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"El misterio de Salem's Lot"

  Amo los libros de terror, no los leo en la noche con la puerta entreabierta, con todo en silencio, me imagino que viene un ser horrible con ojos de muerto y se para en silencio en la puerta y yo me paralizo y no puedo ni gritar ni hablar del miedo, pero es lo que busco, qué le vamos a hacer. Este libro tiene como protagonista a Ben Mears, un escritor en sus 30 que por circunstancias de la vida había pasado una temporada en Jerusalem´s Lot cuando era niño. El caso es que Ben vuelve al pueblo tras una tragedia personal para escribir y recordar las experiencias de ese intenso verano en el que vivió un encuentro sobrenatural en la casa de los Marsten. Aquella casa abandonada había pertenecido a la familia Marsten, una pareja fallecida en espeluznantes circunstancias. Después de aquello, la casa fue ganando la fama de maldita y los niños hacían apuestas de valor a ver quién se atrevía a entrar y superar las posibles apariciones fantasmales que se encontraban dentro.  Ben de niño...

Los Elementales. Michael Mcdowell

 ¿Sabías que el autor de este libro fue el guionista de la icónica película "Beetlejuice" de Tim Burton en 1988? Le gustaban tanto las cosas creepy que coleccionaba recuerdos mortuorios. Llegó a poseer tapas de ataúdes de niños, fotos de personas muertas, alfileres para muertos . En total llegó a reunir 76 cajas con cosas relacionadas con la muerte, esta fantástica colección se preservó después de su muerte y la posee actualmente la  Chicago's Northwestern University.  Al lío voy. Este libro es bastante impactante. No es una historia de terror normal, aquí suceden cosas raras y no parecen tan estrafalarias al mismo tiempo. La familia Savage se reúne con la familia Mc cry porque se ha muerto la matriarca, pobrecita, hay que honrar a la señora que ha sufrido mucho. El caso es que la matriarca muerta era bastante mala persona.  La familia Mc cry tenía un pasado de leyendas y misterios que se abren en el funeral de Mariam, allí se destapa la punta de una cantidad de cos...

Mi crítica Viaje al manicomio de Karen Millet

Leí "Viaje al manicomio" hace algún tiempo y debo decir que me impactó. Reconozco mi ignorancia, no conocía a Kate Millet. Sabía de la segunda ola del feminismo, pero no tenía idea de qué había escrito esta señora, fallecida no hace mucho tiempo, en 2017 en la ciudad de París. El libro más famoso de Millet es "Política Sexual". En este libro, Millet aborda la influencia política en relación con las relaciones sexuales. En cuanto a "Viaje al Manicomio", Millet vive en una granja que ha comprado y allí acoge a varias mujeres intentando construir una especie de comuna artística. Todas las mujeres son aprendices de la corriente emancipatoria de las mujeres, y Millet vive con su amante Sophie, quien ejerce el rol de mentora de las jóvenes. Pero algo empieza a inquietar a Millet. Su pasado como enferma mental la atormenta, empieza a verse como sospechosa de todo, y a juzgar a su entorno como hostil. Está claro que todo lo que le sucede no aparece de la nada, Mil...

Mi crítica de arráncame la vida, ANGELES MASTRETTA

Insulso, el libro que más me ha costado leer desde hace rato. Me molestó mucho la actitud de Catalina hipócrita y cínica, casada con un general matón que lo que hacía era tirarse a todos los inocentes que alzaban la vocecita para decir algo. Una novela oral, plana, bastante predecible con un final bochornoso disfrazado de digno. No me sinpatizó la protagonista, me pareció chocante, inmadura, clasista, cómplice. Un fiasco disfrazado de libro feminista. Sé que el libro ha gustado a mucha gente, que incluso en mi club de lectura a gente bastante leída este libro les flipó pero conmigo no pudo.No me colmó el arrebato de entusiasmo por semejantes ficciones que imitan a Gabriel García Márquez y que incluyen la vena femenina recurriendo a una vertiente 'original' que sinceramente no me termina de convencer.  Qué de valiente tiene una mujer que acepta que su `secuestrador marido` haga lo que se le venga en gana sin mostrar ningún acto de desafío revelador. Quizás, sí, que el secuestrad...

Mi crítica : "El guardián invisible" de Dolores Redondo

  No sé por dónde empezar; este libro ha sido la absoluta decepción del año junto con "Persona Normal" de Benito Taibo. Mi malestar empezó con los diálogos... Llegado un momento de la trama uno de los inspectores que hacen el séquito a la inspectora Salazar se lanza con una exposición de cita de libro sobre las leyendas vascas y sus criaturas ancestrales. La exposición, ausente de cohesión con el ritmo anterior de los diálogos, se me antojó un corte y pega de Wikipedia difícilmente catalogable ; penoso para ser este un libro leído y celebrado por tanta gente. Lo voy a decir y lo siento por los fans acérrimos de Dolores Redondo: Los diálogos son acartonados, impostados, manidos, faltos de fuerza y vivacidad, en algunos momentos me parecen absolutamente naivs propios de una parodia de lo que debe ser un libro policíaco, con búsqueda de asesino incluido. Pongo un ejemplo, por favor, para continuar con mi indignación; llegado el momento la inspectora sale a buscar a unos doctores...

¿Cómo conseguir trabajo en Alemania?

Hola, Escribo este post porque creo que ahora mismo con el coronavirus hay mucha gente en situación desesperada, buscando trabajo.  Supongo debe ser sumamente desesperante y puedo ponerme en el lugar de muchas personas hispanohablantes, que no ven salida a sus situaciones laborales en sus países.  Yo soy una persona que podría decirse tenía todas las cartas perdedoras: 1. Soy mayor (cumplo 42 años en una semana). 2. No soy buena para los idiomas (sí, me chocan esos cerebritos en internet que con esa actitud de arrogancia te dan lecciones para que aprendas alemán tán fácil que se me da a mí, mira cómo pronuncio... cuando tus talentos para los idiomas son escasos). Yo me frustro aún más cuando los veo y me siento más miserable.  3. Me gradué de literatura y docencia en Venezuela. Eso  es un título que no es reconocido en casi ningún país porque con la educación los gobiernos son muy delicados para meter a inmigrantes. Ah, vengo de un país arruinado, por cierto, con dic...

¿Cómo enamorarse? Cecelia Ahern

Tardé mucho en leer este libro. Me gustan las historias de Cecelia Ahern porque, aunque en apariencia desarrolla historias de amor empalagosas, tiene párrafos que impregnan una caracterización veraz de las contradicciones del alma humana. Sus personajes protagonistas no son las típicas caricaturas de las novelas románticas, que terminan cayendo en un cliché aburrido. Ahora bien esta historia desarrolla el profundo drama interno de una psicóloga que pierde a un paciente y de pronto la vida le ofrece el reto de salvar a toda costa a un hombre suicida, y aquí acabamos con un tema peliagudo, pocas veces tratado en las novelas románticas; el suicidio. Las casualidades a veces nos llevan por caminos crueles de los que no nos percatamos hasta que estamos dentro, con mucho trecho caminado, sin posibilidad de devolvernos. Por eso Ahern plantea la inestabilidad psicológica sin perder de vista el amor que se va fraguando entre Adam, el apuesto y rico suicida, y Christine, nuestra protagonista. En...

¿Por qué las cosas duelen y cómo pasar el tiempo para que duela menos?

Durante mucho sufrí bastante. Me comía mucho la cabeza, pensaba en las reacciones quelas personas tenían hacia mí. Muchas veces no estaba contenta con cómo el mundo me veía. Me sentía pequeña, ensimismada. Me entristecía con frecuencia. El año 2017, concretamente el día de navidad, descubrí que mis piernas estaban rojas como la sangre.  Decidí ir al hospital. La doctora que me vio se horrorizó. Me dijo que lo que tenía era grave y me mandó a la clínica dermatológica. En la clínica , un doctor novato vio mis piernas con horror, grandes manchas rojas y moradas cubrían mi piel. Estaba muy débil. El doctor no podía hacerme exámenes porque era navidad y me mandó a mi casa con una prescripción de un antialérgico, ya que sospechaba que podía ser una intoxicación. Mandé las fotos de mis piernas a mi prima, que es médico y me recomendó que fuese inmediatamente médico. Me dijo que podía ser una enfermedad que se llama Vasculitis, que es incurable, pero puede tratarse. Volví al hospital y est...

Este año

Este año mi marido tuvo dos embolias pulmonares y una trombosis. Estuvo a punto de morir, igual que yo el año pasado. Cuando lo miraba en esa cama en el hospital, sin poder hablar, con montones de cables, con humor de perros y despontricándome a mí por estar postrado en la unidad de cuidados intesivos de cardiología al lado de muchísimos ancianos de 80 años, me pregunté realmente por qué habíamos tenido tantas crisis. Había gritado durante muchos años por ridiculeses del tipo: no hemos comprado pan, llegamos 5 minutos tarde, nos perdimos la reunión de padres que hablaba de cómo queríamos el Kindergarten del futuro. Allí, en ese hospital, solo podía llorar, pensando en el abismo posible, el abismo era infinito, el dolor era como un cubo de basura de paredes negras sin bolsa, sin fondo, anclado en el justo centro de la tierra. Podía ocurrir, era cierto, pero no sucedió. Ahora está mejor que yo, que me mato en las complicaciones cotidianas de mi trabajo. Mi jefa de pronto se queja po...

Té helado.

Hoy me acosté en la cama todo el día. Después de estas semanas de locura en el trabajo, donde me apetece realmente mandarlo todo a la mierda. Mi marido se llevó a los niños todo el día. Me he quedado sola en casa. No tengo que trabajar, no tengo que vestirme, no tengo que cocinar, no tengo que buscar a ningún niño a ninguna parte. Probablemente soy una de las pocas privilegiadas en el mundo que durante un día domingo se puede dar el lujo de quedarse en cama. Ha sido tan fantástico que me he puesto agua en una jarra, hace un poco de calor, he cortado unas rodajas de limón y he sacado los pocos escuálidos cubos de hielo que quedaban en el frigorífico. Los puse en la jarra y pasada una hora me eché té. Sabe bien. Es una sensación refrescante sentir el agua ni dulce pero con sabor a té correr por mi garganta. Quizás me he vuelto loca después de tanto tiempo de escribir y venir a decir estas tonterías. Pero creo que cuando luchas el día a día son estas tonterías las que te salvan re...

un espejo

Se me antoja todo lo que he escrito aqui tan diferente a lo que soy ahora. Busco libros sobre inmigrantes amargados y frustrados con su vida. Estoy leyendo unos 5 libros sobre la estupidez de la excesiva burocracia, los desechos humanos (que vienen a ser los refugiados, asi los define el libro); Simone de Beauvoir, un libro de como entender el cerebro del nino y como inventar juegos para ninos de edad escolar, otro sobre un marinero que ya no recuerdo. Mi disposicion de tiempo libre es tan escasa que ultimamente solo veo portadas de libros, titulos y autores. Me he dado cuenta que cada vez mas libros tienen Cup Cakes y flores en sus portadas. Vaya. Maduro parece un Wackelzähne, lo que traducido al espanol viene a ser como un diente flojo que se mueve y tambalea pero sigue alli. Mi padre llego de Venezuela y parece un esqueleto. Intento darle magdalenas, yogures grasos, mucha mantequilla, pero ha perdido hasta el apetito. Pronto tendre una prueba practica m...

Alenamia entre bastidores, crónica de una inmigrante

Tengo 7 años en Alemania. Mi única amiga que habla alemán como nativa tiene 50 años. Tenía una profesión de licenciada en letras y educación, también estudié psicología y trabajé con adolescentes antes de venir aquí. Todo lo que antes mencioné, no fue reconocido. Tras múltiples intentos creyéndome que era alguien con estudios, llegué un poco tarde a la conclusión de que el único trabajo que podía desempeñar era el de señora de la limpieza. Vine con un bebé de cinco meses y lo llevaba a los cursos de idiomas donde había una especie de cuidados para los hijos de las inmigrantes que estaban en el curso. No sabía ni siquiera decir una frase en alemán cuando llegué aquí. El primer año fue muy duro y con el tiempo desarrollé depresión y ansiedad porque me sentía muy sola. Tuve muchísimos ataques de pánico y hasta visité al psiquiatra. Tuve mi segundo hijo aquí y la atención médica es eficiente, pero no puedo decir que hayan sido perfectos, ya que se equivocaron en varios diagn...

Instagram y yo

Hace tiempo que no escribía. Siempre empiezo igual...yaaaa deja la cantaleta, chica, que si escribías que si no...¿A quién le importa? Bueno, me meto en instragram como si veo la Hola o esas revistas superficiales, sigo a un montón de famosos ,superficial,  a posta, conste, porque meterme en aguas profundas me causa una desesperanza y un pánico enormes. Desde que llegué a Alemania he pasado por muy duras etapas en donde me daban ataques de ansiedad casi constantes. Visité un montón de médicos que no entendía, me metí en proyectos que no llegaron a ningún lado y luego busqué ayuda psicológica , empecé de cero a estudiar. Todo es muy cortito escribirlo en a ver...4 líneas, el agua que pasó por todas estas palabras, el duelo que supone hacerse viejo siendo emigrante sin conocer el idioma es una cosa muy grande, muy grande, pobre....ya, no me voy a quejar, vale? que pude salir de Venezuela. He aprendido un montón, me he leído como 500 libros sobre ansiedad, visito a mi psi...

Yo y la vasculitis

El por qué me juego todos los días la vida en este país de mierda al que emigré. Resulta que todos los inmigrantes, por mucho que nos creamos que somos la hostia, nos llega a molestar el país donde caímos. Vamos, seamos sinceros, ¿a quién le interesa emigrar? si, que experiencia tan maravillosa, llena de enseñanzas (farsa). Emigrar es un paquete chileno porque el mundo está lleno de etnocéntricos, es decir, gente a la que solo le importan sus narices, sus canciones, sus chistes y sus acentos.  Todo este rollo de intercambio de culturas y felicidad de aperturas es lindo, pero no real. Todo inmigrante se enfrenta con cierto rechazo y cierto deber de acomodación que procura acomodarse al nuevo país renunciando a tu niñez y a tus canciones, bla , bla , bla. El alemán para gente bruta como yo, es un martirio. Yo no consigo entenderlo del todo, lo escribo mal y lo hablo peor que un marginal sin estudios. Aún así, tengo que confesar  que la vida sigue y hay que comprar el...

Alice. Milena Agus.

Me encantan las novelas que transcurren en Italia. Creo que una de las novelas que más he disfrutado de todas las que he leído ha sido "La conciencia de Zeno" de Italo Svevo, y los cuentos de Stefano Benni en ese libro prodigioso "El bar en el fondo del Mar" que fue editado por Seix Barral y que curiosamente ahora es casi imposible de encontrar su traducción al castellano. Tal vez por esa nostalgia de vivir en Italia sin poder es que leo las novelas italianas transportándome abolutamente a la Toscana, Roma, Florencia o pequeños pueblos costeros en donde por supuesto, mataría por visitar. Esta vez quise empezar Alice de una escritora que yo no conocía pero que  me atrajo porque estaba editada por Alfaguara y como estoy de vacaciones y he pasado un año muy duro, me dije a mí misma"Adelante, leámosla, aparte, transcurre en Italia...donde por los momentos, no puedes viajar". Sinopsis: Alice, una muchacha frágil, marcada por una tragedia familiar tie...

Mi lucha. Un hombre enamorado. de Knausgård, Karl Ove

Acabo de terminar este segundo tomo de los 6 libros que componen la obra del noruego Karl Ove Knausgård. Y qué dicícil es a veces encontrar estas letritas que reproducen el alfabeto noruego. La primera vez que vi la portada del libro fue en una Fcnac y costaba muy caro así que esperé un poco y luego me decidí a comprarla en formato Kindle porque costaba bastante más barato y mis finanzas nunca han sido muy boyantes. El libro comienza con la odisea de un viaje de una familia del norte de Europa con sus tres hijos. Pero si crees que solo se trata de eso, o de que este viaje representa la aventura de Odiseo, pues no es el camino, aunque quizás sí, y ya explico por qué. Karl Ove Knausgård relata con una frialdad y humor negro lo que ralmente representa una simple excursión de un matrimonio con tres niños pequeños. Que vaya, que hemos leído  3000.000000000 blogs de madrazas que describen al milimétrico detalle sus aventuras, que tú mismo con amigos intentas aprehender con palabras...

Venezuela es para mí...

Aún me recuerdo cuando acostada en un colchón que era más bien un catre (dormía al lado de mis padres porque estábamos en obras) miraba el pénsum de mi carrera, tratando de calcular los años que me quedaban para terminar. Estaba en el segundo semestre y en realidad me faltaban cuatro largos años para hacerme licenciada. Han pasado muchísimo tiempo, en realidad tanto que he perdido los recuerdos nítidos, ya los ojos de las personas que veía todos los días se me confunden con sus narices, sus pelos y sus bocas. En aquel entonces yo vivía en Venezuela. Un país que ahora mismo es  una imagen difusa y trágica de lo que era en aquellos tiempos en los que yo estudiaba literatura. Pasé cuatro largos años  más en aquella universidad porque creía firmemente que al terminar trabajaría en  un buen liceo e iría a la playa de vez en cuando, vería mis series por cable y en algún momento conseguiría un novio con quien pudiese convivir y casarme. Creía y nunca pensé que vivir e...

Mañana en la batalla piensa en mí, Maduro

Había pensado que ya esto me estaba quemando la vida y mi migraña volvió, y a veces esa resequedad en los ojos, y aunque mi vida es normal, aparentemente apacible y equilibrada, está por supuesto ese lado inquientante, esa sombra de esa identidad mía de la que podría renegar, pero para qué negarlo, me acompañará hasta el final. Hoy me bañaba con un jabón marca Cien, que no se gasta, que estaba nuevo y que podía tirar a la basura para reponerlo inmediatamente por otro igual, sin que eso supusiese ningún descalabro económico para mí y pensaba que era solo una de las infinitas cosas que les quitaron. Esa sombra he decidido alejarla un poco, desconectarla, aparcarla como quien deja el carro en el estacionamiento y no piensa en él hasta que termina la diligencia y tiene que volverlo a buscar. Entre esas cosas que idealmente podríamos hacer, esos consejos que nos da la gente preocupada por lo que pasa allá está por supuesto, seguir con la vida y hacer como que lo que ocurre no sucede,...

Noche de rabia

Escala de factores.  lo que pude haber afectado a una mujer loca. El otro día  miraba por la ventana mientras el tranvía rodaba; las mismas tiendas de todos los días; para qué negarlo: Karlsruhe es anodina. El día estaba gris, nada que remarcar, y entonces me puse a pensar si yo realmente no estaba malgastando mi vida odiando al mundo. Tópico de cualquier ser que ha vivido. Esos días en los que odiamos hasta los ángeles vestidos con batolas.  Te quedas amargada, claro, hay un cúmulo de factores para eso. En principio vas siempre en el mismo tren y piensas en cosas estúpidas y unos viejos te quedan mirando, te ven con desprecio, miras el espejo del tren y te das cuenta que tu aspecto es tan poco atractivo... ¿quién podría siquiera fijarse en ti con esas ojeras y ese pelo en este país de blancos? El caso es que nada en ti significa nada interesante, inclusive tu vida termina siendo un rosario aburrido de malas casualidades.   Siempre que voy en el tren ...