Ir al contenido principal

vuelta

A todas las personas que me han leído pido mil disculpas por no haber estado aquí. Mi blog ha decaído porque a veces estamos así, con pocas cosas que decir. Siento que mi vida se vuelve menos profunda, soy más simple y eso resuelve muchos problemas.

saludte

Comentarios

Belén dijo…
Bueno, es que mantener el blog cuesta y hay altibajos :)

Besicos
El zancudo dijo…
Animo todavia se sufre por ansiedad y tocara aguantar hasta que tus berrinchudos dedos cuelguen algo nuevo. Abrazos del Zancudo. Angelito.
Anónimo dijo…
No eres más simple, Mari, estás viviendo nuevas cosas y eso te hará más sabia.
Tu lector,
J.
Ophir Alviárez dijo…
Vida, si, eso se llama vida y no le cierres la puerta...Igual se te espera, se te extraña, niña.

Abrazos!

OA
ya belen, animo y escribe! que libera el alma. Saludos desde argentina.

Entradas más populares de este blog

Normal

Me he estado preguntando últimamente qué es realmente ser normal. La campana de Gauss no pudo explicarme. Si yo soy normal (esto es un ejemplo) no puedo ser pureza normal porque ser pureza normal es estar metida en la barriga de la campana en todas las variables posibles que pueden definirme, entonces dudo que yo sea normal (esto es parte del mismo ejemplo). La normalidad, según mi humilde criterio, va de la mano del aburrimiento y el aburrimiento es lo más gris, uniforme y castigador que hay. Prefiero entonces no ser normal absolutamente; sin embargo, si tuviera que esperar a alguien que me haga compañía preferiría que lo fuera. La normalidad es predictiva, y en el fondo, aunque nos cueste aceptarlo, a nosotros, sí, también a mí (y aquí soy normal) no nos gusta sobresaltarnos con cosas anormales. Las cosas anormales causan incertidumbre y la incertidumbre continuada es una desdicha (al menos para la gente normal en este tema). Lo anormal tiene algo de divertido, desastroso y siniest...

La Mancha De Púrpura de Ramon Lopez Velarde

Poema La Mancha De Púrpura de Ramon Lopez Velarde Me impongo la costosa penitencia de no mirarte en días y días, porque mis ojos cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia como si naufragasen en un golfo de púrpura, de melodía y de vehemencia. Pasa el lunes, y el martes, y el miércoles… Yo sufro tu eclipse, ¡oh creatura solar!, mas en mi duelo el afán de mirarte se dilata como una profecía; se descorre cual velo paulatino; se acendra como miel; se aquilata como la entraña de las piedras finas; y se aguza como el llavín de la celda de amor de un monasterio en ruinas. Tú no sabes la dicha refinada que hay en huirte, que hay en el furtivo gozo de adorarte furtivamente, de cortejarte más allá de la sombra, de bajarse el embozo una vez por semana, y exponer las pupilas, en un minuto fraudulento, a la mancha de púrpura de tu deslumbramiento. En el bosque de amor, soy cazador furtivo; te acecho entre dormidos y tupidos follajes, como se acecha un ave fúlgida; y de estos viajes por la e...

Las "haches" rupestres

He estado un poco falta de inspiración, mis lecturas sólo se han remitido a fijar de manera sólida e indeleble esas interminables reglas de ortografía que la Real Academia Española con tanto esmero nos ofrece “cada año”. Digo cada año porque es que son realmente una pesadilla todas esas normas mutables de acentos, comas, palabritas escritas con b/v, c/s/z, h, g/j, etc. Cualquier mortal que intente creer---ilusamente--- que logrará de buenas a primeras saberse todas las acepciones con todas sus excepciones está muy equivocado. Cada uso de duplas o tríos de letras tiene sus singularidades y no es una, son varias. Aparte de esto cada regla de signo de puntuación también tiene subusos y amalgamados que terminan resultando una absoluta confusión mental para quien los lee. Bastaría entonces tener una mente prodigiosa para poder manejar de manera maquinal (recitando con cada uso, cada razón de acentuación, cada porqué de la coma, cada distinción de un paréntesis de un guión largo) la...