
Ya no quiero ser lo que creí quería. Pienso en el aspecto siniestro de los académicos, de los profesores universitarios. Todos pasado el tiempo son recubiertos por un polvillo gris o amarillento, que es imperceptible a sus propios ojos.
Me gustaba más leer literatura sin pensar en lo que la obra implicaba. En la filosofía de su construcción y su forma, no quería entenderla, solo sentirla.
Sin embargo, muchas veces nos convertimos en lo que somos porque al elegir, no sabíamos en realidad los bemoles, las callejuelas, los recovecos que en realidad componían aquella cosa objeto de nuestro deseo.
O tal vez sí, con el tiempo, desde la distancia, todo se ve más glamoroso e ilustre. Tal vez sólo quería aquello que se miraba a través del espejo del tiempo. Cuando nos vamos poniendo viejos nos volvemos más ciegos, empezamos a ver todo desde la distancia, la subjetiva distancia.
Comentarios
Saludos cordiales.
un abrazo
Recuerdas tu época de estudiante de pregrado, cómo qué profesores te gustaría que te recordaran, cuál será el número de asistentes a tu funeral, no nos dejemos contagiar de los profesores universitarios que creen vivir en un olimpo alejados de la realidad nacional que les pertenece, sintiéndose infalibles, alejados de los triunfos, de las derrotas y de los sueños y pesares de sus estudiantes, es el momento de construir academia, de una verdadera academia fortalecida en valores humanos, que deje huella y que en verdad labore por y para el ser humano.
Mil besos y bendiciones para ti mi querida María Inés.
Desde nuestra Venezuela.
Por siempre.
Leonardo.
la gente agena es la que sentira las letras con la idea pura , con el propio sentido.
bueno eso pienso yo
salu..
Y siempre desde diferentes perspectivas (o eso sería lo deseable).
Un beso, Tarántula
¡Exijo una disculpa! Me ha picado justo aquí, debájo del omóplato, y ahora tengo comezón cuando me río, y me duele si respiro con fuerza...Me pregunto: ¿Es grave? ¿Tiene cura? ¿Me transformaré en un ser nostálgico y sutíl, cómo Don Cacho de Pan, o mi vida se llenará de preguntas sin respuestas, cómo le pasó a Don Fede? Tiemblo de solo pensarlo...Por favor, si el antídoto está en tus manos, volveré las veces que haga falta, con tal de conseguirlo. Si no es así, volveré igual, para martirizarte con mis comentarios.
UN ABRAZO LITERARL, (que casi es lateral, de tanto que me duele el costado)
Somos lo que no podemos evitar ser.
Besos.
Al principio desencanta. Luego ayuda a acercarnos.
puede que alí todos sean así,
apolillados como sacerdotes
recuerda que en el trópico la
cosa es diferente
siempre lei las obras ates de cualquier materia o análisis
la virginidad mía y de la obra para mí, la perdemos juntas
besos