
Recuerdo ahora aquél poema de Rubén Darío, ese dedicado a Margarita Debayle y cómo recibí aquél cuento (poema)desde que era chiquita, y miré mil veces los dibujos que acompañaban a las estrofas; con aquellos trazos firmes, generosos en cantidad, que dibujaban los largos y oscuros cabellos de la princesa Margarita.
Recité muchas veces aquél poema imaginando el palacio de diamantes, la estrella y el prendedor anhelado. Me encantó el bosque del palacio y la corona del rey, pero lo que más me gustó fue el dibujo del mar con las olas rompiendo a los pies de un árbol de uvas de playa, y la alondra sobrevolando el cielo rosado (pues ese era el color del papel de arroz de las páginas del libro).
Ahora vuelvo a leer el poema de Margarita, lo repaso en mi mente y busco en Google las imágenes que pudieran relacionarse con el cuento (poema). Siempre, tomaba como refencia en mi búsqueda a aquellos dibujos hechos con marcador negro punta fina, tan prolijamente presentados, tan rítmicamente acompasando a aquella marcha impuesta por el poema de Rubén Darío.
Les dejo,en ausencia de aquellas hermosas ilustraciones, la foto de la niña a quien fue dedicado este hermoso, maravilloso y fantástico poema, además de una invitación a leerlo entero, en cualquier página, yo, por ahora, me limito a transcribir la primera estrofa: degusten.
Margarita
Margarita, está linda la mar,
y el viento
Ileva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.
Comentarios
Ya lo haré (y será gracias a vos, ya te dije que deberías hacer una antología con tus cien poemas favoritos).
Lindo recordar el encanto de aquellos poemas que leìamos en nuestra infancia.
Seguimos...
Abrazos
G
Deseo que tu estancia en Madrid sea muy enriquecedora. Seguramente que cuando tu estés aquí, yo estaré en Irlanda, pero seguiré visitándote aquí.
En la última entrada de mi blog he dejado algo para ti.
Un saludo,
Vanessa.
a cuento alondra sueños
gracias por traerlo
mis abrazos
Un saludo!