Ir al contenido principal

Yo y la vasculitis

El por qué me juego todos los días la vida en este país de mierda al que emigré.

Resulta que todos los inmigrantes, por mucho que nos creamos que somos la hostia, nos llega a molestar el país donde caímos. Vamos, seamos sinceros, ¿a quién le interesa emigrar? si, que experiencia tan maravillosa, llena de enseñanzas (farsa). Emigrar es un paquete chileno porque el mundo está lleno de etnocéntricos, es decir, gente a la que solo le importan sus narices, sus canciones, sus chistes y sus acentos.  Todo este rollo de intercambio de culturas y felicidad de aperturas es lindo, pero no real. Todo inmigrante se enfrenta con cierto rechazo y cierto deber de acomodación que procura acomodarse al nuevo país renunciando a tu niñez y a tus canciones, bla , bla , bla.


El alemán para gente bruta como yo, es un martirio. Yo no consigo entenderlo del todo, lo escribo mal y lo hablo peor que un marginal sin estudios. Aún así, tengo que confesar  que la vida sigue y hay que comprar el pan, intentar socializar ( a mi me resultado imposible), que te ingresen todos los días una nómina a la cuenta. 

Reconozco el error de vivir aquí, pero no queda más remedio que resignarse, aceptar la mierda gris , y hoy, por cierto, hizo otro día gris. 

Con el pasar de los años, no sé cómo calificar mi relación con los alemanes. Creo que son panas de una manera superficial, cuando los escarbas un poco no son panas tuyos, porque la verdad es que son muy individualistas y ya tienen su círculo de amigos, 3 a lo sumo, no fuiste tú. Pocas veces ves a un alemán pidiéndote clemencia y rogando por tu amistad.  Quien me diga que sí, y que ha conseguido la proeza de los deseos de Roberto Carlos, que me llame, quiero la receta. 

Así que nos valemos de las marramucias y autoengaños más elaborados para convencernos de que estamos muy felices en este país. Pero no es así…no, señor, ¿cómo te puedes sentir feliz hablando peor que el analfabeto con menos luces, después de haberte pasado años estudiando? ¿a quién se le ocurre?  

***
He medido mis pulsaciones después de ponerme a escribir este párrafo y han bajado en cuatro, y eso que estoy hablando de un asunto que me produce una arrechera descomunal. 

El 24 de diciembre, mientras cocinaba la ensalada de navidad me vi por casualidad las piernas. Tenía unas enormes manchas rojas. Fui a urgencias tres veces sin que los pedantes médicos alemanes dieran con la causa. Me mandaron antialérgicos y tan campantes. Una dra. rusa se asustó y pensó (con razón) que era algo serio. Fui tres dos veces más a la clínica de la piel, hasta que finalmente me diagnosticaron. Mi prima, dra. venezolana de un país tercenmundista ya me había dicho el diagnóstico con solo ver la foto de wasap. 

Pasé en el hospital 6 días. Fue una experiencia que aún no logro aprehender con palabras. Quiero escribirla para dejarla atrás. Porque me gustaría describir lo que siente una persona cuando le dan un diagnóstico de algo serio. Afortunadamente mi cuerpo se ha recuperado estupendamente y ahora solo me quedan algunas secuelas que espero se vayan (mis manos tiemblan, cansancio extremo). 

La vasculitis es una enfermedad que se controla con corticoides, pero tiene que controlarse. Aun siendo yo la persona más miedosa del mundo, pude afrontar todo esto con cierta enteresa y dignidad. Acepté mi destino y en este momento doy gracias que las cosas malas ocurren, ahora mismo, me siento más poderosa, más grande.
En el fondo, todo es cuestión de dar un paso, y otro.

Transitar el camino. Aún cuando sea un infierno, carajo. 
El estrés de un país como este ha hecho que mi cuerpo haya reventado. Sinceramente hay que llenarse de piedras por dentro, tirarselas a cualquiera que se meta con nosotros, a la mínima, sin contemplaciones. El cuerpo no tiene derecho a reventar, no ,no. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Normal

Me he estado preguntando últimamente qué es realmente ser normal. La campana de Gauss no pudo explicarme. Si yo soy normal (esto es un ejemplo) no puedo ser pureza normal porque ser pureza normal es estar metida en la barriga de la campana en todas las variables posibles que pueden definirme, entonces dudo que yo sea normal (esto es parte del mismo ejemplo). La normalidad, según mi humilde criterio, va de la mano del aburrimiento y el aburrimiento es lo más gris, uniforme y castigador que hay. Prefiero entonces no ser normal absolutamente; sin embargo, si tuviera que esperar a alguien que me haga compañía preferiría que lo fuera. La normalidad es predictiva, y en el fondo, aunque nos cueste aceptarlo, a nosotros, sí, también a mí (y aquí soy normal) no nos gusta sobresaltarnos con cosas anormales. Las cosas anormales causan incertidumbre y la incertidumbre continuada es una desdicha (al menos para la gente normal en este tema). Lo anormal tiene algo de divertido, desastroso y siniest...

La Mancha De Púrpura de Ramon Lopez Velarde

Poema La Mancha De Púrpura de Ramon Lopez Velarde Me impongo la costosa penitencia de no mirarte en días y días, porque mis ojos cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia como si naufragasen en un golfo de púrpura, de melodía y de vehemencia. Pasa el lunes, y el martes, y el miércoles… Yo sufro tu eclipse, ¡oh creatura solar!, mas en mi duelo el afán de mirarte se dilata como una profecía; se descorre cual velo paulatino; se acendra como miel; se aquilata como la entraña de las piedras finas; y se aguza como el llavín de la celda de amor de un monasterio en ruinas. Tú no sabes la dicha refinada que hay en huirte, que hay en el furtivo gozo de adorarte furtivamente, de cortejarte más allá de la sombra, de bajarse el embozo una vez por semana, y exponer las pupilas, en un minuto fraudulento, a la mancha de púrpura de tu deslumbramiento. En el bosque de amor, soy cazador furtivo; te acecho entre dormidos y tupidos follajes, como se acecha un ave fúlgida; y de estos viajes por la e...

Porque me voy

Estimados merodeadores Blogueros: Por motivos de mi viaje y futura estancia estudiantil en la capital española, dejaré de escribir por un período de tiempo incierto. En realidad tal vez (aclaro) todo esto sea pura bulla y yo no pueda separarme de mi blog y sobre todo de todos ustedes que me visitan. He escrito un texto un poco largo, está abajo en forma de entradas sucesivas, pueden comentar cuando gusten ( me gustaría que lo hicieran) y yo, que seguro no dejaré de escribir porque no puedo estaré pendiente. Esta despedida es de mentiritas y forsoza porque tengo que viajar, buscar una casa y hacer un montón de cosas. Mudarse a otro país es un chollo, una cosa del corazón y de papeles y trámites, algo muy estratégico y un poco acojonante, como dicen los españoles. Allí están entonces mis sucesivas entradas, y se les quiere mucho.