
Hace algún tiempo vengo pensando en una incógnita ¿Dónde es mejor escribir? Esta pregunta es ambigua puesto que aquí puedo estar refiriéndome al sitio donde se escribe o la superficie donde se colocan las letras que forman palabras, las palabras que forman oraciones ,las oraciones que forman párrafos, capítulos, etc. Pero yo, tal como usted ha podido advertir en el título de este post, aludo al instrumento en donde se posan nuestros pensamientos lingüísticos.
¿Dónde, entonces?
Me parece súper romántico escribir con una pluma fuente, en un montón de hojas blancas tipo carta, escribir mucho, cosas absolutamente geniales que salgan de buenas a primeras, no corregir, tenerlo todo en la cabeza, sin pestañar, uno, dos, tres ¡vua la! .
Por ahí escuché que Vargas Llosa siempre escribe a mano en unos cuadernos. A Ana Enriqueta Terán no le gustan las computadoras y mucho menos las máquinas de escribir. Y Álvaro Mutis, mi poeta estudiado para poder licenciarme, no puede utilizar por nada del mundo una computadora, continúa fiel a su Remington. Supongo que muchos escritores se han modernizado ya, y se han lanzado a la tecnología, abordando sin miedo todos estos nuevos instrumentos que facilitan el oficio. Pero vuelvo a hacerme la pregunta ¿Dónde? Hay gente que prefiere a mano, otra a computadora, otra en máquina de escribir.
En la arena por supuesto sería un trabajo al mejor estilo Sísifo; en el aire, nunca, si queremos que quede; y en los papeles, cómo; en las pantallas ¿Sí? ¿No? A mi me gusta escribir directamente en la computadora. Cuando tenía ocho años y empecé a escribir cuentos malísimos, escribía en una agenda blanca con números de teléfonos que de pronto irrumpían en mitad de un relato, podían estar el 16 de septiembre, el ocho de noviembre, o tal vez el 21 de enero, pero siempre estaban. Luego, dejé de escribir, empecé entonces a dibujar y me inventaba las historias a través de los bosquejos; hasta que mi padre compró una computadora Acer 3.86, jeje, todo un dinosaurio, y bueno allí empecé a escribir, y nunca, nunca pude acostumbrarme bien a escribir en hojas sueltas, a excepción de las cartas de despecho que siempre le hacía a mis ex novios o amores imposibles, de quienes por supuesto, me enamoraba perdidamente.
Así que yo, como es de esperarse, me adapté de manera aberrante a la tecnología y no puedo vivir sin ella. Ahora que trabajo y no tengo computadora, he pensado nuevamente en volver a escribir a mano, de hecho, mi cuento actual, en el cual estoy trabajando todo lo que puedo, he decidido terminarlo a mano. Pero se me hace difícil, no puedo acostumbrarme, soy una desordenada nata, de las que editan y se equivocan, yerran y a veces introducen en un párrafo maravilloso una oración terrible, desencajada, que representa un sacrilegio y entonces ¿Cómo la quito? Pero he de obligarme a escribir a mano, si quiero producir algo. Cuando me tenga que ir nuevamente a dar mis clases universitarias, sólo tendré el cuaderno. De hecho, el cuaderno está allí siempre, hasta en la orilla de una piscina, justo al lado de una margarita. Así que me acostumbraré, empezaré a hacerme la idea y me aclimataré a los tiempos de antes, donde no habían estos magníficos adelantos tecnológicos; después todo, las mejores obras literarias, para mis gustos, se han escrito en papel y con pluma. Y usted ¿Dónde?
Comentarios
Yo en unos cuadernos de mierda que llevo doblados en los bolsillos, y en la compu, obvio.
La que ha firmado el escrito "De la Morte Noire" con Arlequín Blacknaquiahnn he sido yo misma....La señorita Maga firma con su nombre Maga o Kimmy lo que ella escriba y los demás miembros de nuestro cronopezco equipo, también...xD!!!
Es que para evitar este tipo de cosas creo que hay que leer bien..xD..
bueno, me ha parecido interesante su blog...seguiré hechándole algún vistazo...
Cuidese mucho...
y de veras que para la próxima vez que pase por nuestro blog---y de veras que espero que sean muchas veces más; creo que me gusta la crítica....^^!---, es mejor leer bien quien postea/publica, para así no incurrir en confusiones como ésta.
Atte. a Ud.
Cronopia Arlequín Blacknaquiahnn 515
De verdad, de todas formas, he dejado una crítica al poema, más allá de quién lo haya escrito tratando de ser sincera, principalmente; así que cuando la ensalse (francamente tampoco mi crítica puede tener un peso tan grande) siéntase afortunada, porque el encomio no será producto de la falsedad sino de la verdad.
Yo igual pasaré por su ilustre blog, y gracias por pasar por el mío. Un saludote!
Pero prefiero que me escriban una carta a mano, por ejemplo ahora estoy lejos de mi hijo, y nos escribimos correos, pero cuando alguièn viene a verme, le suplico que me haga una carta con su fea letra, pero que yo adoro y èl moderno al fin no entiende mi afàn por recibir cartas manuscritas.
saludos
la lola
un beso, tarántula!
♥
te recomiendo que visites a Anaïs Nit. no sé por qué esto que has escrito me ha remitido instintivamente a una entrada de esta chica. encontrarás el link en mi blog.
es un gusto pasar por aquí.
ya mismo te agrego!
saludos.
Las hojas otoñales son una delicia.
O imagino que voy tocando las paredes o la misma piel y dejando letras.
Pero la realidad es que soy una dependiente de la computadora y que es lo que más se me facilita.
Disfruté mucho de tu texto.
Abrazos.
Graciela
Un beso,
Pao.