9.18.2020

¿Cómo conseguir trabajo en Alemania?





Hola,

Escribo este post porque creo que ahora mismo con el coronavirus hay mucha gente en situación desesperada, buscando trabajo. 

Supongo debe ser sumamente desesperante y puedo ponerme en el lugar de muchas personas hispanohablantes, que no ven salida a sus situaciones laborales en sus países. 

Yo soy una persona que podría decirse tenía todas las cartas perdedoras:

1. Soy mayor (cumplo 42 años en una semana).

2. No soy buena para los idiomas (sí, me chocan esos cerebritos en internet que con esa actitud de arrogancia te dan lecciones para que aprendas alemán tán fácil que se me da a mí, mira cómo pronuncio... cuando tus talentos para los idiomas son escasos). Yo me frustro aún más cuando los veo y me siento más miserable. 

3. Me gradué de literatura y docencia en Venezuela. Eso  es un título que no es reconocido en casi ningún país porque con la educación los gobiernos son muy delicados para meter a inmigrantes. Ah, vengo de un país arruinado, por cierto, con dictadorzuelo incluido. 

4. Tenía un bebé de cinco meses cuando llegué aquí.

5. No soy especialmente extrovertida. 

Te podrás imaginar, tenía todas las de perder.

El proceso de adaptación a Alemania es tortuoso, pero si te has decido a emprenderlo debes entender una cosa muy importante: 

Tu única tarea es aprender alemán.

Recomiendo de verdad que aprendas desde donde estás, antes de venir y que asumas que tus fracasos al aprender la lengua no significan que seas tonto; el idioma es de verdad difícil. 

Yo hice un curso de 1000 horas, estudié, estudié, estudié, estudié.... Perdí la motivación, la volví a recuperar...la volví a perder, así estuve. No estudiaba día y noche, tenía niños. Pero estudiar como si te fuese la vida en ello ayuda. 

Y no te voy a dar una fórmula, porque no la hay. Me temo que mucho depende de tu cerebro y cuán ágiles vuelen las declinaciones y los artículos por su red neuronal.

Si no tienes la agilidad, como yo, pues la exposición y el empeño es la única alternativa. Y créeme en 6 meses de enfocarte, conseguirás poder comunicarte para poder, al menos, acceder a un trabajo no cualificado.


Apartado: Conseguir una vida aquí

Nosotros no teníamos contactos y tampoco pertenecemos a ese grupo de gente linda que agradece a todo el mundo porque todo el mundo es muy lindo con ellos y de verdad qué suerte que han tenido. No. No tuvimos suerte y nadie nos ayudó.  Así que tuvimos que ir a todas la inmobiliarias y cada una de ellas nos enseñó los pisos que tenían. Si lo  quieres conseguir particular es muy difícil pero más barato, ya que no tienes que pagar la comisión.

 Si tienes ya familia aquí, pues lo mejor es estar unos meses hasta que consigas una nómina y se te haga más fácil alquilar el piso. Sin nómina, sin conocidos y por particular son tres combinaciones muy difíciles. 

Mejor llama a la inmobiliaria y no te molestes en esperar que llegue la gente linda y cálida a ayudarte; a veces viene,  a veces no. 


Los papeles

Es la única ventaja que tuve, ya que tenía nacionalidad española.

Sin embargo el Ministro de trabajo dijo que para inmigrantes cualificados habría la posibilidad de la tramitación de la visa.  (Está en alemán. Consejo: copia y pega en el traductor, DEEPL me ha salvado la vida en Deutschland ) . Algunas carreras de alta demanda tendrían facilidades. Busca las carreras de alta demanda en Alemania y oriéntate por ahí, quizás en tu país de origen.  

 

Trabajar- Distintos caminos

Un trabajo calificado depende de muchas variables:

1. Tu profesión; si eres informático, enfermero, incluso maestro infantil, se contentan con que te sepas comunicar medianamente bien. 

2. Si tienes una profesión como la que yo tenía tienes que reinventarte y puedes acceder a hacer un Ausbildung. Un Ausbildung es una formación profesional. Te piden alemán, pero también te dan dinero mientras te formas. Eso es muy bueno, porque puedes vivir y estudiar y una vez culminado el período de Ausbildung ya tienes un Abschluss ( un título) y puedes trabajar más flexible y buscar trabajo donde te plazca. 

Puedes orientarte sobre el Ausbildung en la Agentur für Arbeit  . Está toda en Alemán, pero puedes traducir. 

Haces una cita allí y te hacen unos test psicotécnicos. Luego te preguntan qué orientación quieres seguir. Normalmente puedes hacer una cita con un Arbeitsberater que más o menos te puede dar indicaciones de qué carrera seguir o qué oportunidades de trabajo puedes tener con tus respectivas calificaciones. No confíes mucho en ellos y mejor búscate la vida tú solo. Los Arbeitsberater a veces no sirven para nada. Internet sirve para mucho...Mandar correos a empresas con tu currículo también sirve. 

Te recomiendo que averigues una combinación entre lo que te gusta, tienes experiencia y salidas laborales.

Yo hice un Ausbildung como Erzieher (Maestra infantil). No sabía bien alemán. Las pasé canutas. No me pagaban pero hay una modalidad que se llama PIA donde si pagan y en muchas otras ramas de Ausbildung también. Ahora bien, no te alcanza para mantener a una familia, pero hay muchas ayudas del estado si tienes hijos. 

Si no puedes esperar y no sabes Alemán...

Recomiendo que optes por lo que tienes (Carnet de conducir?, limpieza?, trabajos para hispanos? trabajos de repartidor?) Sé que no son las mejores condiciones, pero pueden ser una oportunidad para aprender alemán y luego buscar algo mejor. 

El alemán, como dije antes, requiere de práctica, pero trabajando se consigue. Eso sí, no hay que sentirse mal si no es como esperas, créeme, vivir aquí no es fácil y puede llegar a ser muy frustrante, pero tener trabajo es mejor que no tener nada. 

Para seguir resumiendo mi historia te diré que llegué aquí, estudié alemán,conseguí guardería para los niños. 

podría decirte cómo conseguir guardería: otro gran tema. Pero eso no lo haré hoy. 

Hice un Ausbildung como Erzieherin (educadora infantil) y ahora trabajo de subdirectora en un Kindergarten. Tengo trabajo.

Y hace unos años no tenía ninguna posibilidad como profesora de Lengua castellana. Me reinventé. 

Así que puedes entender que no es fácil, pero si te gusta la cultura alemana y no tienes trabajo, quizás valga la pena. 

Es cuestión de investigar mucho y desde tu sitio estudiar la lengua para llegar con medio trecho andado. Lo cual te ahorra muchos problemas. 

Preguntas, por favor, en los comentarios. De verdad si lo estás pasando mal y te puedo echar una mano con información, con gusto te respondo.








9.13.2020

¿Cómo enamorarse? Cecelia Ahern


Cecilia Ahern




Tardé mucho en leer este libro.

Me gustan las historias de Cecelia Ahern porque, aunque en apariencia desarrolla historias de amor empalagosas, tiene párrafos que impregnan una caracterización veraz de las contradicciones del alma humana. Sus personajes protagonistas no son las típicas caricaturas de las novelas románticas, que terminan cayendo en un cliché aburrido.
Ahora bien esta historia desarrolla el profundo drama interno de una psicóloga que pierde a un paciente y de pronto la vida le ofrece el reto de salvar a toda costa a un hombre suicida, y aquí acabamos con un tema peliagudo, pocas veces tratado en las novelas románticas; el suicidio.
Las casualidades a veces nos llevan por caminos crueles de los que no nos percatamos hasta que estamos dentro, con mucho trecho caminado, sin posibilidad de devolvernos. Por eso Ahern plantea la inestabilidad psicológica sin perder de vista el amor que se va fraguando entre Adam, el apuesto y rico suicida, y Christine, nuestra protagonista. En esta historia Christine intenta salvar a Adam y le promete poner todo su empeño en ver la vida con una visión positiva.
En medio de esta carrera la autora da énfasis a lo incontrolable de los sentimientos y la imposibilidad de negarse a lo que se va produciendo poco a poco: mientras Christine le enseña a Adam a querer la vida, ella a su vez va descubriendo algo hasta entonces desconocido para ella; el verdadero amor.

9.09.2020

¿Por qué las cosas duelen y cómo pasar el tiempo para que duela menos?



Durante mucho sufrí bastante. Me comía mucho la cabeza, pensaba en las reacciones quelas personas tenían hacia mí. Muchas veces no estaba contenta con cómo el mundo me veía. Me sentía pequeña, ensimismada. Me entristecía con frecuencia.

El año 2017, concretamente el día de navidad, descubrí que mis piernas estaban rojas como la sangre.  Decidí ir al hospital. La doctora que me vio se horrorizó. Me dijo que lo que tenía era grave y me mandó a la clínica dermatológica. En la clínica , un doctor novato vio mis piernas con horror, grandes manchas rojas y moradas cubrían mi piel. Estaba muy débil. El doctor no podía hacerme exámenes porque era navidad y me mandó a mi casa con una prescripción de un antialérgico, ya que sospechaba que podía ser una intoxicación. Mandé las fotos de mis piernas a mi prima, que es médico y me recomendó que fuese inmediatamente médico. Me dijo que podía ser una enfermedad que se llama Vasculitis, que es incurable, pero puede tratarse. Volví al hospital y estaba vez estaba otra doctora. Le dije el posible diagnóstico que me había dado mi prima y me dijo que efectivamente podía ser aquella enfermedad. Me quedé 6 días en el hospital tratándome hasta que las manchas se fueron aclarando poco a poco. La vasculitis es una enfermedad autoinmune incurable. Puede ser peligrosa. Para mí esto significó un golpe muy grande, entendí muchas cosas de golpe. Las cosas que cambian de un segundo para otro.

Tenía que vivir el resto de mi vida con aquella enfermedad. No sabía cuánto sería el resto de mi vida. He tenido muchas secuelas desde entonces: dolor en las articulaciones, cansancio, dolores de cabeza incapacitantes, problemas gástricos. Leer me ha ayudado a sanar, a desconectarme de mis tragedia diarias a imaginar mundos felices que podrían ser los míos. 

Dos años después mi marido tuvo dos embolias pulmonares y estuvo a punto de morir. La experiencia de tener que acompañarlo cuando creía que iba a morir fue traumática. Tenemos dos hijos pequeños, no somos viejos. Por qué. Supongo que todos vivimos traumas semejantes a lo largo de nuestras vidas. Pero repito, leer, mirar las perspectivas de otras historias ha sido para mí una especie de salvación. Yo nunca he pensado que he sido una ganadora. Siempre me he preparado para el temporal. 

 Viviendo otras vidas, hurgando en los sentimientos de personajes puedo darme cuenta de que a pesar de todo mi vida es valiosa, tiene un sentido.

NO me imagino ahora mismo sobrevivir a un día de trabajo lleno de humillaciones y regaños sin solazarme en una historia llena de tragedias o alegrías. La vida de los otros produce una catarsis necesaria, el alma humana no quiere sentirse sola.Ya dijo esto Aristóteles hace muchos años. 

Ser inmigrante puede llegar a ser una tragedia llevable.

No sé cuáles son las últimas palabras de los inmigrantes al morir...

Me pregunto si dicen... 

"Nunca debí de haberme ido"

o "Valió la pena"

De cualquier forma esa tragedia de vivir una vida, que es un espejo o una copia mala de tu propia vida en tu país de origen es mucho más sobrellevable con los libros. 


6.01.2019

Este año

Este año mi marido tuvo dos embolias pulmonares y una trombosis. Estuvo a punto de morir, igual que yo el año pasado.
Cuando lo miraba en esa cama en el hospital, sin poder hablar, con montones de cables, con humor de perros y despontricándome a mí por estar postrado en la unidad de cuidados intesivos de cardiología al lado de muchísimos ancianos de 80 años, me pregunté realmente por qué habíamos tenido tantas crisis.
Había gritado durante muchos años por ridiculeses del tipo: no hemos comprado pan, llegamos 5 minutos tarde, nos perdimos la reunión de padres que hablaba de cómo queríamos el Kindergarten del futuro.
Allí, en ese hospital, solo podía llorar, pensando en el abismo posible, el abismo era infinito, el dolor era como un cubo de basura de paredes negras sin bolsa, sin fondo, anclado en el justo centro de la tierra. Podía ocurrir, era cierto, pero no sucedió.
Ahora está mejor que yo, que me mato en las complicaciones cotidianas de mi trabajo. Mi jefa de pronto se queja porque no puedo estar en dos sitios a la vez, o porque los niños  se portaron mal en mi presencia mía. Porque los dejo expresarse, porque pienso en mi misma cuando era niña. En realidad son niños, no los quiero juzgar.
A veces me siento rebasada por su conducta. Pero no hay nada más. Es mejor hablar con ellos, preguntarles por qué sienten lo que sienten. No sé, es lo que veo lógico.
Nicolas sacó malas notas. Pienso que debe esforzarse más, pero es que después de dos embolias pulmonares y ese profundo cubo de basura ¿qué es realmente un mal examen? ¿Qué significa si lo castigo, si lo hago sentir inferior a sus compañeros que salieron bien? ¿Para qué remarcarle sus defectos?
Hablé con él: Le dije, vamos a practicar más.
Él: hago lo que puedo.
Yo: ¿Cuánto tiempo tienes para hacer un poco más?
Él: No me apetece.
Yo: buscaremos una forma.

Y aquí estoy buscando la forma. La educación es difícil, o fácil, supongo que debe ser divertida, al fin y al cabo...¿Qué significa equivocarme y probar de nuevo ante esas trombosis?

5.26.2019

Té helado.

Hoy me acosté en la cama todo el día.

Después de estas semanas de locura en el trabajo, donde me apetece realmente mandarlo todo a la mierda.

Mi marido se llevó a los niños todo el día. Me he quedado sola en casa. No tengo que trabajar, no tengo que vestirme, no tengo que cocinar, no tengo que buscar a ningún niño a ninguna parte. Probablemente soy una de las pocas privilegiadas en el mundo que durante un día domingo se puede dar el lujo de quedarse en cama.

Ha sido tan fantástico que me he puesto agua en una jarra, hace un poco de calor, he cortado unas rodajas de limón y he sacado los pocos escuálidos cubos de hielo que quedaban en el frigorífico. Los puse en la jarra y pasada una hora me eché té. Sabe bien. Es una sensación refrescante sentir el agua ni dulce pero con sabor a té correr por mi garganta.

Quizás me he vuelto loca después de tanto tiempo de escribir y venir a decir estas tonterías. Pero creo que cuando luchas el día a día son estas tonterías las que te salvan realmente la parte.

Me alegro de haber tomado hoy ese té helado.


2.03.2019

un espejo

Se me antoja todo lo que he escrito aqui tan diferente a lo que soy ahora.
Busco libros sobre inmigrantes amargados y frustrados con su vida.
Estoy leyendo unos 5 libros sobre la estupidez de la excesiva burocracia, los desechos humanos (que vienen a ser los refugiados, asi los define el libro); Simone de Beauvoir, un libro de como entender el cerebro del nino y como inventar juegos para ninos de edad escolar, otro sobre un marinero que ya no recuerdo.
Mi disposicion de tiempo libre es tan escasa que ultimamente solo veo portadas de libros, titulos y autores. Me he dado cuenta que cada vez mas libros tienen Cup Cakes y flores en sus portadas.
Vaya.

Maduro parece un Wackelzähne, lo que traducido al espanol viene a ser como un diente flojo que se mueve y tambalea pero sigue alli.

Mi padre llego de Venezuela y parece un esqueleto. Intento darle magdalenas, yogures grasos, mucha mantequilla, pero ha perdido hasta el apetito.

Pronto tendre una prueba practica muy importante, soy una practicante Auszubildende con 40 anos.

Que viva la resistencia. 

9.27.2018

Alenamia entre bastidores, crónica de una inmigrante

Tengo 7 años en Alemania.

Mi única amiga que habla alemán como nativa tiene 50 años.

Tenía una profesión de licenciada en letras y educación, también estudié psicología y trabajé con adolescentes antes de venir aquí.

Todo lo que antes mencioné, no fue reconocido. Tras múltiples intentos creyéndome que era alguien con estudios, llegué un poco tarde a la conclusión de que el único trabajo que podía desempeñar era el de señora de la limpieza.

Vine con un bebé de cinco meses y lo llevaba a los cursos de idiomas donde había una especie de cuidados para los hijos de las inmigrantes que estaban en el curso.

No sabía ni siquiera decir una frase en alemán cuando llegué aquí.

El primer año fue muy duro y con el tiempo desarrollé depresión y ansiedad porque me sentía muy sola. Tuve muchísimos ataques de pánico y hasta visité al psiquiatra.

Tuve mi segundo hijo aquí y la atención médica es eficiente, pero no puedo decir que hayan sido perfectos, ya que se equivocaron en varios diagnósticos.

La gente es muy educada, te dicen "Hallo, guten Tag", pero nada más.

La puntualidad es un deporte nacional, siempre tienes que llegar temprano, pero también esperas que los otros lleguen temprano, no pierdes el tiempo esperando a nadie.

La palabra vale mucho. Si te dicen "Voy a hacer esto", realmente lo hacen. Si tú dices "Voy a hacer esto" realmente esperan que lo hagas.

Hay muchas panaderías y se puede engordar muy fácilmente.

Las parejas con hijos reciben una contribución de 180 euros mensuales por cada niño.

Los alquileres son muy caros, es difícil encontrar una casa y comprar una (casi imposible).

Los domingos no hay nadie en la calle, pero a la gente le gusta desayunar en biffets donde hay de todo.

En primavera todo es muy verde.

El transporte funciona pero es caro.

Los alemanes son muy exigentes con su idioma, da igual que creas que estas hablando mucho mejor que antes, ellos no te alabarán, al contrario, te dirán "sigue mejorando".

Les va mucho esto de reflexionar después del trabajo hecho.

Dos años después del nacimiento de mi hijo pequeño, decidí hacer un Ausbildung (una formación profesional).

Me decidí por educadora infantil porque había estudiado educación.

Pasé dos años en la escuela de Educadoras, conocí gente muy amable y gente que no lo era tanto.

Los profesores en su mayorías eran personas respetuosas y encantadoras.

Tuve experiencias difíciles, pero también muy hermosas en mi prácticas de educadora. Conocí gente realmente maravillosa.

Ahora trabajo en otro Kinder, gano 900 euros al mes porque estoy de prácticas y mi actual jefe y asesor me hace la vida imposible.

Decidí cambiar de trabajo, los alemanes no se van con sentimentalismos.

Soy muy sensible y me afecta mucho la sinceridad alemana, creo que dentro de todo la paso mal por ese puento.

Considero que la educación está bien. Pero no es la mejor del mundo. Creo que en todas partes del mundo el que paga mucho dinero y viene de un hogar culto tiene una mejor educación ( es así de injusto).

Las carreteras funcionan y las salchichas y las cervezas son realmente buenas.

La música en alemán no me gusta.

Solo empiezas a sentirte cómodo cuando hablas bien el idioma y eso tarda mucho tiempo.

Ahora mismo me considero una persona con muchas experiencias profundas, creo que soy mejor que antes, pero si me preguntasen si lo volvería a hacer, diría que no.






7.16.2018

Instagram y yo

Hace tiempo que no escribía.

Siempre empiezo igual...yaaaa deja la cantaleta, chica, que si escribías que si no...¿A quién le importa?

Bueno, me meto en instragram como si veo la Hola o esas revistas superficiales, sigo a un montón de famosos ,superficial,  a posta, conste, porque meterme en aguas profundas me causa una desesperanza y un pánico enormes.

Desde que llegué a Alemania he pasado por muy duras etapas en donde me daban ataques de ansiedad casi constantes. Visité un montón de médicos que no entendía, me metí en proyectos que no llegaron a ningún lado y luego busqué ayuda psicológica , empecé de cero a estudiar. Todo es muy cortito escribirlo en a ver...4 líneas, el agua que pasó por todas estas palabras, el duelo que supone hacerse viejo siendo emigrante sin conocer el idioma es una cosa muy grande, muy grande, pobre....ya, no me voy a quejar, vale? que pude salir de Venezuela.
He aprendido un montón, me he leído como 500 libros sobre ansiedad, visito a mi psicológa cada mes y me he vuelto más objetiva a la hora de resolver los problemas.

El caso es que evito (esto no lo supero) meterme en el lado profundo, ese donde pasan cosas gordas, graves, donde se piensa en este irremediable pasar del tiempo. Así que vuelo directo a Instagram ( ni siquiera sabía cómo se escribía), veo las fotos donde todos intentan llamar la atención. Veo culos, tetas, bocas que se fruncen para parecer más gruesas (lo probé yo misma, es sexy). No tengo la boca tan gordita para fruncirla, pero hago el intento, asi...

Pero vengo de vuelta, babys. Creo que en etapas de duelo, donde no puedes ir a tu tierra, donde ves a tu gente cada vez más delgada y sabes que esa gente que quisiste, que te acompano en tu niñez, permanece allí, están secuestrados, y yo en este Deutschland... ¿Sabes qué? los veo como corderos, inocentes,  corderos que saben tienen un fiero animal que los vigila y los matará en algún momento, porque no podrán enfermar, ni vivir cualquier vicisitud sin permanecer absolutamente desamparados.

Los ancianos, los pobres desesperados caminando a través de la frontera, los ninos que no quiero ver,  para qué, el mundo es así, por Dios.

No quiero mirar, he sufrido mucho ya todo esto. Me darían 35 ataques más si sigo recreándome en esto. Ayudar...
¿Qué puedo hacer yo?

....
plata
escribir panfletos
irme a luchar allí (tengo dos hijos, no lo haré porque amo a mis hijos, no iré)

Vuelvo a Instagram, una chica en biquini disfruta de la playa y se echa un bronceador que cuesta aproximadamente 20 salarios mínimos en Venezuela.


Yo solo he podido empezar de cero con el propósito de poder ir nadando contra la corriente de la tristeza, evadiendo y comiendo flores.

Me canso a veces de tanta foto,  y tantas casas rosa pastel-turquesa, helechos-carassexys.


Por cierto. Me gradué.

Terminé mi grado de maestra en Alemania.

Creo que esta foto la podría poner en Instagram

1.18.2018

Yo y la vasculitis

El por qué me juego todos los días la vida en este país de mierda al que emigré.

Resulta que todos los inmigrantes, por mucho que nos creamos que somos la hostia, nos llega a molestar el país donde caímos. Vamos, seamos sinceros, ¿a quién le interesa emigrar? si, que experiencia tan maravillosa, llena de enseñanzas (farsa). Emigrar es un paquete chileno porque el mundo está lleno de etnocéntricos, es decir, gente a la que solo le importan sus narices, sus canciones, sus chistes y sus acentos.  Todo este rollo de intercambio de culturas y felicidad de aperturas es lindo, pero no real. Todo inmigrante se enfrenta con cierto rechazo y cierto deber de acomodación que procura acomodarse al nuevo país renunciando a tu niñez y a tus canciones, bla , bla , bla.


El alemán para gente bruta como yo, es un martirio. Yo no consigo entenderlo del todo, lo escribo mal y lo hablo peor que un marginal sin estudios. Aún así, tengo que confesar  que la vida sigue y hay que comprar el pan, intentar socializar ( a mi me resultado imposible), que te ingresen todos los días una nómina a la cuenta. 

Reconozco el error de vivir aquí, pero no queda más remedio que resignarse, aceptar la mierda gris , y hoy, por cierto, hizo otro día gris. 

Con el pasar de los años, no sé cómo calificar mi relación con los alemanes. Creo que son panas de una manera superficial, cuando los escarbas un poco no son panas tuyos, porque la verdad es que son muy individualistas y ya tienen su círculo de amigos, 3 a lo sumo, no fuiste tú. Pocas veces ves a un alemán pidiéndote clemencia y rogando por tu amistad.  Quien me diga que sí, y que ha conseguido la proeza de los deseos de Roberto Carlos, que me llame, quiero la receta. 

Así que nos valemos de las marramucias y autoengaños más elaborados para convencernos de que estamos muy felices en este país. Pero no es así…no, señor, ¿cómo te puedes sentir feliz hablando peor que el analfabeto con menos luces, después de haberte pasado años estudiando? ¿a quién se le ocurre?  

***
He medido mis pulsaciones después de ponerme a escribir este párrafo y han bajado en cuatro, y eso que estoy hablando de un asunto que me produce una arrechera descomunal. 

El 24 de diciembre, mientras cocinaba la ensalada de navidad me vi por casualidad las piernas. Tenía unas enormes manchas rojas. Fui a urgencias tres veces sin que los pedantes médicos alemanes dieran con la causa. Me mandaron antialérgicos y tan campantes. Una dra. rusa se asustó y pensó (con razón) que era algo serio. Fui tres dos veces más a la clínica de la piel, hasta que finalmente me diagnosticaron. Mi prima, dra. venezolana de un país tercenmundista ya me había dicho el diagnóstico con solo ver la foto de wasap. 

Pasé en el hospital 6 días. Fue una experiencia que aún no logro aprehender con palabras. Quiero escribirla para dejarla atrás. Porque me gustaría describir lo que siente una persona cuando le dan un diagnóstico de algo serio. Afortunadamente mi cuerpo se ha recuperado estupendamente y ahora solo me quedan algunas secuelas que espero se vayan (mis manos tiemblan, cansancio extremo). 

La vasculitis es una enfermedad que se controla con corticoides, pero tiene que controlarse. Aun siendo yo la persona más miedosa del mundo, pude afrontar todo esto con cierta enteresa y dignidad. Acepté mi destino y en este momento doy gracias que las cosas malas ocurren, ahora mismo, me siento más poderosa, más grande.
En el fondo, todo es cuestión de dar un paso, y otro.

Transitar el camino. Aún cuando sea un infierno, carajo. 
El estrés de un país como este ha hecho que mi cuerpo haya reventado. Sinceramente hay que llenarse de piedras por dentro, tirarselas a cualquiera que se meta con nosotros, a la mínima, sin contemplaciones. El cuerpo no tiene derecho a reventar, no ,no. 

8.26.2017

Alice. Milena Agus.

Me encantan las novelas que transcurren en Italia. Creo que una de las novelas que más he disfrutado de todas las que he leído ha sido "La conciencia de Zeno" de Italo Svevo, y los cuentos de Stefano Benni en ese libro prodigioso "El bar en el fondo del Mar" que fue editado por Seix Barral y que curiosamente ahora es casi imposible de encontrar su traducción al castellano.

Tal vez por esa nostalgia de vivir en Italia sin poder es que leo las novelas italianas transportándome abolutamente a la Toscana, Roma, Florencia o pequeños pueblos costeros en donde por supuesto, mataría por visitar.

Esta vez quise empezar Alice de una escritora que yo no conocía pero que  me atrajo porque estaba editada por Alfaguara y como estoy de vacaciones y he pasado un año muy duro, me dije a mí misma"Adelante, leámosla, aparte, transcurre en Italia...donde por los momentos, no puedes viajar".

Sinopsis:

Alice, una muchacha frágil, marcada por una tragedia familiar tiene que afrontar una niñez difícil. Cuando se presenta el momento de irse a estudiar a la universidad decide irse a vivir a Cagliari, la ciudad  Serdeña donde su familia tiene un apartamento. En ese eidificio la muchacha estrecha relación con sus vecinos (El de arriba, un violinista, Mister Johnson, la de abajo, Anna, una mujer pobre, trabajadora y algo ingenua). Las relaciones entre los tres apartamentos se van estrechando, profundizando y afianzando hasta hacer sentir a Alice a la gente de su edificio como miembros de su propia familia.  Así mismo van llegando nuevos personajes (todos familia de los de arriba o los de abajo). En el medio Alice, quien enamorada del hijo de Mister Johnson, narra las pericpecias y cotidianidades de sus enredos, traumas y obsesiones.

Apreciación:

Es un libro ligero, para pasar la tarde sin complicarse mucho y aunque los personajes son perfilados entrañablemente y el ambiente respira cortesía, camaradería y buen rollo, la novela termina  por quedarse en un recuento plano y a veces caótico de anécdotas y conversaciones sin que termine de tener un final del todo consecuente y bien estructurado.

Para mí depende mucho de qué se busque de esta novela:


  • Si lo que se procura es pasar un rato ameno sin mayores pretensiones, me parece una elección acertada. 



  • Si lo que se busca es leer una novela con cierta profundidad, rotundidad, densidad, gire la esquina de su biblioteca y busque francamente otro libro.


La traducción por momentos es pésima y hay inclusive ciertos errores de imprenta que me parecen inaceptables, aunados a  pasajes innecesarios y algunos seguidos tras otros que no tienen ningún tipo  de continuidad temática y jerárquica.
A pesar de todo el concepto de ingenuidad está muy bien trabajado y la razón son sus personajes cuya frescura y originilidad marcan inclusive el compás de la trama, te dejan como lector un buen sabor de boca, una brisa de optimismo y fe en la especie humana. "Sí, sí, podemos ser buena gente..." "¿o no?"

Yo si tuviese que puntuar esta novela del 1 al 10 le daría probablemente un 6 y nada más.


8.20.2017

Mi lucha. Un hombre enamorado. de Knausgård, Karl Ove

Acabo de terminar este segundo tomo de los 6 libros que componen la obra del noruego Karl Ove Knausgård. Y qué dicícil es a veces encontrar estas letritas que reproducen el alfabeto noruego.
La primera vez que vi la portada del libro fue en una Fcnac y costaba muy caro así que esperé un poco y luego me decidí a comprarla en formato Kindle porque costaba bastante más barato y mis finanzas nunca han sido muy boyantes.

El libro comienza con la odisea de un viaje de una familia del norte de Europa con sus tres hijos. Pero si crees que solo se trata de eso, o de que este viaje representa la aventura de Odiseo, pues no es el camino, aunque quizás sí, y ya explico por qué. Karl Ove Knausgård relata con una frialdad y humor negro lo que ralmente representa una simple excursión de un matrimonio con tres niños pequeños.

Que vaya, que hemos leído  3000.000000000 blogs de madrazas que describen al milimétrico detalle sus aventuras, que tú mismo con amigos intentas aprehender con palabras lo que significa esta simple experiencia, que alguien muy cercano que habla mucho te hace entender con toda clase de anécdotas sus peripecias viajeras. Y no. Jamás te harás una verdadera idea. Pero de pronto, a través de las líneas de Knausgård puedes vivir y comprender  lo que realmente es, porque elige un contraste, y el viaje no es solo un viaje, sino que es el viaje a la casa de unos cercanos amigos, sin hijos. Y esto lo coloco en mayúscula mejor :SIN HIJOS. Él con Linda, su mujer, y sus tres hijos en la casa de Michaela y su marido, otra vez, para qué ahorrar mayúsculas, SIN HIJOS.

El libro completo es un vaivén de descripciones que pueden ser incluso excesivamente cotidianas, pasando por una autoreflexión puntillosa, milimétrica de los contradictorios pensamientos, sentimientos y verdades de un hombre en la mitad de sus treinta, que se muda a otro país (Suecia) y allí ahonda la relación con quien será su segunda esposa y la madre de sus hijos.

Es una novela larga, Anagrama la cuenta con 640 páginas y sin embargo las horas en la que la lees se te hacen ligeras como copos de algodón, suaves como una seda, fluídas como el agua de un arrolluelo. Y es que la novela no se compone de una enrevesada estructura o un lenguaje demasiado denso, se deja llevar y te dejas llevar tú, preguntándote como lector por tus propias miserias matrimoniales, tus dudas como padre y como ser humano que friega el piso, lava los platos y cambia las sábanas: Mi lucha. Un hombre enamorado es la imagen de la vida, del tiempo y de la reflexión que hay detrás de todos nosotros.

Aprendí sobre las diferencias entre Suecia y Noruega y por qué, según la visión de Knausgård, los noruegos son más salvajes que los Suecos. Me quedaron ganas de visitar Suecia o los fiordos noruegos, de que viniese la navidad y de leer otra vez a Dostoieky. Me quedé un poco huérfana al terminar, como si esas personas a quien el noruego había descrito tan íntimamente las hubiese conocido yo realmente y de verdad (sabiendo que todo aquello era real y no ficción) hubiesen formado parte de mi propia realidad y no de la ficción de mi vida, esa en la que leo cosas que no me sucederán o donde me identifico con gente que no conoceré.

Pero tal vez es por eso que tuve ese sentimiento de orfandad al terminarla, porque sí, las cosas que describe y en las que ahonda Knausgård son mi vida, la de todos nosotros que lo leemos, el espejo en el que nos vemos no de manera extraordinaria tras una intensa experiencia, sino el de las noches de cansancio en donde mandamos cotidianamente al mundo entero a la mierda. 

¿Cómo conseguir trabajo en Alemania?

Hola, Escribo este post porque creo que ahora mismo con el coronavirus hay mucha gente en situación desesperada, buscando trabajo.  Supongo ...