

recienllegado dijo...

Lo malo de estar solo no es la soledad, si no la sensación de cuando se esta acompañado. Como se sentía esperar a alguien o que alguien te espere.
Un abrazo Tarantula, excelente blog, excelentes escritos!