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Mi casa

foto hecha por N. Pérez Bahía de Mochima, Edo. Sucre, Venezuela. No sé cuál es mi casa, a menudo pienso que esta, en Madrid, sin embargo, nos sentimos tan solos, tan ajenos a veces, que entonces aparece el impulso inconsciente que me dice que mi casa está allá, cerca de la playa, que es la casa en la que viven mis padres, a la que siempre pertenecí. Ahora tengo una panza de 6 meses de longitud y es muy grande, me cuesta moverme. Tengo los impulsos contradictorios de pensar que mi pequeño que no ha nacido va nacer aquí, en este sitio y que esta será su casa, pero no la mía. Cuesta mucho pensar en las distintas realidades probables que hubiéramos podido vivir, como en el cuento de Borges de Jardín de los senderos que se bifurcan . A veces no es bueno pensar tanto, de cualquier forma, mi casa es esta, siempre es la que ocupas.

Cómo se enseña literaura en España

Nota: En la foto, Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad de Madrid visitando una escuela. No sé si les he contado que estoy haciendo un máster infernal aquí en España en la Universidad Complutense. A pesar de tener dos años de experiencia en mi país nadie me contrataba así que decidí hacer un máster del profesorado, que antes era una cosita de nada, un niñito pequeño que se llamaba CAP. Lo que hasta hace un año representaba un saludo a la bandera, un "Si te he visto no me acuerdo de tres meses, 300 euros y 300 horas hipotéticas" ahora es nada más y nada menos que un máster oficial de aproximadamente 2500 horas de trabajo en apenas escasos nueve meses. Mi vida se ha transformado desde que empecé en un hacertrabajosinútiles.com sobre cosas que pudiste haber pensado en la tranquilidad del baño, o la ducha, o en un viaje largo y aburrido, sin necesidad de tener que perder tu tiempo (porque la vida es tan corta, señores) leyendo aburridísimas y escuetas lecturas sobre educa...

¿Debemos algunas personas salirnos del facebook?

No podía dejar de saludar y pasar por aquí, al fin y al cabo, la internet me quita el poco tiempo que tengo para concentrarme. Hoy he leído un artículo interesante que les recomiendo pincha aquí y trata sobre cómo la información sobrecargada de la internet nos está haciendo perder el norte de la concentración en cosas en las que no bastan unos breves segundos de lectura. He pensado en salir del facebook, lo pienso al menos una vez a la semana, pero finalmente siempre sucumbo y vuelvo a entrar para enterarme de esas fotos (llenas de cotidianidad) de mis contactos. Si me pongo a analizar qué he sacado de facebook, probablemente no tenga ninguna respuesta en limpio, nadie me ha aportado nada interesante y me empiezo a cansar de ver a la misma gente poniendo mensajes que circundan sobre lo mismo. Es un pesimismo, ya sé, pero creo que facebook para mi es una máquina diabólica que me quita al menos media hora de mi tiempo. Lo sigo pensando y supongo que es probable que termine permaneciendo...

Lo que pienso de los españoles y de los venezolanos

No sé realmente qué tal la pasan el resto de los inmigrantes del mundo, pero yo, a pesar de todo lo bueno que tengo, la estoy maltripeando a medida que pasan los años y yo sigo del otro lado de la orilla. No sé si este sentimiento de transitoriedad incómoda dure para siempre. Hay veces que me desespero, porque siento que me hace tanta falta hablar con mis padres, abrazarlos, al menos, y no puedo. La vida del inmigrante se teje con unos estambres de nostalgia e impotencia. No sé si esto sea igual para todas las personas que viven y sienten fuera de su tierra, para mí, se hace un poco más difícil porque entiendo que probablemente no haya posibilidad de regresar. Me gustaría hablar con aquellas personas que emigraron a otro país a partir los años sesenta, preguntarles qué se siente. Pero yo sé qué se siente, solo quiero espejarme, cuadrarme y verme con forma, sin distorsión desde el otro. Siento el miedo y un poco de rabia por entender secretamente que ese país de donde vengo es un patu...

Por qué la fonética

De pronto me vi hace algunos meses con libro muy viejo de fonética. No es que me interesasen mucho las categorías en las cuales se clasifican los sonidos, no, la cosa es que necesitaba desesperadamente a través de ese capítulo componer a mi distraída memoria. Hace cinco años, lo recuerdo como si fuera hoy, que contrariedad, estudié fonética; me gustaba, he de aceptarlo, podía hacer transcripciones, clasificar cualquier sonido, hablar de diferencias, ahora, sin tener una certeza de porqué ocurrió ese borrón absoluto, me he visto ante el capítulo sin saber porqué son un montón de símbolos ininteligibles para mi. Creo que entener fonética en parte es como meterse en el solfeo, saber como se manejan estas notas que en realidad son letras y representan sonidos, conseguir identificar porqué nos diferenciamos de los demás al pronunciarlas, porque el sonido puede ser capaz de ser representado de una forma u otra, porqué las palabras son música, y son únicas. En este caso vuelvo otra vez sobre ...

Carta de quejas