
He leído la novela ganadora del premio Herralde 2006 “La Enfermedad” de Alberto Barrera Tyszka, así que les lanzo esta crítica, que no pretende ser especializada, cuidada, atinada. Parte entonces esta bloguera de tierras cumanesas, de un marco observador y lector muy particular, informal, relajado.
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Por casualidades de la vida la novela llegó a mi biblioteca pero yo nunca había osado leerla; ni siquiera agarrarla por el lomo, hurgar dentro de ella, ojear sus páginas. Vine a mi casa en Cumaná a pasar el fin de semana de la madre y no había traído nada qué leer, así que estaba la novela allí, invitándome. Fueron horas deliciosas de lectura puesto que la novela es verdaderamente corta y suave, su río argumental es liviano y sus constantes situaciones impiden el temido y común aburrimiento por parte del lector.
El argumento es sencillo: un médico, Andrés Miranda, se enfrenta al terrible diagnóstico de la enfermedad terminal de su padre. A partir de esta funesta noticia el protagonista debe sortear una innumerable cantidad de dilemas poblados de dudas, divagaciones éticas y recuerdos del pasado. Se debate entonces entre la verdad ante un paciente (no cualquier paciente) y la mentira placebo que aminore esa terrible carga que significa la enfermedad.
La otra trama importante también se enlaza al protagonista, Andrés Miranda. Un paciente suyo, Ernesto Durán, sufre constantes ataques de pánico que lo han llevado a un estado de ansiedad perenne, en donde cree perder la vida en cualquier momento. Su única esperanza: este médico atento, que lo examinó en un principio hasta que dictaminó su perfecta salud y la inutilidad de posteriores chequeos. Sin embargo, el paciente no entiende, se ofusca y se obsesiona hasta llegar al punto de abrumar al médico llamándole, siguiéndole y mandándole largos y desgarradores emails, que por supuesto, Miranda ni se digna a leer. Es entonces cuando la secretaria de Miranda (que atiende todas las llamadas y correos del paciente obseso), se empieza a introducir en la historia de Durán, a imaginarlo, a fantasear con su existencia e incluso involucrarse hasta el punto de usurpar la identidad de su jefe y contestar ella misma a los emails de Durán.
El desarrollo de la historia, por supuesto, está plagado de anécdotas pasadas del protagonista, recuerdos y sucesos oníricos que están íntimamente relacionados con la tragedia que representa La Enfermedad cercana y el abismo de la muerte de un ser querido.
Desde un punto de vista panorámico la novela retrata de manera muy vívida ese transcurrir del tiempo que irremediablemente lleva a ese estadio antecesor a la muerte. La Enfermedad es pensada, enhebrada en múltiples agujas que terminan construyendo un tapiz verídico y trascendental de un momento tan terrible como esa etapa de la enfermedad terminal.
A excepción de algunos pasajes de experiencias pasadas que me parecen francamente innecesarios, pero que si se piensa, dan un poco de frescura a la invencible amargura del argumento, la novela es estremecedora y cercana al lector; pone sobre la mesa de la narración muchas emociones porque apela a una experiencia inevitable, común a todos los seres humanos: la muerte y la enfermedad. De manera tal que esta ficción que se presenta con palabras sencillas, despojada de oraciones enrevesadas, es sin embargo un libro estremecedor, sobre todo para aquellos que hemos perdido a alguien querido por culpa del cáncer. La novela de Tyzka, entonces, es un símbolo, un retrato policromático de la enfermedad, un cristal literario que simbólicamente nos involucra, nos pone a pensar y nos muestra sin tapujos una realidad sencilla y terrible, antipática y contradictoriamente curativa.
Comentarios
Desconfío.
Muy bueno el blog, de todas formas.
Saludos.
Primero quería aclararte que la película del video que me preguntaste, realmente no la he visto. Sólo coloqué la información del video para ubicar a los espectadores. Seguro por internet sale alguna información sobre la película, que por lo demás, se ve que es muy buena.
Con respecto a la novela "La Enfermedad", tuve la suerte de leerla el año pasado 8en diciembre) y me atrapó, aunque confieso que lo del paciente obsesivo me alteró un poco. Ese es otro tipo de enfermedad, la del pánico, la del miedo y la obsesión. Incluso, pueden ser peores que las físicas e igualmente destruir la vida.
Me alegra mucho mucho que la hayas leído, le he preguntado a algunas personas lectoras que si la habían leído y hasta ahora no encontré a nadie.
Bueno, seguimos en contacto.
Un abrazo, buen artículo.
Suena escénica tal como nos la relatás, ¿no?
Bueno, y buscar el simbolismo por experiencia o cercanía a uno, está bien en una novela.
Me gustó tu blog. Gracias por tus palabras en el mío.
Me encantó esa foto que tenés de el
poeta ruso.
Nos seguiremos leyendo.
;)
Saludos cordiales.
leí la novela cuando salió
me gustó
en mi caso revivió muchas cosas
le encontré humildemente un defecto (seguro que soy tarada, prque nadie ve sino virtudes), el Dr. médico era demasiado erudito en letras, sin que se supiera su -obligadamente- muy cercana relación con la lietratura
de resto, me gustó
vuelvo a ver si desperté alguna roncha
besos
Seguimos disfrutando de tus letras.
Abrazos.