
He estado un poco falta de inspiración, mis lecturas sólo se han remitido a fijar de manera sólida e indeleble esas interminables reglas de ortografía que la Real Academia Española con tanto esmero nos ofrece “cada año”. Digo cada año porque es que son realmente una pesadilla todas esas normas mutables de acentos, comas, palabritas escritas con b/v, c/s/z, h, g/j, etc.
Cualquier mortal que intente creer---ilusamente--- que logrará de buenas a primeras saberse todas las acepciones con todas sus excepciones está muy equivocado. Cada uso de duplas o tríos de letras tiene sus singularidades y no es una, son varias. Aparte de esto cada regla de signo de puntuación también tiene subusos y amalgamados que terminan resultando una absoluta confusión mental para quien los lee. Bastaría entonces tener una mente prodigiosa para poder manejar de manera maquinal (recitando con cada uso, cada razón de acentuación, cada porqué de la coma, cada distinción de un paréntesis de un guión largo) las reglas de ortografía. Con la práctica y los años, obviamente esto se termina dominando, pero comprendo que para cualquier estudiante promedio termina siendo un verdadero castigo.
Sé que el ilustre escritor ganador del Premio Nobel Gabriel García Márquez abogó porque estas reglas fueran abolidas: porque esas “haches rupestres” terminaran de ser un deber en ciertas palabras, porque esas v/b fueran desterradas en sus diferencias, porque en fin, todas las letras fueran iguales; algo así como un socialismo de la ortografía (jeje). Salieron inmediatamente poderosos detractores, escritores de gran renombre e igual peso, académicos preocupados por no perder su trabajo (enseñando estas reglas fastidiosas que tanto hacen preocupar a quien quiera que no se las sepa). Y bueno, el cuento ya es sabido, a pesar de que era el mismísimo escritor de Cien años de soledad todo quedó absolutamente igual y las reglas de la Real Academia siguieron como siempre; cambiando, quedándose, obstinando y frustrando a tantos y tantos estudiantes de español en el mundo.
Afortunadamente todo quedó así (según mi humilde criterio) porque son necesarias y porque constituyen la base de la estandarización del código español. Sin embargo, en mi corazón, en mis tiernos sueños y en mis deseos más hondos y profundos estoy de acuerdo con Gabo; sí, porque también me parece que a veces tanta perfección, esmero y cuidado por las formas del lenguaje hacen de él un mamotreto acartonado, como un muñeco de torta, que muchas veces diluye la esencia de lo que se quiere transmitir, de la esencia semántica, del maravilloso poder de comunicación.
Yo siempre fui una vaga y siempre tuve errores ortográficos, lo confieso, y sé que he leído mucho más que muchos amigos que ostentan tener una perfecta ortografía. Pero es que yo nunca le hice caso a la forma en la que estaban escritas las palabras; yo me metía tanto en la historia, vivía tanto con los personajes, lloraba y me alegraba tanto con ellos y con el autor, con su estética y con su belleza literaria, que olvidaba por completo ponerle atención al lugar preciso en el que estaban escritas las comas o la forma en que se escribía la palabra lijane, por ejemplo. Así que sí, me costó mucho, y seguramente tenga que seguir estudiando, poniendo cuidado cada vez que lea---siendo buena chica y buena maestra---porque ni modo que se me vaya a castigar como una hereje por cometer un grosso y fatídico error : Una imprudente falta de ortografía.
Comentarios
Una de mis tareas consiste en corregir textos ajenos, y por supuesto, los míos no pueden tener ni el más mínimo error. Es agotador, a veces. Pero por otra parte me doy cuenta de que no se puede revolucionar la gramática de un día para el otro. Estamos acostumbrados a escribir de determinada manera, aunque nunca lleguemos a dominar todas las reglas gramaticales.
Un abrazo!!
:)
un avrazo. O dos.
Y tu tampoco, felicidad!
Arcángel:
Estoy de acuerdo contigo, no se puede y si no , YO ME QUEDARÍA SIN TRABAJO. Pero es que, entiéndeme: yo me desahogo, imagino que tú también, a veces nos gusta mandar todo a la mierda. Decir: al diablo las reglas, creo que es igual que en la vida, siempre respetándolo todo...la gente se cansa.
No sé si te ha pasado que a veces te gusta escribir sin preocuparte, sin que una condenada regla nos impida decir "ya va, tengo que determe, puse una coma mal, hay un "que" demás. En fin...felicidad para tí también Arcángel, saludotes.
Mira he tenido problemas con la publicación del blog, me sale un mensaje cuando se trata de acceder a él, ¿sabrás como ayudarme?
Saludos
Leonardo.
Pero con el pretexto de "contarme la vida", se me va lo perfecto de la ortografía.
En fin, seguiré poniendo atención.
Abrazos.
No estoy por criminalizar los errores ortográficos, que todas y todos cometemos, pero sí por el máximo respeto a la lengua como patrimonio cultural. Te beso.
Leonardo: He he hecho múltiples intentos infructuosos por entrar a tu blog. No sé qué pasa, la verdad es que me entró una tristeza en el alma pensar que no podría tener a mi disposición tus siempre gratos posts.
Yo supongo que debe ser un asunto de configuración, trata de entrar a la configuración de blog y mira allí qué cosas hay diferentes para que puedas cambiarlas. Te confieso que no sé mucho de estos asuntos, pero por favor ¡No nos dejes! Si no te funciona haz otro, eso sí, mándame por favor tu nueva dirección para cambiar el link.
Vuelvo y repito: ¡No te pierdas!
Clarice: Sí, bueno, yo tengo trastornos de atención, me cuesta mucho fijar el detalle y creo que la ortografía está poblada de ellos. Seguiremos sí, poniéndo atención, escribiendo y tratanto de tener el difícil anhelo de poseer una intachable ortogafría.
Noemí:
Tienes razón, cuando tenemos esto como trabajo hay una gran responsabilidad y tal vez se nos hace un poco odiosa. Sin embargo entiendo que ver una palabra mal escrita en algún anuncio o cartel me hace ponerme tensa. Pero nadie es perfecto, nadie...
Besitos
en fin ... con eso alcanza, no? ja, ja, ja!
un beso, estimada tarántula.
p.d.: es cierto que he estado ausente, pero he vuelto!
Esperamos por la yuda de la gente de Blogger.
Ya que conozco la riqueza del intercambio cultural de los blogger, nunca dejaría de publicar, lo que no quiero es perder mi actual blog.
Un beso desde Caracas.
Por siempre.
Leonardo.
en fin ... y aquí estamos, a veces confundiendo la "b" con la "v".
un beso, querida tarantulilla!
♥
mil disculpas!
un beso!
♥
Oye, te tendré que poner a hacer caligrafías:Un castigo haz de merecer.
No hay rollo, por mí... ya sabes lo que pienso.
Hola Leonardo:
¿Dónde andas? Por lo visto no has podido resolver el problema. QUé pasó??? Si puedes hacer un blog alternativo, mientras, y cuando resuelvas mantienes los dos: no sé, tal vez sea una buena idea.
Siento esto! De verdad
Un beso.
Leonardo.
http://buscandounfinalfeliz.blogspot.com/
No a las jaulas. Decir como sea: dejar que salgan.
besos muchos!
musa
ÉSA ES LA ÚNICA MANERA DE VIVIR PARA MÍ "LEER DIFRUTANDO"
EL DÍA EN QUE DEJE DE ALUCINARME CON CADA OBRA LITERARIA QUE LEA, SERÁ MI FINAL.
Me recuerda cuando en la secundaria, un amigo (era el primer puesto de la clase) me pidió le recomendase una buena novela (yo nunca atendía, sólo leía). Me agarró frío, no sabía qué decirle porque la recontracagó cuando le agregó algo muy particular: “Y por favor que tenga palabras rebuscadas puesto que necesito memorizarlas para el examen de admisión a la universidad”
Lo mandé a la mierda y le dije que la literatura era un placer y si no dejaba de verla como un curso más a meterse en su chip, no merecía leer nada.
Se rió porque nunca me había visto enojarme por algo que a él y al salón le parecía una cojudez . . .
Luego, no ingresó a esa "ansiada universidad". No es broma. Me dio pena, pero yo sí ingresé . . . uuuuuffff . . . y ya termino.
Es otra denominación... pero que maravillosos que son los llamados SEMAS! jaja
Transportan placer a nuestra percepción...verdad?
Muy interesante lo tuyo!!!
Saludos!
Saludos.
Leonardo.
Saludos.
semelokertes marchimundui