
He querido tomar fotos aquí en Madrid pero no tengo ninguna cámara fotográfica. A veces se me han presentado oportunidades inigualables para detener en el tiempo momentos memorables para mi visión; hombres vestidos estrafalariamente con cabellos achiclados y uñas gastadas, mujeres viciosas a flor de piel, deslumbrantes lectores de metro, paisajes encumbrados de hojas sepia, paseantes distinguidos, risas incongruentes, viejos particulares. La cámara no ha estado.
Trato de retener en mi memoria todos estos acontecimientos cotidianos para los madrileños pero nuevos para mi. Es mi extrañamiento dentro de una nueva mecánica cotidiana a la que tengo que acostumbrarme temporalmente. Sé que mi perspectiva y mis deseos de fotografiar con mi memoria ciertas imágenes a medida que pasa el tiempo, conservando ciertas reminiscencias, son absolutamente subjetivos. Son mi lente y mi ojo los que remembran continuamente aquello visto, los que me impulsan a describir a toda esta gente extaña, a tratar de retrarlos tristes, con sus caras somnolentas, con sus millones de putadas encima, es todo esto lo que me obliga a traspasar el tiempo con la escritura. He intentado entonces decirles que he tomado muchas fotografìas en mi mente, sin emargo me quedan miles de variospintos sabores e imàgenes fugaces. entre todo, si hiciera una mescolanza, me quedaría con una sensación sencilla de melancolía matizada con alegría.
ya escogeré una imagen cada tanto para describir, prometo no decepcionar.
Comentarios
Besos,
Vulcano.
espero que antes de irte puedas comprarte una cámara cualquiera, las hay muy económicas, para que además de palabras te lleves algunas imágenes. Y las compartas.
¡Nueve meses! Como un embarazo.
Te deseo que de él nazcan todos tus deseos. besos
Madrid es una trampa mortal, pero amante fiel... Acostumbra a dar más de lo que recibe... Hay un Madriz oculto, indómito, unas grietas extrañas que merece la pena descubrir con tiempo y paciencia. Yo te aconsejaría ver anochecer desde el Parque de Las Vistillas...
Lo mejor que tiene esta polvorienta capital es que en cuanto la pisas, ya te pertenece... ¡y tú a ella!
Bienhallada y que tu estancia aquí sea lo mejor posible.
Guarda todas las imágenes, texturas, olores, sabores y sonidos que puedas...como un bagaje de vida.
Con respecto a la pregunta que me hiciste acerca de la canción interpretada por Edith Piaf, se llama "Non, je ne regrette rien" (No, no me arrepiento de nada).
Un abrazo.
Y si hay algo bueno en Madrid es que lo comenta Kay, necesitas poco para sentirla tuya o que te haga sentir que eres suya.
Besos clic!
Supongo que al final uno se acostumbra a todo y, pasada la euforia, sólo lo que hayas construído en ese lugar es lo que queda, no más wows.
Saludos
pues es cierto hay que cargar encima la cámara
aunque
mis mejores registros son internos
un abrazo