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Por un camino de flores

Es importante pasar revista de las cosas aprendidas. Hoy trataba de aprenderme unas palabras de otro idioma y entonces recordé que una buena regla memotécnica podía ser asociar estas nuevas palabras (que no se parecen en nada a mi idioma materno) con mi vida. Busqué y repasé, anduve por corredores, pasillos, zaguanes, descubrí que mi vida poco tenía de emocionante y que curiosamente había olvidado casi todo lo que me había ocurrido en mis tiempos de adolescencia y juventud. No sé si fueron buenos o malos pero los momentos más vívidos para mi recuerdo son los de mi infancia, más específicamente, aquellos que pasé con mi abuela materna en mis vacaciones de coclegio. (**) La infancia no sé si es importante o lo es todo, no me quiero poner freudiana pero suspongo que la mía define mucho lo que soy. (**) Me pregunto cómo sería la infancia de aquellos que de adultos creen que son los reyes del universo, se la saben todas, tienen la verdad absoluta, la verdad no es Dios, son ellos porque est...

la contradicción

Cuando un violín hace ruido, y la cuerda se tensa, y entonces se prolonga durante mucho tiempo un ahogado chillido, un pellizco al tímpano, el estiramiento imposible del cuerpo, la disfonía.Así creo que muchas veces el dolor físico y espiritual de la soledad de muchas cosas hacen que muchos se comporten en contradicción con su sentido del desprecio. En el hondo y oscuro lecho del corazón, donde descansan las pasiones, se albergan entonces los resentimientos. Despreciamos a los ángeles y a los demonios, cortamos las cabezas de los niños, empieza entonces a cocinarse en nosotros cierta maldad. Andamos así por la calle,con una bolsa de cuero cosida a nuestra piel, de nuestro mismo color, nadie sabe que la llevamos, allí se conservan refrigeradas las municiones de contradicciones, dispuestas a rescatarnos noblemente ante el contacto con el otro, igual de opaco y cansino que nosotros, con la misma bolsa,o distinta, pegada al cuerpo, lista, presta, esperando solo la señal que marca el ataque...

A guarda

La semana pasada estuve en Oporto, la verdad no tenía una idea específica de Portugal, su cultura, sus costumbres. Había escuchado a mi abuela hablar bien y mal de los portugueses. Ella vivió en Portugal un año en los tiempos de la guerra civil española, en medio de unas condiciones muy difíciles de hambre, necesidad y premura por conseguir el pan. Sus relatos orales siempre estaban acompañados por gestos obscenos y divertidos, dramáticos en extremo. Su histrionismo supongo provino de los muchos oficios y las acomodaticias adaptaciones vividas, supongo que cuando se acumulan muchos días de supervivencia, la gente desarrolla unos reflejos adicionales de respuesta, el carácter cambia para siempre, el mundo y la vida misma con sus placeres normales se vuelven más secundarios. Sus tiempos ,está claro, fueron turbulentos, mísera entre los míseros españoles que tenían que acostumbrarse a un país devastado por el egoísmo de unos pocos, el poder desmedido y la violencia fanática. Mi abuela tuv...

vuelta

A todas las personas que me han leído pido mil disculpas por no haber estado aquí. Mi blog ha decaído porque a veces estamos así, con pocas cosas que decir. Siento que mi vida se vuelve menos profunda, soy más simple y eso resuelve muchos problemas. saludte

solo recomendar

He estado leyendo un libro de viajes de Cees Nooteboom, y ahora que leo su nombre, pareciera que las vocales que lo componen se prolongaran como un eco escurridizo, que finalmente se pierde en una nube de polvo. Un fragmento: " Lo que en cualquier otro lugar era un sistema bipartidista, aquí era una lucha con veneno, mentiras, perjurios, difamaciones, escándalos. Los periódicos se tenían cogidos del cuello los unos a los otros, los jueces eran parte, el dinero fluía por cloacas subterráneas y, al mismo tiempo, todo era un teatro, ópera bufa: directores de periódico filmados con ropa interior femenina, el Estado como secuestrador fallido, ministros que eran juzgados pero que nunca acabarían en la cárcel. Era el gran guiñol, algo que siempre había formado parte del país, una adicción de la que uno sólo podía liberarse con dificultad, mientras que todo el mundo ya estaba harto. Los problemas reales se encontraban en otro lugar, en un pequeño grupo de enconados asesinos que dominaban ...

Baterbly el escribiente (escribo sin enmiendas)

Hace unos días leí ese cuento de Melville, tan kafkiano, Baterbly el escribiente. En un principio no tenía muchas expectativas de terminarlo, lo había visto de reojo en una edición de textos paralelos que sacó la editorial Turner, la edición en cuestión la compré el año pasado, en aquella tarde lluviosa en Madrid, en la cual yo en medio de mi tesis, en mi punto más álgido de conclusiones sobre la novela "La nieve del almirante" de Álvaro Mutis, decidí ir a pesar del torrencial aguacero a la Casa de América a ver al autor que daría una conferencia rarísima a sus respetables 85 años. Emocionada me presento con los libros, deseosa de ver a Mutis estampar su firma en ellos (si aquello era posible) y cuando asomo la cabeza por el recinto, veo que no había movimiento de ninguna cosa. Entonces doy la vuelta, vuelvo a dar la vuelta a la casa y me decido a preguntar con verguenza de parecer tan tonta y entonces voy a la taquilla y la de la taquilla me dice que no va a venir Alvaro Mut...

Nataniel Hawthorn

Creo que era de Nataniel Hawthrn ese cuento tan inquietante, "El huésped ambicioso" últimamente los recuerdo tan intensamente, entonces las cosas dejan de tener importancia.