Ahora mismo escucho un audio libro de alemán. Tengo 24 semanas de embarazo, este es mi segundo hijo. Hoy es un día lluvioso. Cuando salgo al balcón, lugar que he decorado con plantitas de colores cuyos nombres desconozco, me gusta. La combinación de la lluvia, la tierra y los nuevos y florecidos signos de la primavera me traen un olor que para mi es superior a cualquier perfume. Tengo 859 días en Alemania. Por supuesto no he estado siempre aquí. Durante estas 122 semanas redondeadas hacia abajo conozco más donde vivo, puedo moverme bien en la ciudad pero no sé con precisión el nombre de las calles. Me gusta el país, el verde y la lluvia, las flores, la sobriedad y la sensación de montaña. Todo es distinto a lo que viví antes, porque yo viví en la playa, en un pueblo costero caribeño, esta es mi oposición. El idioma, la cultura, el color de cabello y de ojos de la gente son todo lo contrario a lo me define. Quien me viese de lejos no tendría ninguna duda: Es una extr...
Desde el 2006 abrí este blog. Lo he dejado y he vuelto, es como un familiar querido, existía antes de mis hijos. Escribiré reseñas de libros aquí porque con el tiempo me he dado cuenta del poder sanatorio y pacificador de los libros en mi vida. Si puedo ayudar a otros a recomendar lecturas, podré decir que algo ha valido la pena del esfuerzo de escribir y colgar cosas.