11.16.2009

Objetos perdidos


El año pasado me encontré en una calle del centro de Valencia (España) 5 euros. Mi felicidad fue infinita. Si los hubiera ganado con mi trabajo, si me los hubiesen dado en la mano, si me los hubiese regalado un amigo, familiar o mi novio, no me hubiera sentido tan bien; en realidad, lo que me hizo feliz fue la afortunada cocincidencia de que mi caminar y mirar por un determinado sitio me hubiera dado aquel maravilloso regalo fruto de la fortuna.

Pensé, poco después de manosear con cariño el billete que en realidad solo era de cinco euros, que tal vez yo le estaba usurpando un café, una copa, un pan, o un pedazo de carne a alguien. Entonces, me sentí culpable. No sé porqué en ese momento aquél sentimiento de felicidad se transformó en culpa y luego en curiosidad. Aquella persona olvidadiza y despistada estaba dejando en mi su recuerdo anónimo para siempre. Guardé el billete en un libro jurando no gastarlo nunca, lo tengo de amuleto, a veces funciona frotarlo y soplarle un poquito, es infalible, lo juro.

13 comentarios:

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

No podrías —cuando pasees por el fin de los tiempos— hacer como si se te cayese para que otra criaturita —yo podría servir perfectamente de ejemplo— pudiese disfrutar de ese billete maravilloso.
Un saludo

Dante B. dijo...

eso se llama sacarle un buen partido a cinco euros!

Luzdeana dijo...

Hola Tarántula. Gracias por tu visita.
Tu historia de la mujer y el perro me ha dejado con la piel de gallina literalmente . Llegó un punto en que me resistí a seguir leyendo por miedo, y tuve razón. Por suerte seguí llevada por la esperanza de una sonrisa final que allí estuvo.
Me gusta la fluidez de tu escritura.
Un beso.
Un beso.

AMYLOIS dijo...

Wuauuuuuuu, te creeras que me has puesto los pelos de punta???

Pensaré en esto cada vez que me encuentre dinero por azar.

que lindo.

Leo dijo...

Hija guardalos bien, con el tiempo se pueden multiplicar y los repartes con muchos necesitados.

He estado curioseando en este blog
lo que escribes en ameno e interesante.

Gracias, abrazos.

Leonor

MBI dijo...

?????
De verás
cuando vuelva a Valencia
dejaré...atravesar
tu recuerdo en el primer billete de 5 euros que gaste allí.

Belén dijo...

Yo perdí la tarjeta del bus con 30 euros en viajes... creo que el que se lo encontró no ha tenido tanta deferencias hacia mi recuerdo..:(

Besicos

Leonardo Melero dijo...

¡Es así mi bella Tarántula!

Tarántula dijo...

Belén: Lo crees?

pepe pereza dijo...

me gusta el giro romántico que le das a tu relato.
besazo

Winnie0 dijo...

Pues yo una vez me encontré un billete de mil pesetas y fui ¡muy feliz!...¿remordimiento? ninguno...besos y feliz jueves

Anónimo dijo...

Invitame a un café con esos 5 euros! A ver si así compartes tu suerte ;-)
Graci

Bethania Guerra de Lemos dijo...

Qué bien escribes, amiga! Hermoso. Y yo también tengo billetes como amuleto, te lo juro.