Durante mucho sufrí bastante. Me comía mucho la cabeza, pensaba en las reacciones quelas personas tenían hacia mí. Muchas veces no estaba contenta con cómo el mundo me veía. Me sentía pequeña, ensimismada. Me entristecía con frecuencia. El año 2017, concretamente el día de navidad, descubrí que mis piernas estaban rojas como la sangre. Decidí ir al hospital. La doctora que me vio se horrorizó. Me dijo que lo que tenía era grave y me mandó a la clínica dermatológica. En la clínica , un doctor novato vio mis piernas con horror, grandes manchas rojas y moradas cubrían mi piel. Estaba muy débil. El doctor no podía hacerme exámenes porque era navidad y me mandó a mi casa con una prescripción de un antialérgico, ya que sospechaba que podía ser una intoxicación. Mandé las fotos de mis piernas a mi prima, que es médico y me recomendó que fuese inmediatamente médico. Me dijo que podía ser una enfermedad que se llama Vasculitis, que es incurable, pero puede tratarse. Volví al hospital y est...
Desde el 2006 abrí este blog. Lo he dejado y he vuelto, es como un familiar querido, existía antes de mis hijos. Escribiré reseñas de libros aquí porque con el tiempo me he dado cuenta del poder sanatorio y pacificador de los libros en mi vida. Si puedo ayudar a otros a recomendar lecturas, podré decir que algo ha valido la pena del esfuerzo de escribir y colgar cosas.