12.01.2009

la idea genial (cosas raras que escribo los días de frío)


Hola,

Hace algún tiempo que ando falta de inspiración, he tenido varios días de visitas en casa y la verdad entre el ir y venir de agradables acompañantes que vienen a disfrutar de Madrid, me he quedado un poco inalcanzable en lo que respecta a una idea entrañable para erigir en este blog.
Ahora no es tampoco que escriba con un propósito oportuno, pero esta vez como en muchos otros días me interesa la idea (repentino interés que ha nacido en esta precisa línea) de escribir sobre el azar.
He tenido la creencia obsesiva a lo largo de mi vida, que las cosas siempre tenían que pasarme a mí por azar. Ese azar era positivo, de modo que mi creencia secreta (nunca sustentada con hechos) me hacía esperar que todo me saliera a la primera, sin esfuerzo, sin más. Siento que esta pulsión pudiese arraigarse en los comportamientos de muchas otras personas; es decir, que muchos han esperado que la vida sea más leve de lo que realmente es, porque, en realidad, la vida debería estar configurada para ser más fácil por esencia Sin embargo, los hechos no han cumplido con estas personas ilusas (como tampoco lo hicieron conmigo que también soy tremenda ilusa) y han hecho ver, a los que han podido ver, que el azar positivo es dudoso y escaso. De manera tal que es solo el esfuerzo continuado y tumultuoso el que impera, y creo que es mejor darse cuenta tarde o temprano (pero darse cuenta) de esta inapelable situación.
La vida no regala ideas tan fortuitas. Las ideas tal vez haya que sudarlas, amasarlas como una base de pizza, erigirlas como una pirámide egipcia. La cotidianidad aunque pesada tiene tubos de escape, y creo que son indispensables, por eso, la veracidad de la fantasía es un trueno balsámico, para los descubridores de verdades ( que nunca quisieron descubrirlas), como yo.

6 comentarios:

Winnie0 dijo...

Yo me quedo con las fantasias...de las que son capaces de crear ideas....Besos

Belén dijo...

Estoy contigo, muchas veces ya no es lo que cuentas, que también, sino cómo lo haces!

Besicos

Ophir Alviárez dijo...

Madrid, umhhh, me haces suspirar...

El azar es un tema interesante. No soy de lecturas de autoayuda, o quizás debería decir que ya quemé esa etapa, lo cierto del caso es que por algún ¿extraño? juego de la vida, cayó el mis manos ese 'famoso" libro de El Secreto que ya ha venido rodando desde hace mucho. El cuento es que curiosa yo, empecé a ojearlo y cuán no ha sido mi sorpresa al encontrar algunas cosas a las que me he estado aferrando recientemente en momentos de confusión. Y no es que sea incrédula o le esté otorgando más peso específico al dichoso libro, no. Es sencillamente que entre lo poco que he leído, hace referencia a que nosotros, seres humanos, actuamos como una antena y emitimos señales que el universo -léase dios, Alá, Jehova, Buda, etc, etc, etc-, capta y es capaz de procesar a nuestro favor si -y aquí viene la parte en la que mi comentario se relaciona con tu post- la energía que emitimos, es positiva. Entonces, no es que no creas en el azar y que la disciplina no sea fundamento del éxito, es sólo que sigas creyendo y que reconozcas y propicies pensamientos positivos en aras de una vida mejor.

Uff! Nunca creí que haría referencia alguna a ese libro, pero leyéndote no pude más que apreciar la relación.

Un abrazote y abrígate!

Ophir

Tarántula dijo...

Ophir, pues creo que me viene muy bien lo que me dices para momentos en los que las cosas no van tan bien como se esperan (laboralmente hablando.

Por cierto, yo vi el video, me hizo sentir bien porque vino a mi en un momento en el que estaba muy hundida, me hizo sentir mejor. En realidad creo que habla sobre el pensamiento positivo y eso es un valor que los científicos han probado como un aditivo a las probabilidades de éxito, eso es todo.

Un beso grande y muchisimas gracias, espero verte, sí, sí, si vuelves a venir a Madrid.

hanna dijo...

http://caminandoporeltecho.blogspot.com/

TORO SALVAJE dijo...

Confiar en el azar es perder el tiempo.
Confiar en el esfuerzo también.
Así estamos.

Saludos.