8.13.2009

La experiencia de despedirse


En la película "Y tu mamá también" dos amigos se encuentran después del tiempo vivido y las verdades dichas en un café de ciudad de México. Prometen encontrarse,pero, como dice uno de ellos en una narración en off, ambos saben que no lo harán. El ejercicio de la conciencia engañada que tantas veces ponemos en práctica, y que hace que cada vez que lo repitamos, sintamos, sin darnos cuenta, que los placebos de las promesas hechas son un aliciente que nos permite vivir. Sabes que no me despido de verdad pero lo hago: Hasta luego, ya te veo pronto, sí, haremos ese viaje juntos, adiós, adiós y sé, en el fondo, que nunca volveré a verte. ¿Con cuántos habremos sido así, despidiéndonos?

5 comentarios:

Dante B. dijo...

nunca lo hice con nadie que me importara, así que es como si nunca lo hubiera hecho.
No me gusta mentir a los que quiero.

Ophir Alviárez dijo...

"Los placebos de las promesas hechas son un aliciente que nos permite vivir." Sí, quizás crea uno que vive, pero tengo la certeza de que en el fondo, apenas en la epidermis, ese décimo sentido de nosotras nos dice que ya no hay más y que es mejor la sonrisa a la lágrima porque después hay que recoger las tripas y -no hay de otra- respirar.

No sé, no creo en las mentiras piadosas a pesar de las despedidas.

Interesante la cuestión.

Abrazo,

OA

Aida dijo...

Esas promesas que sabemos que no vamos a cumplir nos ayudan a hacer más dulce la despedida. No somos de hielo, a veces necesitamos esos pequeños "engaños" para seguir...
Y quién sabe, la vida da tantas vueltas que tal vez acabe siendo posible...
Un beso

Angélica dijo...

Cuando uno conoce una persona verdaderamente importante en la vida, se despide con la intención de volver a verlo, mas el destino se encarga de no entregarte otra ocasión para ello. Y cuando conocemos a personas que pasan por la vida nuestra, sin pena ni gloria, pues son palabras de buena crianza. Serán pocas las veces que nos despedimos pensando que será para siempre. En algunos casos uno lo sabe y lo quiere así... y vuelvo a decir que el destino es quien se encarga de darte la razón o no. No se si me explico.

Gonzalo Del Rosario dijo...

tienes toda la razón

de verdad